El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), que agrupa a las grandes empresas del sector a escala internacional, ha publicado un informe con siete principios para ayudar a los destinos a gestionar el crecimiento del turismo y convertirlo en prosperidad compartida entre residentes, empresas y visitantes. El documento, titulado Gestión de destinos: creando valor para todos, defiende una gestión proactiva basada en la colaboración entre administraciones, sector privado y comunidades locales.
Entre los ejemplos que la organización destaca como buenas prácticas figuran Madrid, por su apuesta por la desestacionalización; Bogotá, por el uso de datos; Dubrovnik, por la gestión de la llegada de cruceros; Nueva York, por la distribución territorial de la actividad; y las Islas Baleares, citadas expresamente por la reinversión de los ingresos turísticos en las comunidades locales. No es la única referencia española, ya que también se menciona a Madri.
Siete principios para crecer sin desbordar el destino
El WTTC sostiene que el éxito de un destino no debe medirse únicamente por el número de visitantes, sino también por la satisfacción de los residentes, la resiliencia a largo plazo y el valor que el turismo genera para la comunidad. Sobre esa idea articula sus siete principios: planificar de forma conjunta, situar la satisfacción de los residentes como indicador de éxito, anticiparse al crecimiento, mejorar el uso de los datos, diversificar la actividad por temporadas y territorios, convertir el turismo en prosperidad compartida y reforzar la capacidad de respuesta ante futuros retos.
Como ejemplo de estas estrategias, el WTTC ha destacado casos como Madrid, por su apuesta por la desestacionalización, la descentralización y la colaboración público-privada
El informe añade medidas de aplicación inmediata para destinos en plena temporada alta: monitorizar la opinión de los residentes, identificar los puntos de mayor presión mediante datos, promocionar enclaves menos conocidos y crear equipos de respuesta coordinados. Según los datos que maneja la organización, el sector sostiene uno de cada diez empleos en el mundo, genera en torno al 10% del PIB global y en 2025 aportó 11,6 billones de dólares a la economía mundial.
La presidenta y consejera delegada del WTTC, Gloria Guevara, ha defendido que una gestión adecuada de los destinos genera empleo, fortalece las comunidades y protege el patrimonio cultural y natural, y ha reclamado cooperación entre gobiernos, sector privado y población local para garantizar los beneficios del turismo a largo plazo.
Baleares, en la vitrina por reinvertir la ecotasa
El motivo por el que el archipiélago aparece en el informe es concreto: el WTTC lo presenta como caso de reinversión transparente de los ingresos turísticos en beneficios visibles para la comunidad. El instrumento que sostiene esa etiqueta es el Impuesto del Turismo Sostenible (ITS), la tasa que desde 2016 pagan los viajeros alojados en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera y cuya recaudación se destina a proyectos finalistas de agua, medio ambiente, patrimonio y desestacionalización.
En abril, la Comisión de Impulso del Turismo Sostenible aprobó el Plan Anual 2026-2027, que moviliza 139,7 millones de euros para el conjunto de Baleares, y estrenó el portal illessostenibles.travel para detallar el destino de cada euro de los casi 300 proyectos financiados desde la creación del fondo.
Qué significa el elogio en Ibiza: agua, saneamiento y patrimonio
El reconocimiento del WTTC es al archipiélago, pero en Ibiza tiene traducción directa. En febrero, el conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, presentó junto al presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, un paquete de 6,84 millones de euros del ITS para modernizar las infraestructuras hidráulicas de la isla, dentro de una inversión balear de 57 millones. Solo en el municipio de Ibiza se destinan 2,19 millones a renovar tramos obsoletos de la red en barrios como Sa Colomina, Can Misses, Can Cantó y Figueretes. «Invertir en agua es invertir en seguridad, en calidad de vida y en futuro», resumió Lafuente.
El mismo fondo sostiene la remodelación del Camí del Calvari, en la ciudad de Ibiza, un proyecto de 2,55 millones cofinanciado con el Consorcio Ibiza Patrimonio de la Humanidad, y ha permitido programar la renovación de equipos en depuradoras de la isla, entre ellas la de Cala Llonga. El conseller de Turismo, Jaume Bauzà, defendió durante una visita a la capital que estas actuaciones «son inversiones muy importantes que quedan para los residentes y que provienen de un impuesto recaudado gracias al turismo».
Un reconocimiento externo, un debate interno abierto
El informe llega, sin embargo, en un momento en que la propia vara de medir que propone el WTTC —la satisfacción de los residentes y la anticipación al crecimiento como principios rectores— alimenta en Ibiza un debate que el documento no aborda. La isla afronta esta temporada la limitación de entrada de vehículos y su impugnación ante los tribunales, episodios recurrentes de cortes de suministro eléctrico y una presión sobre la vivienda y las infraestructuras que buena parte del tejido social vincula precisamente a un modelo de crecimiento no gestionado.
El propio destino del ITS es objeto de discusión en la isla: el Consell de Ibiza ha tenido que defender el uso de la ecotasa para financiar el traslado de residuos fuera de la isla frente a las críticas de la oposición.










