Las dos viviendas más afectadas por la explosión de gas registrada el pasado 21 de abril en un edificio del Ibavi en Can Canto, en la ciudad de Ibiza, podrán volver a ser habitadas este mismo mes de septiembre. Así lo confirma la Consellería balear de Vivienda, que da por prácticamente terminadas las obras de reconstrucción.
Quedan los últimos acabados
Según la Consellería, los trabajos de tabiquería y las principales instalaciones están prácticamente finalizados. Solo restan los últimos acabados interiores: la pintura, el montaje de las cocinas y la colocación de los mecanismos eléctricos. La previsión del Govern, adelantadas por Radio Ibiza, es que las familias desalojadas puedan regresar a sus hogares este mes de septiembre, después de que los vecinos más afectados llevaran meses sin poder volver a sus casas.
Cuatro heridos graves en la deflagración
La explosión causó heridas de gravedad a cuatro personas. Dos de ellas tuvieron que ser trasladadas a la Unidad de Quemados del Hospital La Fe de Valencia, mientras que una tercera permaneció varios días ingresada en la UCI de Can Misses.

Un instalador de gas, detenido
La Policía Nacional detuvo a un instalador de gas no autorizado, cuya actuación negligente habría provocado presuntamente la explosión. La empresa constructora responsable de las obras evitó aclarar quién había contratado al operario cuando este diario le trasladó la pregunta.
Las otras cuatro viviendas, ya reparadas
El edificio contaba con seis viviendas directamente afectadas por la deflagración. Las otras cuatro, según el ejecutivo autonómico, fueron reparadas durante el mes posterior al incidente. Mientras no pudieron regresar a sus domicilios, las familias afectadas estuvieron alojadas de forma temporal en apartamentos facilitados por el Ayuntamiento de Ibiza y sufragados por el Ibavi. Desde el pasado mes de mayo ya no queda ninguna familia en estos alojamientos provisionales.
Duchas y comidas para los vecinos
El edificio tiene 17 viviendas más que no resultaron directamente afectadas por la explosión, pero sí sufrieron cortes de suministro. Durante la primera semana posterior al incidente se renovaron sus instalaciones, con la colocación de nuevos termos eléctricos y vitrocerámicas para garantizar electricidad, agua caliente y la posibilidad de cocinar, en un edificio donde las imágenes del interior mostraron la magnitud de los daños tras el estallido.
Mientras duraron estos trabajos, el Ibavi facilitó a los vecinos desayuno, comida y cena en un restaurante cercano. Además, en colaboración con el Ayuntamiento de Ibiza, se habilitó el espacio municipal de Can Tomeu para que los afectados pudieran ducharse con agua caliente.










