El mercado inmobiliario de Baleares cerró mayo con una fotografía en apariencia contradictoria: se firmaron muchas menos compraventas que un año antes, pero cada metro cuadrado se pagó más caro que nunca. Según la estadística del Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN), la compraventa de vivienda en las islas cayó un 20,6% interanual, hasta situarse en torno a las 1.052 operaciones, mientras el precio medio escriturado subió un 16,3% y alcanzó los 4.384 euros por metro cuadrado, el más elevado de todas las comunidades autónomas. Y, dentro del archipiélago, Ibiza vuelve a destacarse en precios.
El contraste con el conjunto del país subraya la intensidad del fenómeno balear. En España la compraventa retrocedió de forma más suave —un 11,8%— y el precio avanzó un 8,8%, hasta los 2.049 euros por metro cuadrado. Es decir, Baleares vende proporcionalmente mucho menos que la media y, al mismo tiempo, encarece a más del doble de ritmo.
La caída de operaciones no se reparte por igual. Las compraventas de pisos se hundieron un 22,7% en mayo, mientras que las de viviendas unifamiliares descendieron un 12,3%. Y, pese a ser el segmento donde más cae la actividad, el piso es también el que más se encarece: su precio medio subió un 18,5%, hasta los 4.422 euros por metro cuadrado, frente al 12,4% de las unifamiliares. Menos operaciones y precios en máximos: la misma tensión que el sector inmobiliario de las islas viene describiendo desde hace meses.
Ibiza, el vértice caro del archipiélago
El precio medio de 4.384 euros por metro cuadrado corresponde al conjunto de Baleares y refleja el valor de las viviendas efectivamente escrituradas. Cuando se baja al detalle municipal, la referencia se dispara y sitúa a Ibiza en cabeza. Según los precios de oferta que publica Idealista, Santa Eulària des Riu es el municipio más caro del archipiélago para comprar, con 8.036 euros por metro cuadrado, por encima de Calvià y de la propia Palma; el municipio de Ibiza figura en 7.214 euros.
Conviene no mezclar ambas cifras: la del Notariado es precio de escritura —lo que realmente se paga—, mientras que la de los portales es precio de anuncio, siempre superior. Aun así, la brecha ilustra hasta qué punto el arranque del precio en las Pitiusas se sitúa muy por encima de la media insular.
El alquiler dibuja el mismo mapa. El precio medio del arrendamiento en Baleares se situó en el segundo trimestre en 19,22 euros por metro cuadrado al mes, un 5,3% más interanual, según Fotocasa. Y de nuevo un municipio ibicenco marca el extremo: Santa Eulària des Riu registró la mayor subida trimestral del archipiélago, un 22,7%, hasta los 23,53 euros por metro cuadrado.
Las Pitiusas: menos hipotecas en el año, repunte puntual en mayo
La estadística que sí permite descender al nivel insular no es la de compraventa, sino la de constitución de hipotecas que publica el IBESTAT a partir de datos del INE, y que agrupa a Ibiza y Formentera. En lo que va de año el balance es de contracción: entre enero y mayo se firmaron 533 hipotecas sobre vivienda en las Pitiusas, un 11,9% menos que en el mismo periodo de 2025, con un importe acumulado de 235,5 millones de euros, un 12,1% inferior.
El dato del mes de mayo, en cambio, rompe esa línea: se constituyeron 110 hipotecas sobre vivienda, frente a las 89 de un año antes (+23,6%). La lectura obliga a la cautela —se trata de cifras mensuales, volátiles por su escaso volumen, y provisionales desde junio de 2025—, pero el acumulado del ejercicio apunta a una actividad hipotecaria más floja que la de 2025.
Un mercado que se sostiene, cada vez más, sin crédito
Uno de los datos más reveladores del informe notarial es la desconexión entre compras y financiación. En Baleares, la caída de la compraventa (‑20,6%) casi duplica la de los préstamos para adquisición de vivienda (‑9,7%, hasta 513 operaciones). Y solo el 48,7% de las compraventas generó hipoteca, frente al 54,8% de la media nacional: dicho de otro modo, en las islas algo más de la mitad de las operaciones se cierran al contado. La cuantía media del préstamo para vivienda rozó los 252.000 euros, de las más altas del país.
Es la mecánica que ya describía el presidente de la Asociación de Inmobiliarias de Pimeef y delegado del Colegio de API para Ibiza y Formentera, Zenón Helguera, al analizar los datos del primer trimestre: un mercado que se sostiene sobre compradores de renta alta e internacional y que va dejando fuera al residente que depende de financiación. «En Ibiza muchas viviendas que salen al mercado encuentran inquilino en cuestión de horas o días», resumía entonces sobre el alquiler.
La empresa también se enfría
El pulso inmobiliario no es el único que se ralentiza. La constitución de nuevas sociedades cayó en Baleares un 17,1% interanual en mayo, hasta las 355 operaciones, el mayor descenso de todas las comunidades autónomas. Un indicador que, junto a la contracción de la compraventa, apunta a un enfriamiento de la actividad económica más amplio, aun cuando los precios inmobiliarios sigan tensados por la escasez de oferta.











