Hace apenas un mes, una mujer que había perdido el coche en el que vivía con sus dos perros pedía ayuda en Ibiza para encontrar un lugar donde dormir. Este jueves, su historia volvió a cobrar actualidad tras ser detenida por la Policía Local de Santa Eulària por los destrozos ocasionados en el Centro Cultural de Jesús, donde llevaba varios días pernoctando. Horas antes del incidente, los servicios de limpieza habían retirado parte de los objetos que utilizaba para dormir en las inmediaciones del edificio.
Se trata de Laura, una mujer trans que atraviesa una situación de especial vulnerabilidad y cuya historia había contado La Voz de Ibiza a finales de septiembre. Desde entonces, continúa sin un alojamiento estable. Ahora, además de la detención, podría tener que afrontar las consecuencias económicas de los desperfectos ocasionados en las instalaciones municipales, cuyo coste de reparación todavía está por determinar.
El episodio, adelantado por Periódico de Ibiza y Formentera, ocurrió durante la tarde del jueves 29 de octubre, cuando el centro cultural acogía la celebración de los Premios de Arquitectura de Ibiza. Según publicó este medio, Laura causó daños en lámparas, papeleras, cristales y otros elementos del mobiliario, lo que motivó la intervención policial y su posterior detención.
Qué ocurrió antes de los destrozos
Consultado por La Voz de Ibiza, el Ayuntamiento de Santa Eulària ha explicado que Laura mantenía diversos enseres en las inmediaciones del Centro Cultural de Jesús y que la Policía Local le había solicitado en varias ocasiones que los retirara.
El jueves estaba prevista la celebración de un acto en las instalaciones y, como los objetos continuaban allí, la empresa encargada de la limpieza procedió a retirar parte de ellos.
El Consistorio ha precisado que no se retiró el carro en el que Laura guardaba sus pertenencias personales, sino determinados objetos que utilizaba para pernoctar en la zona.
Sin embargo, el Ayuntamiento evita vincular directamente esta actuación con los destrozos posteriores. «En cuanto a las circunstancias concretas que desencadenaron su reacción, no disponemos de información suficiente para establecer una relación directa con estos hechos», ha señalado.

Seis citas con Servicios Sociales y una oferta de alojamiento rechazada
El caso de Laura ya había llegado a los Servicios Sociales municipales después de que, a finales de septiembre, se quedara sin el vehículo que utilizaba como vivienda.
En aquel momento, la mujer explicó a La Voz de Ibiza que llevaba aproximadamente un año y cinco meses viviendo en su coche y que su retirada, por carecer del seguro obligatorio, la había dejado sin un lugar donde refugiarse junto a sus animales. «Me dejaron en plena calle con las pertenencias que pude coger», relató entonces.
Tras hacerse pública su situación, el Ayuntamiento informó de que se estaba gestionando una cita urgente para valorar sus necesidades de alojamiento y atención médica.
Un mes después, el Consistorio ha detallado a este periódico las actuaciones realizadas desde entonces. Según su respuesta oficial, Servicios Sociales programó seis entrevistas con Laura. Dos se celebraron en dependencias municipales y en otras dos ocasiones las trabajadoras sociales se desplazaron hasta el lugar donde se encontraba la mujer.
El Ayuntamiento destaca que estos desplazamientos constituyen una actuación extraordinaria, al no formar parte del procedimiento habitual de atención. Laura no acudió a las otras dos citas programadas.
Durante ese seguimiento, según la Administración local, se le ofrecieron los recursos asistenciales disponibles, incluida una alternativa de alojamiento temporal que fue rechazada por la interesada. Actualmente, Laura figura en la lista de espera para acceder a Sa Joveria, el centro de acogida municipal.
El Consistorio también ha explicado que una de sus principales peticiones durante las entrevistas fue recuperar el coche en el que residía. Sin embargo, sostiene que el vehículo no dispone de los permisos necesarios para circular y que, por ese motivo, no puede atender su solicitud en las condiciones actuales.
Los daños todavía no tienen una valoración económica
La detención abre ahora otro frente en una situación personal ya complicada.
El Ayuntamiento ha confirmado que sus servicios técnicos están evaluando los daños ocasionados en el Centro Cultural de Jesús, así como el coste de las reparaciones necesarias.
Por el momento, no existe una cifra oficial sobre el importe de los desperfectos ni se ha comunicado si se reclamará a Laura una indemnización por los daños causados.
La mujer podría tener que afrontar una eventual responsabilidad económica, además de las consecuencias judiciales que pudieran derivarse de los hechos, aunque ambas cuestiones dependerán de las actuaciones que se lleven a cabo.
Qué ha pasado con sus dos perros
Otro de los aspectos que había generado preocupación desde que Laura perdió su vehículo era la situación de sus dos perros, con los que había permanecido durante el tiempo que vivió en el coche.
Tras la detención, ambos animales fueron trasladados a las instalaciones de Natura Park, según ha confirmado el Ayuntamiento.
El Consistorio asegura que los perros están siendo atendidos y se encuentran en perfectas condiciones.
Asimismo, ha señalado que Laura podrá recuperarlos sin inconvenientes una vez salga de las dependencias policiales.










