La propiedad de Casa Lola impide desde agosto que el Ayuntamiento de Sant Josep inspeccione la finca, amparándose en la inviolabilidad del domicilio. Así lo denunció este lunes el alcalde Vicent Roig, un día después de que un hombre de 48 años muriera por las quemaduras sufridas en el incendio de la chabola en la que se encontraba.
Según relató Roig en rueda de prensa, en agosto el consistorio pidió a la propiedad permiso para inspeccionar el recinto «para mirar la situación que hay a nivel urbanístico y a nivel de gente viviendo en la zona».
La respuesta fue negativa: «Por parte de la propiedad, repito, apelando a la inviolabilidad de lo que es el domicilio, no se nos dejó entrar, no se nos autorizó a entrar en este recinto. Circunstancia que tendremos que poner en conocimiento de los juzgados para solicitar una orden judicial que nos permita entrar en él».
El bloqueo impide comprobar sobre el terreno lo que, según el alcalde, han relatado los propios residentes: que pagan por vivir allí. «Las personas que están conviviendo allí nos han manifestado el abono de una mensualidad para poder residir en el recinto de Casa Lola», afirmó Roig.

Ese pago, siempre según el testimonio de los residentes que recoge el alcalde, lo gestiona una persona que «trabaja o trabajaba para la propiedad del recinto». Roig insistió en que se trata de declaraciones de los convivientes y explicó que el Ayuntamiento las ha trasladado «a las instancias oportunas para su investigación por si fueran causa de delito».
El alcalde afirmó además que, en principio, en Casa Lola no hay personas en situación de vulnerabilidad, aunque sí en riesgo de caer en ella.
«Inseguridad» en la zona
Roig acusó a la representación legal de la titularidad de la finca de ampararse en la inviolabilidad del domicilio «para impedir la función inspectora de las administraciones». Esa situación, sostuvo, genera «un cúmulo de circunstancias que generan inseguridad a los vecinos y sobre todo en la zona en general».
Mientras tanto, el Ayuntamiento mantiene el patrullaje diario en los alrededores. El alcalde precisó que los agentes solo pueden acceder al inmueble «en situaciones de delito flagrante o de riesgo inminente para las personas, como sucedió ayer», y únicamente para resolver ese riesgo concreto.

«Absolutamente inmoral»
Roig responsabilizó directamente a la propiedad de lo ocurrido, algo que ya había hecho en el Pleno del Ayuntamiento de julio pasado. En aquel momento, Roig acusó a Francisca Ordóñez, conocida como ‘Paquita’ Marsan, de haber favorecido ella misma la ocupación de Casa Lola, su finca en la parroquia de Es Cubells, en el punto de mira también por las irregularidades urbanísticas.
«Lo que tenemos claro es que lo que sucedió ayer es una más de todas las que están pasando durante estos días, con un resultado absolutamente trágico», afirmó, antes de denunciar «una falta de actuación y de liderazgo de la propiedad para poder acabar con esta situación».
«No hay más culpables que quien actúa de manera deliberada en contra de sus libertades individuales, abusando y utilizando una situación de emergencia habitacional como la que tenemos en nuestro municipio en su propio beneficio», sostuvo.
Sobre el supuesto cobro de alquileres, el alcalde fue más allá: «Aunque pueda ser o no un tema de delito, el hecho de poder cobrar un alquiler por 50 metros cuadrados dentro de aquella parcela, independientemente de que sea legal o no, pensamos que es absolutamente inmoral».
Por su parte, La Voz de Ibiza contactó con Paquita Marsan, para recabar su versión sobre el incendio y la situación actual de Casa Lola, pero declinó hacer declaraciones.
El incendio
Roig abrió la rueda de prensa trasladando, en nombre propio y de toda la Corporación Municipal, «nuestro más sentido pésame a los familiares y amigos» del fallecido, un hecho que calificó de «profundamente triste».
Tal como informó La Voz de Ibiza, el hombre murió pasadas las 17.00 horas del domingo en la UCI del Hospital Can Misses, donde había ingresado con quemaduras en alrededor del 90% del cuerpo.
El SAMU 061 recibió el aviso hacia las 7.10 horas por un fuego en una zona boscosa que afectaba a una construcción precaria. En la extinción participaron seis efectivos de los Bomberos de Ibiza, y las llamas alcanzaron también toldos, sillas y bombonas de butano del asentamiento.
La Guardia Civil investiga las causas del incendio. Casa Lola ha sido escenario en los últimos meses de distintos incidentes y actuaciones administrativas.










