El Pleno del Consell Insular de Ibiza ha aprobado este viernes una moción del Grupo Popular que, además de rechazar cualquier incremento de capacidad del aeropuerto, concreta dónde considera que deberían concentrarse las inversiones de Aena en Es Codolar: seguridad y controles fronterizos, accesibilidad, baños, transporte terrestre, condiciones para trabajadores y empresas, agua, saneamiento y accesos viarios. El planteamiento introduce así un matiz relevante en el debate abierto sobre la remodelación: la institución no cuestiona que el aeropuerto necesite inversiones, sino qué problemas deben resolver y hasta dónde debe llegar la transformación de la infraestructura.
La posición aprobada parte de una distinción que el presidente del Consell, Vicent Marí, viene repitiendo: modernizar no debería equivaler a incrementar capacidad. La institución reclama instalaciones más seguras, accesibles y funcionales, pero sostiene que las actuaciones no deben utilizarse para aumentar el número potencial de pasajeros que puede absorber la isla. Ese mismo criterio es el que Marí quiere trasladar ahora a diputados y senadores vinculados a Ibiza mediante el frente común anunciado durante el pleno.
Seguridad, fronteras y baños: puntos donde Consell y Aena coinciden
El primer bloque de prioridades afecta directamente al funcionamiento de la terminal. Según la nota del PP que resume la moción aprobada, el Consell reclama mejoras en los controles de seguridad y fronterizos, los baños y la accesibilidad, además de espacios adecuados para transporte público, taxis y VTC. También pide atender las condiciones de trabajo y operatividad de las empresas y profesionales que desarrollan su actividad dentro del aeropuerto.
Una parte de esas demandas ya aparece, al menos sobre el papel, en el proyecto que prepara Aena. El gestor aeroportuario explica que la remodelación responde en buena medida a nuevas exigencias europeas: prevé un control de pasaportes centralizado, separación entre pasajeros Schengen y no Schengen y nuevos sistemas automatizados en los filtros de seguridad. La reforma contempla además una zona específica para vuelos interislas con rampas y ascensores y la renovación de aseos y otros servicios de la sala de embarque.
Es decir, no todo el debate enfrenta actuaciones diferentes. En seguridad, controles fronterizos, accesibilidad y calidad de determinados servicios existe una coincidencia apreciable entre las necesidades señaladas por el Consell y varias de las actuaciones que Aena ya plantea. La discusión aparece cuando esas mismas obras implican ampliar físicamente la terminal y dotarla de una capacidad de procesamiento de pasajeros superior a la actual. La Voz de Ibiza explicó en julio las características de esta reforma y la posición de Aena de que no aumentará el número de despegues y aterrizajes que puede gestionar el campo de vuelos.
Transporte público, taxis y VTC
Otro de los ejes que introduce la moción es qué ocurre una vez que los pasajeros salen de la terminal. El Consell pide inversiones en las zonas destinadas al transporte público, taxis y VTC, un apartado que desplaza parte del debate desde el edificio aeroportuario hacia su conexión con el resto de Ibiza.
El planteamiento encaja con uno de los problemas recurrentes de Es Codolar en los meses de máxima actividad: ordenar los flujos de vehículos y pasajeros en el exterior de la terminal. Al mismo tiempo, el DORA III aprobado por el Gobierno incluye para Ibiza 7,17 millones de euros de inversión regulada en “mejora de la urbanización, accesos y acometidas” entre 2027 y 2031, aunque ese epígrafe es más amplio y no permite identificar por sí solo cuánto terminará dedicado específicamente a cada modalidad de transporte.
Agua y saneamiento entran en debate aeroportuario
La moción introduce también un capítulo menos visible que ampliación de terminal o puertas de embarque, pero especialmente concreto: agua y saneamiento. La propuesta reclama solucionar las deficiencias en el tratamiento de aguas residuales, garantizar un suministro suficiente de agua potable y estudiar la construcción de una desaladora propia para el aeropuerto.
Aquí la posición del Consell va más allá del detalle que Aena ha hecho público hasta ahora sobre la remodelación de la terminal. Las comunicaciones del gestor consultadas explican extensamente las actuaciones sobre seguridad, fronteras, embarque y accesibilidad, mientras que la documentación difundida sobre el proyecto no concreta en esos mismos términos una desaladora propia. Por tanto, esa infraestructura debe entenderse de momento como una petición recogida en la iniciativa aprobada, no como una actuación ya confirmada por Aena.
Accesos y entorno natural
El Consell reclama además mejorar accesos, infraestructuras viarias y zonas de seguridad alrededor de Es Codolar. La moción añade una condición: estas intervenciones deberían ejecutarse evitando ocupaciones innecesarias del torrente o de espacios naturales, incorporando así la afección territorial al listado de cuestiones que la institución quiere que Aena tenga en cuenta.
El DORA III sí reserva inversiones para accesos, seguridad operacional, protección de personas e instalaciones y sostenibilidad. El documento oficial asigna al aeropuerto de Ibiza 159,62 millones de euros de inversión regulada entre 2027 y 2031: 55,25 millones corresponden a la adaptación de la terminal a nuevas normativas; otros 25,5 millones a apoyo, reposición y mejora; alrededor de 18 millones a seguridad de personas e instalaciones; 8,28 millones a sostenibilidad y 7,17 millones a urbanización, accesos y acometidas, entre otras partidas.
Ese desglose permite comprobar que buena parte del dinero previsto no se dirige exclusivamente a agrandar la terminal. La Voz de Ibiza ya detalló que los 159,6 millones regulados forman parte de una inversión total prevista de 229,7 millones, cuya diferencia corresponde a inversión no regulada vinculada a la explotación comercial del aeropuerto.
Punto de fricción: qué significa aumentar capacidad
La cuestión de fondo aparece precisamente porque modernización y capacidad se solapan en algunas actuaciones. Aena proyecta pasar de 17 a 32 puertas de embarque, instalar ocho nuevas pasarelas, ampliar filtros de seguridad y construir un nuevo dique para tráfico no Schengen. El gestor sostiene que esa configuración es necesaria incluso manteniendo el mismo tráfico porque las nuevas reglas fronterizas obligan a separar flujos y reducen la flexibilidad de las puertas actuales.
Al mismo tiempo, el DORA III mantiene para Ibiza una capacidad declarada de 10 millones de pasajeros anuales y prevé que el tráfico pase de 9,17 millones en 2027 a 9,72 millones en 2031. El aeropuerto cerró 2025 con 9.138.224 viajeros, según Aena. Esa proximidad entre tráfico previsto y capacidad declarada explica por qué el debate ya no gira únicamente en torno a cuánto se invertirá, sino también a qué capacidad futura estará dando soporte cada inversión.
La moción aprobada intenta fijar la respuesta del Consell a esa pregunta: invertir en seguridad, confort, accesibilidad, transporte, condiciones operativas, abastecimiento de agua, saneamiento y accesos, pero sin utilizar esas mejoras para elevar la capacidad del aeropuerto. Es también la posición que Marí pretende convertir en un planteamiento común de los representantes de Ibiza ante Aena y el Gobierno de España.










