Comprar una vivienda en Ibiza es casi misión imposible por los precios desorbitados de la isla. Sin embargo, existen fórmulas para encontrar un piso a mitad de precio, una auténtica ganga. Pero esta oportunidad oculta un dato no menor: el comprador debe adquirirla a ciegas, sin poder visitarla, porque la vivienda está ocupada ilegalmente. Es el caso de un piso en San Agustín – Cala de Bou, en el municipio de Sant Josep de Sa Talaia, que sale al mercado por 350.000 euros, según ha podido confirmar La Voz de Ibiza a través de la inmobiliaria de Madrid encargada de la venta.
Un piso de 350.000 euros que vale el doble
El anuncio, publicado en Idealista, refleja ya una rebaja: de 390.000 a 350.000 euros, un 10% menos. La vivienda, de 75 metros cuadrados y con vistas al mar, está situada en tercera planta con ascensor y cuenta con dos habitaciones, terraza y plaza de garaje incluida. Pero la caída real de valor es mucho mayor: si estuviera libre de ocupantes, la propia inmobiliaria calcula que rondaría los 600.000 euros, prácticamente el doble. Es decir, la ocupación ilegal recorta entre un 50% y un 60% el precio final de venta.
Comprar sin haber pisado la casa
La situación complica cualquier operación desde el principio: no es posible visitar el interior de la vivienda antes de comprarla. Cualquier interesado debe hacer una oferta sin conocer el estado real del piso, guiándose únicamente por la información que facilita la inmobiliaria.
Ocupada por la empleada de la casa
Los propietarios, residentes en Madrid, utilizaban el piso como vivienda de veraneo. Según explicó a este diario un representante de la inmobiliaria, fue la propia persona que se encargaba de la limpieza de la casa quien la ocupó en 2018, y desde entonces permanece dentro sin haber salido.
Un contrato firmado, pero sin garantías reales
Los propietarios optaron por llegar a un acuerdo con la ocupante antes que iniciar un proceso judicial. Firmaron un contrato por el que, en el momento en que la casa se venda, ella se compromete a abandonarla. La propia inmobiliaria reconoce que el pacto descansa, sobre todo, en la buena fe: «es un poco difícil también creérselo», admitió su interlocutor a La Voz de Ibiza. Los gastos de comunidad acumulados durante estos años han terminado por forzar la decisión de vender.
Abogados, los principales interesados
Pese a las dificultades, la inmobiliaria asegura haber recibido varios interesados, la mayoría procedentes de bufetes de abogados que ven en este tipo de operaciones una oportunidad de inversión a precio reducido.
La lentitud judicial en Ibiza frena las ofertas
Uno de los factores que más pesa a la hora de cerrar una venta es la duración de los procesos judiciales en la isla. Según trasladan los propios clientes a la inmobiliaria, la justicia va lenta en Ibiza, lo que retrae a buena parte de los compradores potenciales, conscientes de que recuperar la posesión del inmueble podría demorarse años.
Este caso no es aislado. Idealista tiene en su web otras viviendas ocupadas en la isla a la venta en condiciones similares. El fenómeno retrata una realidad cada vez más presente en el mercado de la vivienda ocupada en Ibiza: propietarios que, ante la lentitud de la vía judicial, prefieren malvender antes que esperar.










