El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, ha reaccionado a la aprobación del DORA III con un aviso al Gobierno central: teme que la luz verde al marco inversor se traduzca en una imposición del proyecto de ampliación del aeropuerto de Ibiza sin contar con las instituciones de la isla. «Espero que no signifique que nos pasarán el rodillo por encima y harán esta macroampliación que desde Ibiza rechazamos», ha afirmado.
Sus declaraciones llegan un día después de que el Consejo de Ministros aprobara el DORA III, que reserva 229,7 millones de euros para el aeropuerto de Ibiza en el quinquenio 2027-2031, y a pocos días de la manifestación convocada para este domingo 20 de septiembre.
«Aena tiene a Ibiza como una caja registradora»
Marí ha vuelto a situar la cogestión aeroportuaria en el centro de la reclamación institucional. «Siempre he dicho que Aena tiene a Ibiza como una caja registradora; por tanto, es necesario que se nos escuche y se nos tenga en cuenta», ha señalado el presidente insular, que ha recordado que las instituciones baleares han solicitado, a través del Parlament, que se tramite una ley de cogestión aeroportuaria.
«Queremos estar involucrados en lo que es la mejora del aeropuerto, pero no que sea una cuestión meramente económica y que sirva para recaudar más; eso no nos parece bien», ha añadido. En su opinión, es el Ministerio el que debe asegurarse de contar con «el Ayuntamiento de Sant Josep, el resto de ayuntamientos de la isla, el Consell Insular y el Govern balear» antes de avanzar: «Nosotros diremos qué aeropuerto queremos y qué aeropuerto necesitamos, pero no que nos venga impuesto desde un despacho de Madrid».
Modernizar sí, «macroampliación» no
El presidente del Consell ha reiterado la distinción que las instituciones insulares vienen marcando desde que se conoció el proyecto: sí a la reforma, no al aumento de capacidad. «En modernizar el aeropuerto estamos de acuerdo, pero en esta macroampliación evidentemente no nos posicionamos a favor, ni mucho menos», ha afirmado.
Marí ha enumerado las carencias que, a su juicio, Aena debería priorizar: el suministro de agua, la depuración de las aguas y la seguridad de los pasajeros, además de la operativa de quienes trabajan fuera de la terminal, «como los transportistas, tanto de transporte regular como discrecional, taxistas o VTC». «Ibiza debe tener un aeropuerto moderno, operativo y seguro, tanto para los residentes como para quienes nos visitan, pero no un macroaeropuerto cuyo único objetivo es traer más clientes, más turistas, porque Ibiza ya no apuesta por la cantidad de turistas, sino por la calidad», ha resumido.
Un «fallo de comunicación» de Aena
El presidente insular ha atribuido buena parte del conflicto a la falta de información y de consenso por parte del gestor aeroportuario. «Aquí ha habido un fallo muy grande de comunicación y unas intenciones por parte de Aena que no van en la dirección de la política turística que se está haciendo en las islas», ha sostenido, en referencia a la apuesta por «un turismo de calidad y no de cantidad».
Marí ha recordado que, en la reunión que las instituciones mantuvieron con Aena, el gestor se comprometió a escuchar a todas las partes —empresas que operan en el aeropuerto, sociedad civil y vecinos del entorno— antes de presentar el proyecto. «Se tenía que escuchar a toda la sociedad ibicenca antes de acometer inversiones exageradas que no vienen a cuento en estos momentos», ha insistido.
Apoyo a los jóvenes, pero sin asistir a la protesta
Sobre la manifestación del 20 de septiembre, Marí ha expresado su respaldo a los convocantes, pero ha descartado acudir. «Di mi apoyo a los jóvenes, e incluso me reuniré con ellos porque quiero escucharlos de primera mano, pero creo que es un movimiento que ha salido de la sociedad y no quiero que se pueda interpretar que intento politizar esta manifestación», ha explicado. «Tienen mi apoyo porque entiendo su preocupación, pero asistir sería más perjudicial que otra cosa, porque alguien podría considerar que lo estoy intentando politizar, y todo lo contrario».
El agua, entre las prioridades
Preguntado por la gestión hídrica —uno de los frentes abiertos este verano—, el presidente ha subrayado que Aena «tiene muchos deberes por hacer», y ha situado entre los principales «mejorar el suministro de agua que da el aeropuerto y también la depuración de las aguas». «Hay inversiones importantes que hacer aquí para que no se produzcan vertidos en el torrente que está al lado de un parque natural y que acaban en la playa», ha advertido, en alusión al Torrent de sa Font y al Parque Natural de Ses Salines. «Hay que hacer esfuerzos importantes para mejorar la gestión del ciclo del agua dentro del propio aeropuerto».
Frente a estas reclamaciones, Aena sostiene que la reforma no aumentará la capacidad del aeropuerto, que el DORA III fija en 10 millones de pasajeros, sino que se limitará a modernizar la terminal y a adaptarla a la nueva normativa europea de control de fronteras.











