JUSTICIA

Las cinco preguntas que persiguen a la familia de Flor Bollini tras el archivo de su misteriosa muerte en Ibiza

Tras el archivo de la investigación, la familia cuestiona el estado de una de sus manos, las fotografías forenses, la cronología de sus últimas horas y la cremación del cuerpo, y prepara un recurso para intentar esclarecer qué ocurrió aquella noche en Ibiza.
Florencia Bollini, conocida como "la chamana de los empresarios"

La muerte de María Florencia Bollini, conocida como la chamana de los empresarios, en una vivienda de Ibiza en 2024 continúa dejando interrogantes incluso después de que el Juzgado de Instrucción número 2 haya decidido archivar la investigación al considerar que no existen indicios de intervención de terceras personas. La familia rechaza esa conclusión, recurrirá el sobreseimiento y sostiene que todavía quedan aspectos fundamentales por esclarecer.

Entre ellos aparecen las fotografías del cuerpo a las que ha tenido acceso su hermano, Federico Bollini. Una de las imágenes muestra el estado de una de las manos de Flor, con importantes lesiones visibles, mientras que la comparación entre fotografías lleva a la familia a cuestionar si la extremidad pudo haber sido movida. A ello se suman las dudas sobre la escena inicialmente relacionada con un supuesto ritual, la cronología de las últimas horas, la cremación del cuerpo y determinadas declaraciones incorporadas al procedimiento.

Hay además un giro respecto de una de las imágenes más inquietantes conocidas del caso. La disposición del cuerpo sobre una mesa, junto con otros elementos descritos en el procedimiento y en las primeras informaciones, había llevado incluso al propio Federico a plantear inicialmente la posibilidad de algún tipo de ritual u ofrenda. Ahora, después de acceder a más documentación, el hermano lo descarta: «No existe ritual».

Estas son cinco de las claves que la familia considera todavía sin resolver tras el archivo de la investigación.

1. La mano lesionada, su posición y las fotografías originales

Entre las fotografías del cuerpo a las que ha tenido acceso la familia hay una que concentra especialmente las dudas de Federico Bollini. Se trata de un primer plano de una de las manos de Flor.

En la copia facilitada a La Voz de Ibiza se aprecia una importante afectación de la piel en la zona de la muñeca y lesiones visibles en varios dedos, mientras que el pulgar presenta un aspecto diferente al resto de la mano.

Federico interpreta la fotografía como un posible indicio de que la extremidad fue manipulada después de la muerte. Según sostiene, la zona de la muñeca en la que falta piel «coincide con el agarre de una mano» y considera que esto podría ser compatible con que una tercera persona hubiera sujetado a Flor por esa zona.

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Se trata, en cualquier caso, de la interpretación de la familia. Una fotografía de estas características y calidad no permite determinar por sí misma cómo se produjeron las lesiones ni acreditar que una tercera persona agarrara o desplazara la extremidad.

El hermano llama la atención además sobre la posición del anillo y de los dedos. Al comparar diferentes imágenes, sostiene que el anillo aparece desplazado y que la mano no mantiene siempre la misma posición. «La posición original de la mano es esa. Si no, está en forma de puño», afirma.

También señala otro detalle: el pulgar no presenta visualmente la misma afectación que otros dedos. Para Federico, las diferencias deberían formar parte de una explicación precisa sobre el origen de las lesiones.

Esta cuestión conecta directamente con otra de las principales reclamaciones de los Bollini: acceder a los archivos originales de las fotografías forenses.

El hermano ha facilitado a este periódico varias de las copias que posee la familia. Algunas presentan muy baja resolución, aparecen recortadas e incorporadas a documentos PDF y en determinadas imágenes se observan intervenciones gráficas visibles en zonas como las cejas y alrededor de los ojos.

Federico sostiene que las fotografías fueron manipuladas y asegura que nunca les fueron entregados los archivos originales. La Voz de Ibiza puede constatar las limitaciones y alteraciones visibles de las copias facilitadas, pero no puede determinar quién realizó esas modificaciones, cuándo se produjeron ni con qué finalidad.

2. La escena del supuesto «ritual» que ahora cuestiona la familia

La imagen del cuerpo sobre una mesa de madera se convirtió en uno de los elementos más desconcertantes de la investigación.

