Las imágenes del interior del edificio afectado por la explosión en Ibiza reflejan la violencia del estallido: viviendas destrozadas, puertas arrancadas, escombros acumulados y daños que se extienden más allá del punto donde se originó.
El foco principal se sitúa en el piso 12, aunque el impacto ha alcanzado a varias viviendas colindantes y superiores, dejando un escenario de gran destrucción en el interior del inmueble.
Cuatro heridos, dos trasladados a Valencia
El balance del suceso es de cuatro personas heridas, varias de ellas de gravedad.
Dos de los afectados, una joven de 21 años y un varón de 23 años, han sido trasladados a la Unidad de Quemados del Hospital La Fe de Valencia, donde permanecen ingresados por la gravedad de sus lesiones.
Por su parte, una mujer de 45 años continúa en estado crítico en la UCI, mientras que el cuarto herido, un joven de 21 años, sigue ingresado con fracturas y politraumatismos en la UCI de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario de Eivissa.
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Trasladan también al joven de 23 años a la unidad de quemados de Valencia tras la explosión en Ibiza
Una explosión en plena reforma
Según explicó el jefe de bomberos de Ibiza, José Antonio López, en rueda de prensa, todos los indicios apuntan a una posible explosión de gas en un edificio que se encontraba en obras.
La instalación estaba siendo reformada para sustituir electrodomésticos de gas por eléctricos, un proceso en el que, según las primeras hipótesis, algo pudo fallar.
El inmueble, propiedad del Ibavi y con más de 20 años de antigüedad, estaba siendo reformado para mejorar su eficiencia energética, tras años de reclamaciones vecinales. Las obras estaban siendo ejecutadas por una empresa subcontratada.

Viviendas destrozadas y daños estructurales localizados
Según el primer balance de daños, al menos seis viviendas han resultado afectadas, con daños graves en las contiguas al foco de la explosión y afectación menor en plantas superiores.
Tras el estallido, los equipos de emergencia han trabajado en las labores de desescombro, tanto en el piso afectado como en zonas cercanas.
Las imágenes muestran puertas arrancadas, materiales esparcidos y estructuras dañadas en varias viviendas.

Dos meses sin poder volver a casa
El impacto del suceso se prolongará en el tiempo. El alcalde de Ibiza, Rafa Triguero, ha advertido que, “como mínimo”, los vecinos de las cinco viviendas más afectadas no podrán regresar a sus casas hasta dentro de dos meses.
En total, 36 vecinos fueron realojados en hoteles la noche del martes, mientras que dos familias optaron por permanecer en sus viviendas.
De las 22 viviendas afectadas, 17 familias pueden acceder a sus casas, aunque lo hacen sin condiciones básicas: no tienen agua caliente ni pueden cocinar, lo que dificulta la vuelta a la normalidad.
Además, dos familias presentan situaciones personales especiales, por lo que el Ayuntamiento trabaja en su reubicación.
Soluciones de urgencia
El Consistorio continúa buscando alternativas para los afectados, habilitando recursos como espacios para duchas o incluso una cafetería cercana para garantizar comidas.
El alcalde ha destacado también la colaboración del sector privado: hoteleros de la isla se ofrecieron desde el primer momento para acoger a los vecinos desalojados, en plena antesala de la temporada turística.

Urgencia en restablecer servicios
El conseller de Vivienda ha subrayado que es de “máxima urgencia” solucionar la instalación eléctrica, clave para recuperar servicios básicos como el agua caliente y facilitar el regreso de los vecinos.
Investigación en marcha
Las causas exactas de la explosión siguen bajo investigación por parte de la Policía Judicial.
“Estamos a la espera de lo que se derive de la investigación. A partir de los datos, se asumirán las responsabilidades que tengan que asumirse”, ha señalado el conseller.
Además, los servicios sociales han activado la asistencia de dos psicólogos para atender a las familias afectadas.
Las imágenes del interior del edificio dejan una escena difícil de olvidar: la de una explosión que, en cuestión de segundos, destrozó varias viviendas y obligó a decenas de personas a abandonar sus hogares, algunas de ellas durante meses.












