El Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja ha ordenado la destrucción inmediata de nueve vehículos abandonados que llevaban meses acumulados en el depósito municipal de Sa Plana y en la vía pública.
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El decreto, firmado el pasado 24 de mayo, declara los chasis como residuos sólidos urbanos de urgencia y ordena su traslado al Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos Ca Na Negreta, en la carretera de Sant Joan, para su descontaminación y destrucción definitiva.
Los nueve vehículos tienen en común que ninguno tiene propietario identificado. La mayoría carece de matrícula, número de bastidor legible o cualquier dato que permita localizar a su titular.
Entre ellos hay dos todoterrenos —un Jeep Grand Cherokee verde y un Mitsubishi también verde con matrícula del Reino Unido—, tres turismos —un Mercedes Benz E320 gris, un BMW X5 y un Opel Corsa bicolor—, una berlina Volkswagen Passat azul, una furgoneta Chrysler Voyager gris y dos ciclomotores, un Aprilia Racing SR50 y un Piaggio Typhoon 50.
El estado de los vehículos es el que cabe esperar de unos restos que llevan meses, en algunos casos más de un año, en el depósito o en la vía pública.
El Jeep Grand Cherokee carece de ruedas delanteras y no tiene matrícula ni bastidor localizable. El BMW X5 no tiene ruedas, lunas, puertas ni capó. El Mitsubishi, pese a conservar una matrícula británica, tampoco tiene capó, motor, puerta del conductor ni ruedas. El Volkswagen Passat, localizado en la Venda de Cas Ripolls, en Sant Vicent de Sa Cala, presenta la carrocería oxidada y deteriorada y carece de lunas.
El informe técnico firmado el 21 de mayo concluye que todos ellos han perdido la condición de vehículos, suponen un riesgo para el medio ambiente y la salud pública y actúan como foco de acumulación creciente de residuos.

Coche «fantasma»
Uno de los casos más llamativos es el del Mercedes Benz E320 gris. El vehículo conserva número de bastidor, lo que en principio debería permitir identificar a su titular a través de EUCARIS, el sistema europeo de intercambio de datos de matriculación de vehículos que conecta los registros de más de cuarenta países del continente.
Sin embargo, la consulta no arrojó ningún resultado: el Mercedes no aparece registrado en ninguno de los países integrados en el sistema, lo que hace imposible rastrear su procedencia u origen.

Coste cero para el Ayuntamiento
El procedimiento utilizado —declarar los restos como residuos sólidos urbanos por vía de urgencia— permite al Ayuntamiento actuar de forma subsidiaria sin repercutir ningún gasto a las arcas municipales.
Según ha explicado el propio consistorio a La Voz de Ibiza, «el servicio de desguace que se encarga de ello no repercute ningún cargo», por lo que el coste para el Ayuntamiento es de cero euros.
En cuanto a las sanciones, el escenario varía según si el propietario es identificable o no. En el caso de estos nueve vehículos, al no disponer de número de bastidor ni matrícula, «no hay manera de identificar al propietario», por lo que no es posible tramitar denuncia alguna. Si el titular fuera identificable, la sanción prevista es de 3.000 euros.
La empresa Ca Na Negreta deberá emitir un certificado de destrucción para los automóviles y un certificado de tratamiento medioambiental para los ciclomotores, además de tramitar la baja definitiva en la Dirección General de Tráfico de aquellos vehículos de los que se disponga algún dato identificativo, que en este caso es únicamente el Piaggio Typhoon 50, el único que conserva matrícula.













