El Consell de Ibiza salió a dar la cara por el ocio nocturno. El vicepresidente primero de la institución, Mariano Juan, reivindicó en el pleno la importancia del sector y rechazó el relato que lo presenta como el gran problema de la isla: «Abandonemos ya el mensaje de que la mera existencia del ocio ya es un problema».
En esa línea, sostuvo que «nosotros, el equipo de gobierno del Consell Insular, no compartimos que solo genere esos malos efectos. Nosotros no queremos que desaparezca el ocio legal. De hecho, lo necesitamos. Es uno de los principales activos turísticos de la isla. Nos posiciona, nos diferencia, es compatible con los otros turismos que vienen, se complementa. Los turistas no son compartimentos estancos, las familias también salen de fiesta, y dan miles de empleos».
El debate se produjo en el marco de las mociones presentadas por el PSOE y Unidas Podemos en relación a la proliferación de fiestas ilegales y en defensa de un modelo turístico más respetuoso con la isla y con los residentes.
La portavoz socialista en el Consell, Elena López, aseguró que Ibiza «se ha convertido en una enorme sala de fiestas» y que «este modelo se les ha ido de las manos y en él no caben las familias». López añadió además que en la lucha contra las fiestas ilegales «no solo hay que sancionar a quien pone la música sino a todos los que colaboran con esta ilegalidad».
Desde el PP, Mariano Juan fue más allá y cargó directamente contra el enfoque de las propuestas socialistas: lamentó que los grupos de izquierdas incidan «en sus errores de siempre: castigar los excesos de la oferta ilegal poniendo trabas a quienes hacen las cosas bien».
A su juicio, la gran mayoría de las medidas planteadas en las mociones incide en aumentar la carga burocrática y regulatoria de los locales que actualmente cuentan con licencias para ejercer su actividad, en lugar de atacar directamente la oferta ilegal.
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El PIAT fijará la prohibición de nuevas discotecas
En ese contexto, Mariano Juan realizó un anuncio relevante: el PIAT —el Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos actualmente en redacción— fijará la prohibición de nuevos establecimientos de ocio nocturno en la isla, en consenso con el sector.
«La propuesta viene a encapsular el ocio existente. Consideramos que ya hay suficiente ocio en determinadas zonas y no hay que dar más licencias», señaló el vicepresidente.
Juan recordó además que casi todos los ayuntamientos de la isla, a excepción de Sant Josep, ya han prohibido en sus normativas municipales la apertura de nuevas salas de fiestas: Ibiza, Santa Eulària, Sant Antoni y Sant Joan ya tienen esas prohibiciones expresas en sus planeamientos urbanísticos.
Sobre las molestias que genera el sector, el vicepresidente fue rotundo: «Todas las actividades tienen externalidades y eso no quiere decir que deban desaparecer: hay que gestionarlas». Y cargó contra la oposición recordando que el modelo de ocio criticado «no ha cambiado en 15 años, tiempo durante el cual han gobernado partidos de todos los colores. Y el PIAT se podía hacer ya desde 2012 y no se ha hecho».
La lucha contra las fiestas ilegales
Juan también defendió la gestión del Consell frente a las fiestas ilegales, recordando que la institución aportó dos millones de euros a los ayuntamientos para mejorar sus cuerpos de Policía Local, y que gracias al marco legal aprobado ya se pueden sancionar propietarios, proveedores, organizadores e incluso asistentes.
«No tiene sentido que ahora vengan a pedir cambios en la ley que ya están en vigor», subrayó. «Ha sido este Consell quien puso las fiestas ilegales en la agenda política balear», añadió, recordando que «cuando no había ocio legal, y pese a no ser competentes, ayudamos a los ayuntamientos con la contratación de detectives, gracias a los cuales se han puesto multas de hasta 100.000 euros e, incluso, se ha desarticulado una organización criminal».
Su conclusión: «Lo que hemos hecho es lo que hay que hacer: dotar de medios a las policías locales y dejarles hacer su trabajo y seguir debatiendo con toda la sociedad en el marco de la participación con la que se está redactando el PIAT».
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