Cuando llegaron los servicios de emergencia, Flor ya no se encontraba en la sauna. Su cuerpo había sido trasladado y colocado sobre una mesa en la terraza de la vivienda.

Las informaciones conocidas posteriormente describieron alrededor de aquella escena velas, hojas y calabazas con un líquido verdoso. También se conoció una publicación realizada en redes sociales por una de las personas presentes aquella noche que hablaba de la muerte de Flor como una «transición» y de un «instante sagrado».

Todo ello llevó a interpretar inicialmente que alrededor del cuerpo podría haberse producido algún tipo de ritual. Incluso Federico Bollini había señalado meses atrás a La Voz de Ibiza que la escena le parecía «una ofrenda o algo muy raro».

Ahora matiza radicalmente aquella interpretación.

«No existe ritual», afirma.

Flor Bollini fue encontrada muerta en una villa de lujo de Sant Antoni en Ibiza.

Federico considera además que definir sistemáticamente a su hermana como «chamana» ha contribuido a construir una imagen distorsionada de quién era Flor. «La toman como chamana para desprestigiarla», sostiene.

Flor Bollini estaba vinculada profesionalmente a las terapias alternativas y psicodélicas y había fundado NANA, una empresa dedicada a este ámbito que, según explica su hermano, había conseguido cerca de dos millones de dólares de inversión. La propia Flor había hablado públicamente de ayahuasca, psicodélicos y sexualidad tántrica.

Para Federico, sin embargo, esa trayectoria no demuestra que durante las horas previas a su muerte se estuviera desarrollando un ritual.

La fotografía, por sí misma, tampoco permite determinarlo. Y ahí aparece una de las preguntas que la familia considera pendientes: si aquella escena no correspondía a una ceremonia, por qué el cuerpo terminó dispuesto de aquella manera y qué ocurrió desde que Flor salió o fue sacada de la sauna hasta la llegada de los sanitarios.

3. ¿Respiraba minutos antes de que la médica apreciara rigidez?

La cronología de las últimas horas constituye otro de los puntos que cuestiona la familia.

Uno de los últimos vídeos conocidos de Flor fue grabado aquella noche. En las imágenes aparece acompañada y pronuncia una frase que posteriormente adquiriría una dimensión inquietante: «Nos vamos al sauna».

Después se produjo un vacío temporal que la investigación trató de reconstruir a partir de testimonios, datos tecnológicos y la intervención de los servicios sanitarios.

Federico introduce ahora otro elemento. Asegura disponer de grabaciones relacionadas con la llamada realizada a los servicios de emergencia en las que una persona presente en la vivienda afirma que Flor todavía respiraba y que estaban intentando darle de beber.

Según el hermano, aproximadamente diez minutos después llegó una médica y encontró una situación muy diferente.

Federico sostiene que la sanitaria constató rigidez y el denominado signo de «ojos de muñeca» y reclamó inmediatamente la intervención policial al considerar que se trataba de un caso que debía judicializarse.

Florencia Bollini
Florencia Bollini fue encontrada muerta en una villa de lujo en Sant Antoni

Para la familia, la proximidad temporal entre ambos momentos plantea una pregunta evidente: ¿cómo podía afirmarse que Flor respiraba y estaba siendo hidratada pocos minutos antes de que una sanitaria apreciara signos que apuntaban a que el fallecimiento no acababa de producirse?

Federico sostiene además que la hora de muerte establecida inicialmente coincidió con la llegada de los servicios sanitarios y cuestiona cómo se realizó esa determinación.

Estos extremos requieren ser confrontados con las grabaciones originales de emergencias, el informe asistencial y la documentación forense. La familia considera, sin embargo, que esa secuencia temporal es una de las cuestiones que no han quedado suficientemente explicadas antes del archivo.

4. Una cremación que llevó al Consulado argentino a pedir explicaciones

Otro de los grandes frentes abiertos por la familia es lo ocurrido con el cuerpo después de la autopsia.

Los Bollini sostienen que no contrataron el servicio funerario ni autorizaron la cremación y cuestionan en qué condiciones una tercera persona pudo encargarse de esas gestiones.

No se trata únicamente de una pregunta planteada públicamente por Federico.

