Las rupturas matrimoniales en Baleares siguen situándose entre las más elevadas de España, pese a que en 2025 se ha registrado un descenso global en las demandas de disolución matrimonial. Según los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), durante el pasado año se presentaron un total de 2.570 demandas en las islas, lo que supone una caída del 3,1 % respecto a 2024.
A pesar de este descenso, Baleares mantiene la tasa más alta de España, con 207,7 demandas por cada 100.000 habitantes, muy por encima de la media nacional, situada en 171,9. Solo Canarias (205,2) se acerca a estos niveles, seguidas de Comunidad Valenciana y Murcia.
El informe revela además un cambio en la tipología de las rupturas. Los divorcios no consensuados descendieron de forma significativa, con una caída del 17 %, hasta situarse en 659 casos. Por el contrario, los divorcios consensuados aumentaron un 3,7 %, alcanzando los 1.853 procedimientos.
En cuanto a las separaciones matrimoniales, la tendencia es desigual. Las no consensuadas crecieron ligeramente un 9,1 %, aunque con cifras muy bajas (12 casos), mientras que las consensuadas se desplomaron un 32,2 %, con solo 40 demandas registradas en todo el año.
Por su parte, las nulidades matrimoniales experimentaron un incremento, pasando de 2 en 2024 a un total de 6 en 2025, aunque siguen siendo un procedimiento residual dentro del conjunto de rupturas.
Más allá de las disoluciones, los datos también reflejan movimientos en otros procedimientos judiciales relacionados con la familia. En Baleares se registraron 477 demandas de modificación de medidas consensuadas, un 6,5 % más que el año anterior. Sin embargo, las no consensuadas descendieron con fuerza, un 21,5 %, hasta las 610.
En el ámbito de la guarda, custodia y alimentos de hijos no matrimoniales, las demandas consensuadas crecieron un 9,3 %, alcanzando las 777, mientras que las no consensuadas bajaron un 20,8 %, con un total de 582.













