Este lunes ha entrado en vigor en Formentera el sistema formentera.eco, la regulación que limita la entrada y circulación de vehículos durante los meses de mayor presión turística y que estará activa hasta el 30 de septiembre. Lo hace con un dato revelador: el cupo diario de 50 motocicletas reservado a residentes en Ibiza se ha agotado por completo en 27 jornadas de verano, muchas de ellas en fin de semana, tal y como ya venía anticipándose en que no quedan plazas para ir en moto a Formentera la mayoría de fines de semana del verano.
Las motos de ibicencos, el cuello de botella
Es, con diferencia, la categoría más tensionada de toda la regulación de vehículos. Con un tope diario de solo 50 motos para los residentes en Ibiza que quieran cruzar con su vehículo propio, el sistema marca ya el 100% de ocupación en esos 27 días del trienio estival.
En el caso de los turismos de este mismo colectivo —235 plazas diarias— la situación es algo más holgada, con la mayoría del calendario moviéndose entre el 50% y el 74% de la cuota máxima.
En los demás bloques la tensión cae. Los turismos de visitantes, con un tope de 1.732 al día, se mueven también en una horquilla del 50% al 74% durante buena parte de junio, julio y agosto. Las motos de visitantes —122 plazas diarias— mantienen, por ahora, una ocupación inferior al 50% prácticamente en todo el periodo.
20.516 autorizaciones ya aprobadas
El Consell Insular de Formentera ha tramitado hasta el momento 22.451 solicitudes dentro del sistema para la temporada 2026. De ellas, 20.516 ya están aprobadas, 1.395 han sido denegadas y 540 siguen pendientes o a la espera de documentación.
El grueso corresponde, como cada año, a los residentes en Formentera, con 10.531 autorizaciones concedidas. Le siguen los vehículos de visitantes y bonificados (4.489), las empresas radicadas en la isla (2.039), los residentes en Ibiza (1.154, con 885 turismos y 269 motocicletas), las empresas con centro de trabajo o transporte de mercancías (831) y los trabajadores que se desplazan desde fuera por motivos laborales (552).
El sistema sigue abierto y los interesados pueden seguir tramitando su autorización a través del portal formentera.eco, aunque las plazas se adjudican por orden de solicitud. La disponibilidad real depende ya del cupo restante en cada categoría y fecha, después de que el pasado abril Formentera abriera el plazo para pedir autorización de entrada de vehículos tras meses de debate.
Lupa sobre las estancias largas
El Consell ha anunciado además que esta temporada reforzará el control sobre las autorizaciones bonificadas de larga duración, que pueden alcanzar los 122 días. Tras detectar un volumen elevado de solicitudes acogidas al periodo máximo —algo previsto por la normativa, pero que en ciertos casos eleva la ocupación del cupo en fechas concretas—, se realizarán revisiones periódicas de las matrículas autorizadas.
La regla será clara: si en esas revisiones se comprueba que una matrícula no ha circulado por la isla durante más de quince días consecutivos, la autorización podrá retirarse. El objetivo, según el Consell, es garantizar que las bonificaciones se traduzcan en un uso real del vehículo y evitar que las reservas de larga duración bloqueen plazas que puedan necesitar otros usuarios.
La temporada llega con el aval del recorrido reciente: durante 2025 se gestionaron 57.863 autorizaciones, de las que 51.214 fueron aceptadas, una cifra que el propio Consell interpreta como muestra de consolidación del modelo implantado en 2019 al amparo de la Ley 7/2019 de sostenibilidad medioambiental y económica de Formentera.
El calendario de tramitación dibuja un patrón estable: abril y mayo concentran tradicionalmente el grueso de las solicitudes. Solo en esos dos meses del año pasado se aprobaron 18.933 autorizaciones, cerca del 37% del total anual.
Con el cupo de motos de ibicencos ya agotado en buena parte del verano, desde el Consell recomiendan a quien tenga previsto desplazarse a Formentera consultar la ocupación día a día en el portal antes de planificar el viaje y tramitar la autorización con antelación para evitar incidencias de última hora.













