La promotora de uno de los complejos residenciales de mayor diseño y de lujo de Ibiza redujo un 68,5 % su facturación durante 2025, hasta los 30,43 millones de euros, y cerró el ejercicio con unas pérdidas de 954.911 euros. Se trata de la empresa Sabina Estates en Cala Tarida, que el pasado 14 de septiembre ha presentado sus cuentas ante el registro mercantil británico Companies House.
El descenso coincidió con un menor número de villas terminadas: el grupo completó dos viviendas durante el año, frente a las diez del ejercicio anterior, según las cuentas consolidadas de Sabina Estates Group Holdings Limited correspondientes a 2025.
La documentación revela una diferencia de 66,28 millones de euros en los ingresos respecto a 2024, cuando Sabina había alcanzado una facturación de 96,71 millones en pleno desarrollo de su promoción inmobiliaria de Cala Tarida, en el municipio de Sant Josep.
Los estados financieros, examinados por La Voz de Ibiza, permiten conocer la evolución económica de una de las promociones inmobiliarias más exclusivas de la isla, integrada por 50 villas diseñadas por arquitectos internacionales, entre ellos David Chipperfield, John Pawson, Manuel Aires Mateus y Marcio Kogan.
La Voz de Ibiza ha consultado a la empresa sobre los detalles de las cuentas. La firma se limitó a responder que «Sabina Estates no suele hacer comentarios sobre cuestiones comerciales relacionadas con sus ingresos y costes, dado el amplio volumen de información pública disponible en las cuentas anuales del Grupo, que han sido elaboradas y auditadas externamente de conformidad con las normas financieras aplicables».
En tanto, añadieron que «la empresa construye, vende y mantiene villas terminadas por cuenta de sus propietarios», al tiempo que remarcaron: «Empleamos a un número significativo de trabajadores y proveedores locales para contribuir a la gestión de la urbanización, sus instalaciones y sus villas».
De casi 97 millones de ingresos a poco más de 30
La principal variación económica se encuentra en la facturación procedente de las operaciones inmobiliarias, que constituye la actividad principal del grupo.
Sabina ingresó 30.428.290 euros en 2025, frente a los 96.706.190 euros de 2024. La reducción fue de 66.277.900 euros, equivalente al 68,5 % de la facturación del ejercicio anterior, según la cuenta de resultados consolidada.
El descenso se concentró fundamentalmente en las ventas de viviendas. Los ingresos reconocidos por operaciones inmobiliarias pasaron de 93,40 millones de euros en 2024 a 26,53 millones en 2025, una caída superior a los 66 millones.
En cambio, los servicios asociados a las propiedades registraron una evolución positiva. Su facturación aumentó desde 3,30 hasta 3,90 millones de euros, aproximadamente un 18 % más que el año anterior.
Estos ingresos corresponden a actividades y servicios que la promotora presta una vez finalizadas y entregadas las viviendas. El crecimiento de esta segunda línea de negocio está relacionado, según explica el grupo, con el aumento del número de propiedades completadas.
La evolución de ambas actividades refleja una característica del desarrollo inmobiliario de Sabina: la venta de villas genera ingresos de importe elevado pero irregular, mientras que los servicios destinados a los propietarios mantienen una actividad asociada al funcionamiento del complejo.
Diez villas terminadas en 2024 y dos en 2025
El informe estratégico que acompaña las cuentas ofrece una explicación de la fuerte diferencia en la facturación: durante 2025 se completaron dos villas, frente a las diez terminadas en 2024.
La dirección también señala que el grupo vendió dos viviendas durante 2025 y firmó otros dos nuevos contratos de compraventa. Al finalizar el ejercicio quedaban dos villas terminadas disponibles para su comercialización.
La distinción es importante porque el número de viviendas completadas no equivale necesariamente al de contratos firmados durante el mismo ejercicio. Una venta puede haberse pactado anteriormente y reconocerse contablemente cuando se cumplen las condiciones de entrega y transmisión.
Por tanto, las cuentas acreditan una reducción del volumen de viviendas terminadas y de los ingresos reconocidos, pero no permiten concluir que la demanda de villas de lujo haya disminuido en la misma proporción.
El descenso, además, se produce después de un ejercicio de facturación excepcional. Según las cuentas individuales de Sabina Estates Tarida SL recogidas en el ranking económico balear, la filial española pasó de 18,89 millones de euros de ingresos en 2023 a 99,01 millones en 2024.
La evolución muestra que 2024 fue un año de entregas e ingresos extraordinariamente elevados para la filial española, un factor relevante a la hora de interpretar el fuerte descenso registrado durante 2025.
19 de las 21 villas en desarrollo estaban prevendidas
Pese a la reducción de los ingresos, los administradores de Sabina sostienen que la demanda de sus viviendas continúa siendo elevada y que el proyecto mantiene actividad comercial.
