Los pescadores recreativos de Ibiza y Formentera podrán volver a capturar raor desde este martes, 1 de septiembre, en aguas de las Pitiusas, después de cinco meses de veda para proteger la reproducción de la especie. La temporada se prolongará hasta el 31 de marzo de 2027, con un máximo de 50 ejemplares por persona y día y con una población que el Govern considera plenamente recuperada.
La apertura será simultánea en todo el litoral balear, incluidas las reservas marinas. La única excepción es la Zona de Alta Protección de las Malgrats, en Mallorca, donde la prohibición se mantendrá hasta el 1 de octubre. En Ibiza y Formentera, por tanto, la campaña arranca sin retrasos y reactiva una de las pescas recreativas con mayor arraigo.
La recuperación llega después de más de dos décadas de protección. En 1999 se constató una situación de sobrepesca que se reflejaba en una reducción progresiva de la talla media. Un año después, el Govern y el Ministerio de Agricultura establecieron la veda que impide capturarlo entre el 1 de abril y el 31 de agosto. La apertura de la temporada ya ha sido protagonista otros años en las aguas de Ibiza y Formentera.
Los estudios del Laboratorio de Investigaciones Marinas y Acuicultura y del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados han confirmado, según la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, que la medida ha aumentado la abundancia y el tamaño medio de los raors. El seguimiento oficial se realiza desde 1994.
El conseller Joan Simonet ha defendido mantener ese resultado: “Hoy tenemos ejemplares más grandes y una población recuperada, y el objetivo es mantener esta situación y garantizar que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de una pesquería muy arraigada en Baleares”.
Tradición y fondos arenosos en las Pitiusas
En Ibiza y Formentera, la apertura tiene una dimensión especialmente local. El pescador ibicenco Toni Riera, conocido como Toni March, ha explicado que la pesca del raor se consolidó desde los años noventa como una tradición muy extendida entre los aficionados y que algunos concentran buena parte de sus salidas en estas primeras jornadas de septiembre.
En una entrevista en Onda Cero, March ha vinculado la mejoría de la especie con la protección de su ciclo reproductivo: “la veda y el poder dejar que las hembras hagan el desove ha hecho recuperar toda la población”. También ha señalado a Formentera como referencia por sus extensos fondos arenosos.
Entre las zonas que menciona figuran los Freus, Cala Saona, es Caló y los alrededores de la Mola; en Ibiza destaca Cala Tarida y Cala d’Hort. También sostiene que las áreas donde la pesca recreativa está restringida favorecen la recuperación y posterior dispersión de las poblaciones hacia otros puntos del litoral.
La apertura de 2025 ya mostró ese interés en Formentera: una treintena de embarcaciones salió a buscar raor en Punta Roja, en la Mola, pese al oleaje y el viento. La pesca recreativa mantiene además un papel central en el debate sobre la regulación de las reservas marinas de Ibiza y Formentera.
Más inspecciones y obligación de declarar capturas
El Govern reforzará desde el inicio de la temporada la inspección en las principales zonas de pesca para prevenir capturas ilegales. Incumplir una veda está tipificado como infracción grave y puede suponer una multa mínima de 151 euros por ejemplar, cuantía que aumenta según las circunstancias.
March considera que existe pesca ilegal de raor, aunque no la ve generalizada, y advierte de la dificultad de controlar toda la actividad en las jornadas de mayor afluencia. La Conselleria recuerda que respetar los límites de capturas y los periodos de veda resulta esencial para conservar la población.
En las reservas marinas es obligatorio registrar las capturas y comunicarlas al Servicio de Recursos Marinos del Govern, preferentemente mediante Diari de Pesca o, en las reservas estatales, con PescaREC. La declaración de capturas de la pesca recreativa ha generado dudas entre los aficionados de las Pitiusas. Desde 2019 se han recogido unas 6.600 declaraciones; por número de individuos, el raor es la especie más capturada por los pescadores recreativos de embarcación en Baleares.
Los datos del Govern proceden principalmente de poblaciones estudiadas en Mallorca: en 2025 la talla media alcanzó 168 milímetros, un 35 % más que los 124 de 1999, y el peso medio pasó de 26 a 70 gramos. La Dirección General de Pesca prevé resultados similares esta temporada.











