El Grupo Popular del Consell de Ibiza ha defendido este viernes la evolución de la nueva red de transporte público insular con una batería de datos sobre uso, oferta y correcciones ya en marcha, en respuesta a la ofensiva de la oposición por el arranque de la contrata. Los populares sostienen que el servicio ya supera los 22.700 usuarios en una sola jornada y que ha alcanzado más de mil expediciones diarias, al tiempo que insisten en que el sistema se encuentra todavía en fase de ajuste tras su puesta en funcionamiento.
Más allá del cruce político, el PP pone el acento en cifras concretas para defender que la nueva red tiene una dimensión muy superior a la anterior. Los populares subrayan que el nuevo contrato supone un 52 % más de expediciones, un 60 % más de kilómetros recorridos y un 74 % más de horas de servicio, además de una mayor cobertura territorial y una reducción de la estacionalidad.
Diálogo con los vecinos y correcciones en marcha
El otro dato que destaca el PP es el ritmo de corrección de incidencias detectadas en estas primeras semanas. Según la nota remitida por los populares, el Consell ha mantenido ya más de diez reuniones con asociaciones vecinales y ayuntamientos para rediseñar líneas y frecuencias e introducir mejoras progresivas. Esa línea encaja con los cambios ya anunciados por la institución en corredores y puntos sensibles de la red, con ajustes en recorridos, paradas y refuerzos horarios en varias zonas de la isla.
El PP admite que el estreno del servicio ha tenido problemas, especialmente en información y puntualidad, pero sostiene que el modelo actual es estructuralmente mejor que el anterior. En ese sentido, los populares diferencian entre los incumplimientos puntuales de la empresa concesionaria, que aseguran que ya han sido objeto de requerimientos, y los aspectos más estructurales del sistema, que atribuyen a la propia administración y que dicen estar revisando sobre la marcha.
Por otra parte, ante las críticas del PSOE, el PP ha recordado que el diseño del contrato partía de una red aprobada en su momento por unanimidad en el pleno y añade que el nuevo mapa incorpora líneas y paradas diseñadas por el Ayuntamiento de Ibiza dentro del PMUS aprobado durante el mandato socialista de Rafa Ruiz. Con ese argumento, los populares sostienen que el servicio tenía que entrar en funcionamiento tal y como fue licitado y que solo ahora, con el sistema ya desplegado, pueden introducirse modificaciones en función de las necesidades detectadas.
El trasfondo político de la nota es la moción de reprobación registrada por la oposición contra el conseller de Movilidad, Mariano Juan, pero el PP intenta desplazar el debate del terreno de la confrontación al de la gestión diaria del servicio. Su tesis es que, pese a las incidencias iniciales, el trabajo del Consell pasa ahora por detectar fallos, analizarlos y corregirlos, sin cuestionar un modelo que consideran ya más ambicioso que el anterior en número de expediciones, cobertura y capacidad de transporte.
Frente a ese relato, el PSOE sostiene que el arranque de la nueva red ha derivado en un caos diario para miles de usuarios, con problemas de horarios, frecuencias, pago, información y acceso a servicios básicos, y acusa al equipo de Vicent Marí de haber desaprovechado una oportunidad histórica para modernizar el transporte público de la isla. La oposición ha llevado ese malestar hasta el pleno con la petición de reprobación de Mariano Juan, al considerar que las incidencias no responden solo a fallos puntuales de implantación, sino a una falta de previsión y de gestión política del servicio.













