El Ayuntamiento de Ibiza someterá este lunes, 26 de octubre, a la aprobación inicial del pleno municipal una modificación urbanística para transformar 3.273 metros cuadrados de suelo municipal en una zona verde en Es Llimoners-Sa Real. La iniciativa supone un nuevo paso en la transformación del entorno donde el equipo de gobierno de Rafael Triguero tuvo que descartar su polémico macroaparcamiento de 749 plazas tras meses de movilizaciones y la recogida de casi 2.500 firmas vecinales.
La propuesta llega cuatro meses después de que el alcalde anunciara la renuncia al aparcamiento del bulevar Abel Matutes, una infraestructura valorada en 26 millones de euros que había recibido el respaldo del pleno municipal en febrero. Aquel proyecto quedó definitivamente archivado en agosto, tras más de dos años de tramitación.
Ahora, el Consistorio plantea modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para garantizar que los terrenos afectados por la nueva actuación se destinen a espacio libre público. El objetivo es crear una zona de paseo, descanso y encuentro que conecte el bulevar Abel Matutes con el parque Joan Marí Cardona.
De aparcamiento de 26 millones a zona verde
El cambio de rumbo municipal tiene su origen en la oposición que despertó el proyecto de aparcamiento presentado en marzo. La infraestructura contemplaba 749 plazas, distribuidas entre una planta subterránea y cuatro plantas sobre rasante, además de cinco locales comerciales y una concesión privada de 40 años.
Su construcción, que habría afectado a unos 25.845 metros cuadrados del entorno, provocó una movilización vecinal contra la desaparición de árboles y las afecciones de las obras. Tras varias concentraciones, una manifestación y una recogida de firmas, Triguero anunció el 5 de junio que el aparcamiento no se ejecutaría.
La renuncia también dejó atrás los trabajos preparatorios de una infraestructura que había acumulado importantes trámites administrativos. Como publicó La Voz de Ibiza, el Ayuntamiento había adjudicado por 78.381 euros la asistencia técnica para los estudios y la documentación del proyecto. El gobierno municipal reconoció posteriormente que había realizado pagos por los estudios previos y el anteproyecto, aunque no se ha precisado la cantidad total efectivamente desembolsada.
La documentación técnica también recogía dificultades económicas, arqueológicas y vinculadas al nivel freático del terreno. El estudio de viabilidad situaba la rentabilidad prevista muy cerca del mínimo necesario para atraer a un concesionario, mientras que los informes advertían de la presencia de agua subterránea y de la protección arqueológica del emplazamiento.
Parque diseñado según demandas vecinales
Tras abandonar el aparcamiento, el Ayuntamiento impulsó un proceso participativo para determinar el futuro del espacio. La consulta, que concluyó en junio con 327 respuestas válidas, reflejó una preferencia mayoritaria por un parque tradicional, con árboles, zonas de sombra, bancos y recorridos para pasear.
La nueva propuesta urbanística responde a esas preferencias. Según la nota municipal, 2.412 metros cuadrados actualmente calificados como equipamiento público y otros 861 destinados a viario pasarán a tener la consideración de espacio libre público, sin incrementar la edificabilidad prevista.
El alcalde, Rafael Triguero, ha defendido la decisión y ha asegurado que «Nos comprometimos a que este espacio sería una zona verde para el barrio y hemos trabajado para hacer posible ese cambio urbanístico». El primer edil ha insistido en que la actuación responde a las peticiones trasladadas por los residentes.
«No se trata únicamente de crear un nuevo parque, sino de construir el barrio que quieren sus vecinos», ha señalado Triguero, que plantea recuperar el espacio para el uso cotidiano de las familias, las personas mayores y el conjunto del vecindario.
Tramitación urbanística pendiente
La modificación puntual número 4 del PGOU cuenta, según el Ayuntamiento, con un informe jurídico favorable para su tramitación. Su aprobación inicial permitirá abrir un periodo de exposición pública de al menos 30 días y solicitar los informes sectoriales necesarios antes de una eventual aprobación definitiva.
Con la recalificación propuesta, la superficie de zonas verdes y espacios libres públicos locales contemplada en el planeamiento municipal pasará de 866.645 a 869.918 metros cuadrados.
El pleno del lunes supondrá así un nuevo avance administrativo para la alternativa verde surgida tras la retirada del macroaparcamiento. El proyecto todavía no tiene presupuesto de ejecución ni fecha de apertura anunciados, por lo que su materialización dependerá de los siguientes trámites urbanísticos y de la posterior puesta en marcha de las obras.











