El desalojo del asentamiento de Sa Joveria, en Ibiza, ha arrancado este martes con las primeras actuaciones sobre el terreno, en un operativo marcado por la inspección de infraviviendas, la presencia de elementos peligrosos y la negativa de algunos residentes a abandonar la zona.
En las primeras horas del dispositivo se han inspeccionado 22 infraviviendas, todas ellas deshabitadas, que ya han sido marcadas y están listas para su derribo, según fuentes sobre el terreno. Una persona ha decidido desalojar en lugar por voluntad propia y otra ha llegado a una de las carpas instaladas para pedir ayuda social.
Dos personas se niegan a salir
Uno de los puntos de tensión del operativo lo protagonizan dos varones adultos que se niegan a abandonar el asentamiento. Ambos residen en una caseta de grandes dimensiones equipada con placas solares, lo que complica la intervención.
Elementos peligrosos en la zona
Los equipos desplegados han alertado de la presencia de numerosos “elementos de fuego”, como bombonas y otros objetos potencialmente peligrosos, lo que ha llevado a restringir el acceso al interior del recinto.
Por este motivo, ni los medios de comunicación ni personas ajenas al operativo pueden acceder a la zona, mientras continúan las labores de inspección.
Mascotas abandonadas
Durante las primeras actuaciones también se han localizado dos mascotas abandonadas, a la espera de la intervención del servicio de protección animal de Sa Coma, que se encargará de su recogida.
Operativo en desarrollo
A pesar del inicio del desalojo, por el momento no se han producido salidas de residentes, aunque mediante drones se ha confirmado que aún hay personas dentro del asentamiento.













