El Consell de Ibiza ha designado a los representantes que defenderán su posición en la comisión de seguimiento del plan piloto para trasladar residuos a Mallorca, el órgano llamado a decidir cómo evoluciona la prueba durante los próximos dos años. La designación se ha formalizado mediante decreto de Presidencia (núm. 2026000576) y se eleva al Pleno de este viernes, dentro del apartado de control de la actividad de los órganos insulares.
Por parte insular, la comisión la integran como vocales titulares el conseller de Gestión Ambiental, Nacho Andrés, y la técnica de Medio Ambiente Montse Ruiz. Como suplentes figuran Belén Planells, jefa de sección de Medio Ambiente, y Sandra Romero, también técnica del departamento.
El órgano que decide cuánta basura cruza el mar
La comisión de seguimiento no es un trámite menor. Como ya explicó La Voz de Ibiza al arrancar la prueba, el piloto comenzó moviendo unas 33.000 toneladas anuales, poco más de un tercio de las cerca de 85.000 toneladas de fracción rechazo que genera la isla cada año. El propio Consell reconoció que no hay un calendario cerrado de fases: los eventuales aumentos de volumen se irán decidiendo en esta comisión a medida que avance el ensayo. Es decir, el órgano que ahora estrena nombres es el que tiene la llave de hasta dónde puede crecer el traslado.
La prueba, prevista para prolongarse en torno a dos años, debe determinar si el envío marítimo a Mallorca es una solución viable ante el agotamiento del vertedero de Ca na Putxa, previsto en torno a 2028. La comisión reúne a representantes de los dos consells insulares y del Govern; el decreto conocido esta semana fija la parte que corresponde a Ibiza.
Valoración positiva tras las primeras dos semanas
En paralelo a la designación, el conseller Andrés ha hecho un primer balance del arranque. En declaraciones a Radio Ibiza (Cadena SER), situó en cerca de 1.500 toneladas el volumen ya trasladado en menos de quince días, con una media de entre cinco y seis camiones diarios, y aseguró que la operativa avanza según lo previsto. El conseller subrayó que no se han registrado quejas vecinales ni en el entorno de Ca na Putxa ni en el de Son Reus, pese a las reticencias iniciales al plan.
El traslado se realiza de lunes a viernes, con un máximo previsto de siete camiones al día, y los residuos viajan empaquetados en balas compactadas y en cajas cerradas para mitigar los olores. Como detallamos en el balance de la primera semana, la operativa se ha desarrollado hasta ahora sin incidencias reseñables.









