INMIGRACIÓN ILEGAL

Al límite hacia Ibiza y Formentera: se disparan las pateras sobrecargadas en el verano de las tragedias

Un análisis de La Voz de Ibiza sobre 925 avisos de llegada de pateras a Baleares entre octubre de 2023 y agosto de 2026 revela que la proporción de embarcaciones sobrecargadas se ha disparado: hace dos años, solo el 2% de las pateras superaba las 26 personas; hoy lo hace el 25%.
Patera con inmigrantes en el mar Mediterráneo
Una patera llena de inmigrantes navega por el Mediterráneo.

Un análisis realizado por La Voz de Ibiza sobre los 925 avisos de llegada de pateras a las islas baleares que la Delegación del Gobierno en Baleares ha comunicado a los medios entre el 2 de octubre de 2023 y el 14 de agosto de 2026 —con un total de más de 16.500 personas trasladadas en casi mil embarcaciones— muestra un fenómeno que la simple media anual no deja ver: cada vez más pateras llegan a las islas con el número de ocupantes al límite de lo que la embarcación puede soportar físicamente.

A primera vista, el tamaño medio de las pateras que llegan a Baleares apenas ha aumentado en tres años: solo 0,8 personas más por embarcación y año, un dato estadísticamente significativo pero pequeño. Sin embargo, ese promedio esconde dos realidades completamente distintas que conviven en los mismos datos.

Las pateras de origen magrebí —el 67% de los avisos registrados— mantienen una mediana estable de 15 personas, sin apenas variación en tres años.

Las de origen subsahariano, en cambio, llegan con una mediana de 24 personas y crecen a un ritmo de 2,3 personas más por embarcación cada año, un incremento estadísticamente muy sólido.

Como el peso de cada ruta varía de forma importante semestre a semestre —del 82% de avisos magrebíes en la segunda mitad de 2024 al 42% en la primera de 2025—, la media global termina aplanándose y oculta la tendencia real: no es que las pateras crezcan en general, es que una de las dos rutas sí lo hace.

El dato que no engaña: cada vez más al límite

Lo que sí muestra una tendencia clara e innegable es la proporción de embarcaciones que llegan cargadas al máximo. En el segundo semestre de 2023, solo el 1,8% de las pateras traía 26 personas o más a bordo, y ninguna superaba las 30.

En lo que va del segundo semestre de 2026, esa proporción se ha disparado al 25,5%, y un 7,4% ya supera las 30 personas.

Semestre Pateras % con 26+ personas % con 30+ personas
2023-S2 57 1,8% 0%
2024-S1 56 1,8% 0%
2024-S2 245 9,4% 2,9%
2025-S1 130 8,5% 3,8%
2025-S2 213 15,0% 4,2%
2026-S1 130 24,6% 10,8%
2026-S2* 94 25,5% 7,4%

Datos del segundo semestre de 2026 corresponden solo al periodo entre el 1 de julio y el 14 de agosto: 94 embarcaciones en apenas seis semanas, el ritmo más alto de toda la serie analizada.

Las pateras con más personas registradas en tres años

El aviso con más ocupantes de los 925 analizados corresponde al barco pesquero interceptado en Cala Codolar en Sant Josep el 3 de septiembre de 2024, con 101 personas a bordo, con despliegue de tres puestos de la Guardia Civil —Sant Josep, Santa Eulària y Sant Antoni— además de la Policía Local.

En noviembre de 2024, en la costa mallorquina de Cala Santanyí fue interceptada una patera con 61 personas. Por detrás se sitúa embarcación de 37 personas en el puerto la Savina de Formentera del 15 de febrero de 2025.

Una sobrecarga que coincide con las tragedias en el mar

El aumento sostenido de pateras que navegan al límite de su capacidad ayuda a explicar la sucesión de tragedias registradas este verano en la ruta entre Argelia y Baleares.

En apenas 24 horas, entre el 3 y el 4 de agosto, se produjeron dos naufragios que dejaron al menos 19 muertos, según el recuento de los servicios de emergencia.

El primero correspondió a una patera que había zarpado de Argelia con 19 personas a bordo y que fue localizada 15 días después a la deriva, con solo dos supervivientes. Los otros 17 ocupantes murieron o desaparecieron durante la travesía; según relataron los propios supervivientes, los cuerpos de quienes iban falleciendo fueron arrojados al mar a medida que se producían las muertes.

El jefe de Salvamento Marítimo, José Ramón Crespí, explicó que se llegó a movilizar un helicóptero con base en Palma «por si pudiésemos encontrar cualquier cuerpo a flote».

El segundo naufragio, registrado horas después, afectó a una embarcación que habría partido del norte de África con una treintena de personas, según las estimaciones coincidentes de Salvamento Marítimo y de la ONG Alarm Phone.

Fue avistada por un barco mercante con 12 supervivientes y dos cadáveres a bordo; la Delegación del Gobierno en Baleares elevó posteriormente la cifra de rescatados hasta 19, de los cuales al menos tres tuvieron que ser hospitalizados.

Días después, testimonios de los propios supervivientes recogidos por Alarm Phone revelaron que entre los desaparecidos de esta segunda patera había un bebé. Salvamento Marítimo cerró el operativo de búsqueda sin haber logrado localizar a nadie más.

Ante esta sucesión de tragedias, la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, reclamó al Gobierno central un plan específico para la que calificó de emergencia migratoria, con un mensaje directo: «no podemos normalizar esta tragedia».

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