La documentación facilitada por la familia a La Voz de Ibiza demuestra que el Consulado de la República Argentina en Palma de Mallorca se dirigió oficialmente al Juzgado de Ibiza para solicitar información sobre esas mismas cuestiones.

En un escrito del 22 de septiembre de 2025, la representación argentina pidió conocer cuándo había sido notificado el fallecimiento a la familia o al propio Consulado y reclamó información sobre las peticiones y autorizaciones de autopsia y cremación.

También preguntó específicamente por la «autorización de disposición del cuerpo por terceras personas ajenas a la familia».

Los requerimientos diplomáticos continuaron posteriormente. El Consulado volvió a interesarse por el procedimiento durante 2026 y el 31 de julio, poco antes del archivo, preguntó al juzgado si se había producido algún cambio en las circunstancias procesales que debiera ser comunicado a la representación argentina.

La existencia de estas preguntas consulares no demuestra por sí misma que la cremación fuera irregular, pero acredita que las circunstancias de la disposición del cuerpo llegaron a provocar requerimientos formales de información por parte de la representación diplomática.

A ello se suma otro reclamo de carácter profundamente familiar. Federico asegura que continúa intentando saber qué material biológico de Flor permanece conservado.

Su padre tiene 91 años y la familia pretende recuperar algún resto para trasladarlo a Argentina y depositarlo en la bóveda familiar del cementerio de La Recoleta, en Buenos Aires.

«Yo quiero volver a Buenos Aires con el dedo, así lo entierro», explicó Federico a este periódico.

5. Las declaraciones que cuestiona la familia y el informe del corazón

El quinto grupo de interrogantes afecta a determinados elementos incorporados al propio procedimiento.

Federico sostiene que ha encontrado fragmentos coincidentes en declaraciones atribuidas a diferentes personas que se encontraban en la vivienda y considera que existen pasajes reproducidos de manera prácticamente literal entre distintos testimonios.

El hermano destaca incluso una aparente incongruencia: asegura que una de las declaraciones contiene una frase en primera persona que parecería corresponder a otro de los testigos, algo que, a su juicio, plantea dudas sobre cómo quedaron documentadas esas manifestaciones.

Esta cuestión podría resultar relevante para analizar cómo fueron recogidos los testimonios, pero no puede darse por acreditada sin examinar directamente las declaraciones originales completas y su contexto.

La familia cuestiona también la explicación cardíaca recogida en las conclusiones del procedimiento.

Entre la documentación aportada figura un análisis del corazón realizado por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses en octubre de 2025.

El informe describe un corazón de 263 gramos, sin obstrucciones en los grandes vasos y sin alteraciones en el endocardio ni en los diferentes aparatos valvulares. Las arterias coronarias presentaban origen y distribución normal, aunque se detectó una leve hiperplasia fibrointimal en la descendente anterior y una fibrosis leve subendocárdica en el septum.

El estudio señala expresamente que no se observaron miocarditis aguda, isquemia aguda ni áreas de «disarray» en las secciones histológicas examinadas.

Federico interpreta esos resultados como incompatibles con la importancia otorgada a supuestos antecedentes cardíacos de Flor. El informe, sin embargo, sí recoge algunas alteraciones leves, por lo que no permite afirmar simplemente que el corazón estuviera completamente libre de hallazgos.

Un archivo que no cierra las preguntas de la familia

Pese a todos estos cuestionamientos, el Juzgado de Instrucción número 2 de Ibiza ha decidido archivar la investigación al considerar que no existen indicios de intervención de terceras personas en la muerte de Flor Bollini.

La familia rechaza esa conclusión y ha anunciado que recurrirá el sobreseimiento y acudirá a instancias superiores. Federico asegura además haber impulsado actuaciones fuera de Ibiza para continuar intentando esclarecer el caso.

Casi dos años después de la muerte, la pregunta que plantean los Bollini ya no se limita a determinar qué ocurrió dentro de aquella sauna.

Quieren reconstruir también qué sucedió después: quién movió el cuerpo, cómo se produjeron las lesiones visibles en una de sus manos, por qué existen diferencias entre las fotografías, qué ocurrió durante los minutos previos a la llegada de los sanitarios, quién decidió la cremación y qué restos de Flor permanecen todavía conservados.

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