El Ayuntamiento de Sant Antoni aseguró este jueves en el pleno municipal que solo consta una denuncia vecinal por ruido en relación con la fiesta egipcia celebrada el 13 de agosto en Sa Pedrera, registrada a las 13.12 horas, y que la patrulla municipal no encontró música al llegar al lugar. El PSOE había asegurado que los vecinos presentaron varias quejas.
Una sola denuncia, según el gobierno
El equipo de gobierno explicó en el pleno que sus registros recogen una única llamada vecinal por ruido, tramitada a las 13.12 horas. Según su versión, cuando la patrulla llegó al lugar, la música ya no sonaba. El dato se utilizó para relativizar el alcance de las quejas por la fiesta privada de temática egipcia celebrada semanas atrás en la cantera.
No es la primera vez que hablan de una sola llamada
Según relató un vecino a este periódico, el argumento no es nuevo. Asegura que, en ocasiones anteriores ligadas a otras fiestas en la cantera, la teniente de alcalde le dijo directamente que en el registro municipal solo constaba su llamada. El vecino sostiene que eso no era cierto, porque otros residentes de la zona también habían llamado a la policía por el mismo motivo.

La fiesta que ya estaba en el punto de mira
La celebración, organizada por la firma Van Wyck & Van Wyck, reunió la noche del 13 de agosto a unos 300 invitados, aunque otras informaciones elevan la cifra hasta los 400 o 500. El montaje, de inspiración faraónica, incluyó pirámide, obeliscos, una esfinge y un lago artificial que desató la polémica por el consumo de agua en plena sequía. La organización pagó una tasa municipal de 199 euros por el uso del espacio público y se comprometió a donar 50.000 euros a Cáritas Sant Antoni y al Motoclub de Ibiza y Formentera.
Una posible sanción de hasta 300.000 euros
Como informó este periódico, la cifra real de invitados a la fiesta sigue sin aclararse, y de ese dato depende una posible sanción que podría alcanzar los 300.000 euros. El PSOE ya había llevado el asunto al pleno mediante mociones de control centradas en el gasto de agua, junto a otros dos asuntos: el festival del eclipse y la crisis de la Policía Local.
Camiones y terreno modificado, según un vecino
Un vecino de la zona relató a este periódico que los camiones empezaron a llegar hacia el 26 de julio para transportar agua y montar la estructura, y que los trabajos modificaron el terreno rústico donde se ubica la cantera. Aseguró que, desde su vivienda, a unos 500 metros del recinto, no llegó a escuchar la música, pero que otros vecinos situados junto a la carretera sí la sintieron con intensidad.
El riesgo de incendio, otra preocupación vecinal
Los residentes también denunciaron la presencia de grupos electrógenos y bombonas de butano en el recinto, en una zona de monte rústico sin accesos adecuados para los bomberos más allá de la entrada principal. Van Wyck & Van Wyck negó cualquier riesgo de incendio y aseguró que no se utilizó fuego abierto durante la celebración.
Los vecinos ya piden controles antes del 12 de septiembre
La preocupación no se limita a la fiesta egipcia. Vecinos del entorno de Sa Pedrera y Can Coix remitieron directamente a este periódico un documento con nueve peticiones concretas antes de que se autorice una nueva edición del festival SDL (Sueños de Libertad), prevista para el 12 de septiembre en el mismo recinto. Piden mediciones acústicas durante la propia fiesta, control real de aforo —la edición anterior autorizó un máximo de 3.300 personas— y un plan de movilidad con transporte colectivo, y no solo previsiones sobre el papel.
El choque entre el Ayuntamiento y el PSOE sobre el número real de quejas por ruido se suma así a una polémica que ya afecta al gasto de agua, a la cifra de asistentes y a la seguridad del recinto. Con el SDL fijado para el 12 de septiembre en el mismo escenario, los vecinos esperan que el Consistorio no repita el mismo argumento de la llamada única.










