Los análisis encargados por vecinos de Talamanca ponen cifras a las sospechas sobre la calidad del agua de ses Feixes des Prat de ses Monges: se ha detectado una elevada contaminación microbiológica.
La Voz de Ibiza ha tenido acceso a tres analíticas realizadas en diferentes momentos —una en 2019 y dos en 2025— que detectaron concentraciones elevadas de Escherichia coli y bacterias coliformes en muestras procedentes del entorno del humedal.
Los dos informes más recientes tienen un elemento especialmente relevante ya que las muestras fueron tomadas directamente por personal del laboratorio. Una se recogió el 11 de septiembre directamente de una feixa y la segunda, el 16 de octubre, en una zona inundada de un aparcamiento de la calle ses Feixes, 18.
En ambas, el resultado de Escherichia coli fue superior a 1.000 UFC por cada 100 mililitros, frente a un límite admisible de 200 UFC/100 ml que los informes atribuyen a los valores establecidos en el Plan Hidrológico de las Islas Baleares aprobado por el Real Decreto 49/2023.
Es decir, como el laboratorio únicamente cuantifica el resultado como «mayor a 1.000», puede afirmarse que las muestras superaban en más de cinco veces ese límite de 200, pero no determinar cuánto más porque el informe no ofrece una cifra exacta por encima de 1.000.
Traducido a términos sencillos, el resultado indica una elevada contaminación microbiológica del agua. Las UFC —unidades formadoras de colonias— permiten estimar la cantidad de bacterias presentes en una muestra. Especialmente significativo es el resultado de Escherichia coli, una bacteria utilizada como indicador de contaminación fecal.
Los documentos cobran ahora especial relevancia después de que la Asociación de Vecinos de Talamanca y sus Zonas denunciara ante el SEPRONA posibles vertidos de aguas fecales en ses Feixes, una de las dos denuncias presentadas el pasado febrero por la situación del espacio protegido.
Una muestra tomada directamente de una feixa
La primera de las analíticas de 2025 fue encargada por la Asociación de Vecinos de Playa Talamanca. El informe identifica la zona de recogida como «FEIXA», el punto de toma como «DIRECTO DE FEIXA» y clasifica la muestra como «agua residual».
La toma se realizó a las 9.10 horas del 11 de septiembre de 2025 y, a diferencia de la analítica de 2019 aportada también por los vecinos, el propio documento certifica que fue realizada por «Personal Laboratorio».
Ana Lledó, una de las vecinas que posteriormente impulsó las denuncias ante el SEPRONA, explica que la muestra corresponde a la acequia situada entrando por el camino de ses Feixes.
Los resultados indican un recuento de coliformes superior a 1.000 UFC/100 ml y una concentración de Escherichia coli también superior a 1.000 UFC/100 ml. Para este último parámetro, el propio informe establece un límite admisible de 200 UFC/100 ml.

El laboratorio deja además constancia de que los resultados señalados no cumplen los valores paramétricos establecidos. El análisis fue revisado y validado por el facultativo del laboratorio y fechado en Ibiza el 18 de septiembre de 2025.
Lledó resume así la preocupación de los vecinos ante el resultado: «La acequia entrando en el camino de ses Feixes raya por cinco la legalidad». La vecina sostiene además que supone «un delito contra la salud pública», algo que está siendo valorado por la Guardia Civil.

Octubre: más de 10.000 de coliformes
Un mes después se realizó una segunda analítica. En este caso, la muestra fue recogida el 16 de octubre de 2025 a las 10.40 horas en el aparcamiento de la calle ses Feixes, 18, concretamente en una «zona inundada».
Nuevamente, el documento señala que la toma fue realizada por personal del laboratorio y clasifica lo analizado como «agua residual».
El tercer análisis de octubre de 2025Los resultados volvieron a detectar una concentración de Escherichia coli superior a 1.000 UFC/100 ml, frente al límite admisible de 200 que recoge el informe.
Pero esta segunda muestra arroja además un recuento de coliformes superior a 10.000 UFC/100 ml.
Al igual que en septiembre, el documento especifica que los resultados destacados «no cumplen con los valores paramétricos establecidos» y señala que las conclusiones corresponden exclusivamente a la muestra analizada. El informe fue validado por el laboratorio y fechado el 20 de octubre de 2025.
Por tanto, las dos muestras tomadas con apenas cinco semanas de diferencia y en dos puntos distintos de ses Feixes coincidieron en un resultado: más de 1.000 UFC/100 ml de E. coli cuando el límite recogido en los propios análisis es de 200.

