El Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Sant Josep ha salido a criticar públicamente la gestión del alcalde del Partido Popular, Vicent Roig, tras la caducidad definitiva de las Normas Provisionales de Planeamiento (NPP), que —tal como avanzó ayer La Voz de Ibiza— ha devuelto la vigencia a las Normas Subsidiarias de 1986 al no haberse producido su aprobación definitiva dentro de plazo.
El portavoz adjunto del PSOE y candidato a la Alcaldía en las elecciones de mayo, Vicent Roselló, sostuvo que Roig «se ha cargado una de las únicas y mejores oportunidades de poner orden en el municipio», un hecho de una «gravedad extrema» que, según augura, «marcará su final político como alcalde de Sant Josep».
«Nos ha hecho retroceder 40 años»
«Vicent Roig no ha hecho absolutamente nada en casi cuatro años de mandato. Pero el problema ya no es solo su inactividad y falta de gestión: lo peor es que nos ha hecho retroceder directamente 40 años atrás, devolviéndonos al urbanismo de 1986», lamentó Roselló.
El dirigente socialista enmarcó la caducidad como la pérdida de herramientas concretas que ya no podrán aplicarse: «Entre otras, decaen definitivamente las herramientas para reservar suelo destinado a vivienda protegida (VPO) o prohibir el alquiler turístico en plurifamiliares».
«Urbanísticamente y, por tanto, también desde los puntos de vista territorial, medioambiental, social y económico, volver a las normas urbanísticas de los años 80 del siglo pasado tendrá consecuencias de una gravedad incalculable», advirtió.
Del consenso de 2022 a la propuesta unilateral de 2024
El PSOE reivindica la paternidad del proceso que dio origen a las NPP: recuerda que la solicitud se aprobó inicialmente en el pleno de noviembre de 2022, durante el mandato progresista anterior, «fruto de un amplio acuerdo institucional y social» pensado para dar «estabilidad, seguridad jurídica y ordenación territorial» al municipio.
Según Roselló, ese consenso se rompió con la llegada de Roig a la Alcaldía: «Teníamos una hoja de ruta clara y consensuada, aprobada inicialmente el 28 de noviembre de 2022, pero el alcalde del PP prefirió romper ese acuerdo para imponer, a finales de mayo de 2024, una propuesta unilateral, opaca y sin ningún tipo de consenso».
En tal sentido, el PSOE sostiene que ese giro introdujo «cambios unilaterales y opacos que nadie llegó a conocer» y que rompieron la unidad política y social previa en torno al proyecto.
Alegaciones y sugerencias: la tramitación paralela que sembró la confusión
Más allá de la valoración política, el comunicado socialista apunta a un problema de gestión concreto: Roig tramitó en paralelo las NPP y el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), dos procedimientos con regímenes de participación distintos —alegaciones formales para uno, sugerencias para el otro— que, según el PSOE, sumieron a la población en «un desconcierto absoluto».
«La gente no sabía si tenía que presentar alegaciones o sugerencias, y el Ayuntamiento de Sant Josep no ha resuelto absolutamente nada, demostrando una desidia administrativa alarmante», denunció Roselló. Según el PSOE, ni las alegaciones ni las sugerencias presentadas a uno u otro instrumento han sido resueltas por el consistorio.









