El Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu ha concluido la redacción de su Plan de Gestión Integral Felina (PGIF), un documento técnico de más de 50 páginas que establece por primera vez un sistema unificado, protocolizado y de largo alcance para el control de los gatos comunitarios y las colonias felinas del municipio. Se desarrollará en tres fases con una inversión plurianual de más de 2.1 millones de euros.
El plan, obligatorio tras la entrada en vigor de la Ley 7/2023, incorpora criterios de bienestar animal, salud pública y protección de la biodiversidad, especialmente relevante en una isla con ecosistemas frágiles. Hasta el 15 de enero, cualquier persona interesada podrá presentar sugerencias o recomendaciones a través del Registro de Entrada del Consistorio.
Criterios de intervención: esterilización vs. eutanasia
El programa se fundamenta en la aplicación del método CER+R —captura, esterilización, retorno y registro—, considerado la vía central para reducir la natalidad y estabilizar la población felina. El objetivo es superar una cobertura del 80% de esterilizaciones en cada colonia gestionada.
El plan también contempla actuaciones adicionales en situaciones específicas:
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Eutanasia humanitaria, exclusiva para casos de sufrimiento severo acreditado veterinariamente.
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Retirada o reubicación temporal o permanente de colonias en zonas de alto valor ecológico, siguiendo protocolos POE específicos (desplazamiento progresivo, captura y reubicación excepcional).
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Adopción de los gatos sociables o socializables que se retiren de los asentamientos.
Del documento se desprende también que la gestión higiénica de los puntos de alimentación —autorizados, controlados y con mantenimiento establecido— será obligatoria para todos los cuidadores acreditados.
Criterios de actuación: riesgo ecológico, sanitario y social
El PGIF incorpora un completo sistema de evaluación del riesgo, dividido en dos ejes principales:
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Riesgo ecológico, que clasifica los territorios en zonas A, B y C:
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Zona A, de especial protección, incluye espacios como ses Feixes, la desembocadura del río o zonas Natura 2000. La presencia de gatos es incompatible, y se prevé retirada obligatoria.
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Zona B, áreas de amortiguación donde la gestión es de contención.
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Zona C, zonas urbanas y periurbanas donde se aplicará el CER+R estándar.
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Riesgo sanitario-social, con niveles 1, 2 y 3, según incidencia en salud pública, conflicto vecinal, higiene y presencia de vectores.
La combinación de ambos ejes activa los distintos POE (Procedimientos Operativos Estandarizados) recogidos en la Matriz de Asignación, que van desde la esterilización intensiva hasta la retirada de colonias en zonas sensibles.
Quién ejecutará el Plan: estructura operativa
La gestión será asumida por una unidad coordinadora municipal, integrada por:
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un/a técnico/a municipal,
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un/a veterinario/a municipal,
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y un/a mediador/a social.
A estos se suman:
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clínicas veterinarias contratadas, responsables de las esterilizaciones y urgencias 24h,
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voluntariado acreditado, encargado de alimentar y supervisar las colonias,
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entidades de protección animal, que colaborarán en adopciones,
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Policía Local, para control de acreditaciones y denuncias,
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zeladores ambientales, personal de inspección en campo.

Gato herido.
Implementación en tres fases
El plan establece un calendario por etapas:
Fase 1 – Preparación y despliegue
Creación del mapa municipal de colonias, contratación del personal, aprobación de manuales, compra de material e inicio de la campaña de comunicación.
20251128 Pla de gestio integral…
Fase 2 – Implementación y armonización
Aplicación plena del CER+R, registros unificados, formación de personal y voluntariado, y gestión prioritaria en zonas de riesgo.
Fase 3 – Consolidación y mantenimiento
Evaluación anual, actualización de protocolos y estabilización de la población felina a niveles sostenibles.
Sistema de seguimiento
El PGIF crea un sistema municipal de trazabilidad, PGIF-REG, que registra cada colonia, cada animal y todas las actuaciones realizadas. Se elaborará un informe anual con indicadores clave (KPIs) sobre población, salud, conflictos vecinales e impacto ambiental.
Inversión prevista: más de 2,1 millones en cuatro años
El coste estimado asciende a 593.093 € el primer año, dedicado a la reducción inicial de reproductores y equipamiento, y se estabiliza en 513.862 € anuales en los siguientes. La inversión total prevista para los primeros cuatro años es de 2.134.681,89 euros. Las principales partidas incluyen:
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programa CER+R,
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urgencias veterinarias,
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alimentación y mantenimiento,
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personal municipal,
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supervisión del voluntariado,
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sistema informático,
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consultoría externa.
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