El antecedente de 2019
Los vecinos cuentan además con una analítica mucho más antigua, realizada el 2 de julio de 2019, que ya fue incorporada a la documentación relacionada con las denuncias presentadas este año, tal como avanzara La Voz de Ibiza.
En aquella ocasión, la muestra procedía de una acequia y los resultados fueron todavía más elevados: más de 10.000 UFC/100 ml de bacterias coliformes, 10.000 UFC/100 ml de Escherichia coli y 1.200 UFC/100 ml de enterococos, además de un recuento de colonias a 22 grados superior a 10.000 UFC/ml.
Existe, sin embargo, una diferencia importante respecto de los análisis de 2025.
El informe de 2019 especifica que la toma de la muestra no fue realizada por el laboratorio. Lledó aclara ahora que fueron los propios vecinos quienes la recogieron siguiendo las indicaciones del laboratorio y utilizando una botella estéril, mientras que el análisis sí fue efectuado posteriormente por el centro.
«El análisis del 2019 no fue recogido por el laboratorio, sí analizado por ellos. Con las indicaciones del laboratorio y con una botella estéril. Las del 2025, que dicen lo mismo, fueron recogidas por el laboratorio», explica Lledó.
Precisamente por esa diferencia, los análisis de 2025 aportan un nuevo elemento documental: en ambos informes consta expresamente que la toma fue realizada por personal del propio laboratorio.
De las analíticas a la denuncia ante el SEPRONA
Los resultados forman parte de los antecedentes que desembocaron en las actuaciones emprendidas este año por los vecinos.
Como ha publicado La Voz de Ibiza, la Asociación de Vecinos de Talamanca y sus Zonas presentó el pasado 16 de febrero una denuncia formal ante el SEPRONA por presuntos vertidos de aguas fecales en ses Feixes des Prat de ses Monges.
En ella aseguraban haber constatado «fuerte olor persistente compatible con aguas residuales», vertidos con apariencia de aguas fecales, acumulación de materia orgánica y posible contaminación de las láminas de agua y del suelo. También alertaban del posible riesgo para la fauna, la flora y la salubridad pública.
La asociación solicitó una inspección urgente y toma de muestras, identificar el origen de los vertidos y determinar posibles responsables. En la propia denuncia hizo constar que aportaba documentación relativa a muestras de aguas residuales tomadas en distintos puntos desde 2019.
Ana Lledó ha explicado a este medio que la Guardia Civil admitió la denuncia, realizó una inspección y posteriormente trasladó las actuaciones al Ayuntamiento de Ibiza, según la información que los agentes comunicaron a los vecinos.
De momento, desde el Ayuntamiento no han brindado ninguna información, a pesar del requerimiento de este medio.

Un espacio protegido que acumula problemas
Las analíticas aparecen en un momento en el que el estado de ses Feixes des Prat de ses Monges está nuevamente bajo el foco.
Este periódico mostró el pasado fin de semana imágenes grabadas desde la pasarela de madera del humedal en las que podían observarse botellas, latas, envases y bolsas flotando en los canales, agua oscura y estancada, espuma amarillenta y residuos acumulados entre las cañas y la vegetación.
La situación contrasta con la protección del enclave. El Prat de ses Monges forma parte de ses Feixes y está protegido como Bien de Interés Cultural por su valor etnológico desde 2003. Además, cuenta con un Plan Especial de Conservación, Protección y Recuperación, aprobado definitivamente por el Ayuntamiento de Ibiza en 2021. En octubre de 2025, Consell, ayuntamientos de Ibiza y Santa Eulària, WWF y Alianza por el Agua acordaron también impulsar su incorporación a la Red Natura 2000.
A los posibles vertidos se suma otro problema denunciado por los vecinos: parcelas convertidas en vertederos, con acumulaciones de escombros, electrodomésticos, motocicletas, bicicletas, maderas y basura. La asociación alertó ante el SEPRONA del daño sobre la vegetación, los cauces y la fauna y, especialmente, del riesgo de incendio.
Ese peligro dejó de ser únicamente una advertencia el pasado 13 de julio, cuando un importante incendio en el Prat de ses Monges se propagó por una zona de vegetación seca, obligó a cortar los accesos a Talamanca y llegó a aproximarse a varios locales comerciales.
En este escenario, las analíticas aportan ahora datos concretos sobre tres muestras tomadas en 2019, septiembre de 2025 y octubre de 2025. Especialmente significativos son los dos últimos informes: fueron realizados en puntos diferentes, las muestras fueron recogidas por personal del laboratorio y ambas superaron el límite admisible de E. coli consignado en los propios documentos.
Un nuevo elemento que se incorpora a la fotografía de un espacio protegido de Ibiza que en los últimos meses acumula denuncias por posibles vertidos fecales, residuos, agua estancada y un importante incendio.