Según el informe estratégico, 19 de las 21 villas que se encontraban en proceso de desarrollo estaban prevendidas. Esta circunstancia refleja la existencia de operaciones comprometidas que todavía no se habían traducido necesariamente en ingresos reconocidos al cierre de 2025.

La promotora también asegura que se han producido reventas de viviendas con incrementos significativos respecto a sus valores anteriores, aunque el documento no permite determinar qué rentabilidad han obtenido los propietarios ni extender esa evolución al conjunto de las villas.
Estos datos introducen un matiz relevante: la caída de la facturación no demuestra por sí sola una crisis de demanda ni un descenso generalizado de los precios en el segmento de las viviendas de ultralujo.
En una promoción construida y comercializada por fases, las cifras anuales dependen en gran medida del calendario de finalización, formalización y entrega de los inmuebles.
Casi un millón de pérdidas, pero una mejora respecto a 2024
A pesar de facturar más de 66 millones de euros menos, Sabina redujo considerablemente sus pérdidas durante 2025.
El grupo cerró el ejercicio con un resultado negativo de 954.911 euros, frente a las pérdidas de 8.240.435 euros de 2024, lo que representa una mejora aproximada del 88,4 %.
Una de las razones se encuentra en la evolución del resultado bruto de la actividad. Mientras que en 2024 los ingresos no cubrieron los costes directos y las comisiones comerciales, con un saldo negativo de 6,66 millones de euros, en 2025 ese resultado fue positivo, de aproximadamente 944.000 euros.
La mejora también se explica por el impacto que tuvieron los litigios en el ejercicio anterior. El informe estratégico de Sabina señala que los resultados de 2024 incluyeron una provisión de 5,5 millones de euros por asuntos judiciales. Esa cifra no equivale al importe total de las reclamaciones y condenas descritas en las cuentas: una sentencia obligó a pagar cerca de 4,55 millones de euros, mientras que otra constructora reclama 4,6 millones en un procedimiento distinto.
De hecho, el informe estratégico señala que el margen bruto de las ventas cerradas mejoró en 2025, después de haber presentado una evolución negativa durante el ejercicio anterior.
En cuanto a los factores que afectaron al resultado de 2025, los administradores mencionan menores ingresos por intereses de depósitos bancarios, costes financieros asociados a dos viviendas terminadas que permanecían sin vender y una provisión vinculada a una fase anterior del desarrollo.
Existencias inmobiliarias por valor de 205 millones
El balance revela otra característica de la evolución del grupo: mientras disminuyó la facturación, aumentó el valor contable de las existencias inmobiliarias.
Esta partida pasó de 166,50 millones de euros al cierre de 2024 a 204,98 millones al finalizar 2025, un incremento próximo a los 38,49 millones.
Las existencias recogen principalmente los costes acumulados de las viviendas y otras actuaciones inmobiliarias en desarrollo. Su valor contable no equivale a una tasación de mercado ni al importe que podría obtener la promotora por la venta de todas las propiedades.
Los activos totales del grupo alcanzaron 255,49 millones de euros, frente a los 209,04 millones del ejercicio anterior. Por su parte, el patrimonio neto descendió hasta 19,16 millones, como consecuencia del resultado negativo del año.
La compañía mantiene una estructura de financiación relevante y cantidades anticipadas por compradores, elementos que forman parte del funcionamiento económico de una promoción residencial ejecutada a lo largo de varios ejercicios.
Las cuentas fueron auditadas por BDO LLP, que emitió una opinión sin salvedades. El auditor tampoco identificó incertidumbres materiales que pusieran en duda la continuidad de la actividad durante el periodo evaluado.
Sabina continúa construyendo en Cala Tarida
Los resultados económicos corresponden al cierre de diciembre de 2025, pero el proyecto inmobiliario ha continuado desarrollándose durante 2026.
El estudio internacional Chapman Taylor ha informado de nuevos avances constructivos en un complejo formado por 50 villas distribuidas sobre unas 17 hectáreas, con instalaciones deportivas, piscinas, espacios de bienestar y otros servicios para los residentes.
Por su parte, la promotora señala que las fases 2 y 1B están completadas, mientras continúan las obras correspondientes a las fases 3A, 3B y 4 y avanzan los trámites de otra fase de seis villas.
Las cifras permiten apreciar las fuertes diferencias que pueden producirse entre ejercicios en una promoción de estas características. Sabina terminó menos viviendas, reconoció un 68,5 % menos de facturación y volvió a cerrar con pérdidas, aunque mejoró sus márgenes y redujo considerablemente sus números rojos.
La evolución comercial que describe la empresa, con 19 de las 21 villas en desarrollo prevendidas al cierre de 2025, será uno de los factores que determinen cómo se trasladan las próximas entregas a sus resultados económicos.














