Marilina Serra, vecina de Ibiza y portavoz de la asociación Sargantana Power, ha sido sancionada con 6.000 euros por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural del Govern balear por acondicionar en su finca un refugio privado para la sargantana pitiusa, según explicó el propio colectivo a través de Instagram. La resolución, además de la multa, ordena desmantelar el espacio y anuncia la retirada de los ejemplares que allí habitan.
Así es el refugio sancionado
Serra había destinado cerca de 1.000 metros cuadrados de su propiedad a crear un hábitat para el reptil. Según la asociación, el espacio cuenta con vegetación real, zonas de sombra, numerosos escondites, supervisión científica y ocho trampas activas contra serpientes, su principal depredador. El colectivo asegura que las observaciones realizadas hasta el momento muestran resultados positivos para la conservación de la especie.
El contraste con el refugio institucional
Sargantana Power compara ese espacio con el recinto oficial que la propia Conselleria mantiene en Can Marines, de entre 100 y 150 metros cuadrados. Según su versión, ese refugio institucional carece de sombra natural, está parcialmente cubierto de plásticos y utiliza tierra de huerto, frente a las condiciones que, según la asociación, ofrece el espacio de Serra. El colectivo recurre a esta comparación para cuestionar el criterio con el que la Administración ha actuado contra la vecina sancionada.

Serra convocará una rueda de prensa
La propia Marilina Serra trasladó a La Voz de Ibiza que ofrecerá una rueda de prensa en su propia casa, el mismo lugar donde funciona el refugio sancionado. La convocatoria permitirá a los medios conocer de primera mano el espacio cuestionado por la Conselleria y escuchar la versión de la afectada sobre la resolución.
Una multa que puede acabar con el proyecto
La resolución no solo impone la sanción económica: también obliga a desmantelar el refugio y contempla la retirada de las sargantanas que viven en él. Sargantana Power pregunta por qué la Administración puede mantener sus propios espacios de protección mientras los particulares no cuentan con un procedimiento claro para legalizar iniciativas similares. La asociación reclama explicaciones a Anna Torres, a quien interpela directamente, y exige conocer el protocolo de refugios privados que, según denuncia, sigue sin aprobarse.
Apoyo y críticas en redes sociales
La publicación, dirigida también a las cuentas institucionales del Govern y de los consells insulares, ha generado numerosos comentarios de respaldo a Serra y de críticas a la actuación de la Conselleria. Varios usuarios piden retirar las trampas contra serpientes si la Administración insiste en desmantelar el refugio, mientras otros cuestionan la gestión del organismo en materia de fauna protegida.










