El Govern balear ha abierto diligencias previas en relación con el agua empleada en la fiesta de temática egipcia celebrada el pasado 13 de agosto en la cantera municipal de sa Pedrera de Can Coix, en Sant Antoni de Portmany, y ha solicitado información al Ayuntamiento sobre el evento. Lo confirmó el conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, durante el pleno del Parlament.
«Comprobar si ha habido infracciones»
Lafuente respondía a una pregunta de la diputada socialista Pilar Costa sobre las actuaciones que impulsaría el Govern ante lo que la parlamentaria calificó de «malgasto faraónico de agua» consentido por el Consistorio. El conseller sostuvo que cualquier acción de derroche de agua «no es adecuado» y precisó que, una vez practicadas las diligencias, habrá que comprobar si se produjeron infracciones. «El Govern, en Eivissa este verano, ha llevado una gestión del agua adecuada, a pesar de los cortes de energía», afirmó.
Conviene la precisión: unas diligencias previas no son un expediente sancionador. Se trata de una fase de recopilación de información destinada a determinar si existen indicios que justifiquen abrir un procedimiento.
Un choque entre administraciones del mismo signo
En su respuesta, Lafuente aseguró además que la fiesta «no se hizo con el apoyo del Ayuntamiento» y reiteró que el Govern está siguiendo la normativa. La afirmación contrasta con lo defendido por el propio Consistorio, gobernado también por el PP: el Ayuntamiento autorizó la actividad como no permanente inocua para 350 invitados, declaró su interés general el 10 de agosto y ha justificado públicamente el permiso por el carácter benéfico de una donación de 50.000 euros, repartida entre Cáritas de Sant Antoni y el Motoclub.
Costa acusó al conseller de «tomar el pelo a la ciudadanía» al calificar ahora de inadecuado el uso del agua cuando fue el propio Ayuntamiento quien lo autorizó, y sostuvo que en la isla todos estaban al tanto del evento. «Eivissa ya está harta de los excesos, de la masificación, de su permisividad, harta de que nos tomen el pelo y de que alguien piense que todo se puede comprar con dinero», añadió la diputada.
Qué dice la norma que se invocó en el pleno
El escenario hidrológico en el que se celebró la fiesta es el punto que Costa situó en el centro de su intervención. Sin embargo, la situación de prealerta en la que se encontraba Ibiza no implicaba por sí misma una prohibición de usos recreativos u ornamentales del agua. El Plan Especial de Sequía de Sant Antoni establece expresamente que en prealerta no existen limitaciones de uso y reserva las restricciones para las fases de alerta y emergencia: es en alerta cuando se prohíbe emplear agua potable para llenar piscinas y se ordena cerrar fuentes ornamentales y otros elementos estéticos.
Ese encaje ayuda a explicar por qué la propia concejala de Urbanismo y Actividades, Eva María Prats, ha admitido que la vía sancionadora «no es algo fácil» y ha vinculado una eventual multa a determinar qué tipo de agua se utilizó en el lago, un extremo que el Consistorio todavía no ha podido acreditar. El alcalde, Marcos Serra, anunció además una nueva ordenanza municipal de ahorro de agua antes de final de año para regular con mayor precisión este tipo de usos.
Eso no significa que la isla tenga agua de sobra. Las reservas subterráneas de Ibiza se situaban en julio al 42% y las desaladoras trabajaron durante 2025 al 95,7% de su capacidad anual, llegando al 113,4% de su capacidad nominal media en agosto.
El volumen, en la escala de un agosto ibicenco
La cifra de 170 toneladas que Costa dio por buena corresponde a la estimación más alta de una horquilla que nadie ha verificado. La empresa organizadora, Van Wyck & Van Wyck, defiende una cantidad cercana a los 60.000 litros, y el Ayuntamiento ha reconocido que no dispone de medición propia para cerrar el dato.
Según los cálculos publicados por este periódico, esa horquilla equivale al consumo diario estimado de entre 162 y 459 turistas, tomando como referencia los 370 litros por turista y día que maneja una investigación específica sobre Ibiza. El mismo 13 de agosto del año anterior el Índice de Presión Humana contabilizó 316.843 personas simultáneamente en la isla, y Sant Antoni afronta agosto con cerca de 18.500 plazas turísticas regladas y una ocupación próxima al lleno: los 459 turistas del escenario máximo representarían en torno al 2,5% de esas plazas.
La comparación con las pérdidas estructurales de la red ofrece otra escala. Alianza por el Agua dio por perdidos 4.470 millones de litros en las canalizaciones municipales de Ibiza durante 2024, lo que equivale a una media matemática de 141,7 litros por segundo: las redes de la isla pierden en entre siete y veinte minutos un volumen similar al atribuido al lago. Sant Antoni, por su parte, presenta uno de los mejores rendimientos hidráulicos de Ibiza.
Dos investigaciones en paralelo y una cuestión de competencia
La apertura de diligencias por parte del Govern se suma a la vía municipal, todavía en estudio. El reparto de competencias no es un detalle menor: la Ley 7/2013 de actividades de las Illes Balears, la norma bajo la que se tramitó el evento, establece en su artículo 100.2 que su régimen sancionador se aplica «en ausencia de un régimen sancionador específico». Al tratarse de una cuestión de agua, la normativa sectorial —y con ella la conselleria competente— podría prevalecer sobre la municipal.
Lo que sigue sin acreditarse
Casi un mes después del evento, cuatro cuestiones básicas continúan sin respuesta: el volumen real de agua, su procedencia, el suministrador que la transportó y la instalación que la recibió al terminar. La empresa sostiene que el agua se retiró para su reutilización en un «sistema de aguas grises», sin precisar cuál. La concejala afirmó en el pleno municipal que el Consistorio «en ningún momento» facilitó el acceso al agua, que se trató de «cuestiones privadas de organización» y que solicitaría información a los promotores.
La Voz de Ibiza ha reiterado a Van Wyck & Van Wyck sus preguntas sobre el origen y el destino del agua y ha preguntado al Ayuntamiento si ya ha recibido el requerimiento del Govern y en qué plazo prevé responderlo.











