La amnistía urbanística, que permite legalizar edificaciones en suelo rústico con infracciones prescritas, seguirá esperando en Formentera. La isla se queda sola, una vez más, sin una medida que ya está en vigor en Mallorca, Menorca e Ibiza desde mediados de 2024. El motivo: Llorenç Córdoba, conseller no adscrito cuyo voto era imprescindible para que Sa Unió sacara adelante la propuesta, dijo no en el momento de la votación después de haber negociado su apoyo durante más de media hora de receso. ¿Una pequeña revancha del ex presidente insular?
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Lo cierto es que esta mañana Sa Unió llevó la propuesta al pleno ordinario de abril dando por descontado el voto favorable de Córdoba. Sin embargo, el ex presidente insular cuestionó primero que el equipo de gobierno había incorporado condiciones adicionales (un sistema de depuración de aguas residuales adecuado al Plan Hidrológico de las Islas Baleares, medidas de adaptación estética al Plan Territorial de Formentera, reducción de la contaminación lumínica, mejoras de eficiencia energética e hídrica y el correspondiente proyecto de integración paisajística) que no figuraban en el núcleo básico de lo aprobado en 2024 por el Parlament Balear.
Se solicitó un receso que se prolongó durante más de media hora. El presidente Óscar Portas, el vicepresidente Javier Serra y el secretario de la institución, Ángel Custudio Navarro, negociaron con Córdoba para destrabar la situación.
En ese contexto, Sa Unió aceptó retirar el segundo punto de la propuesta —el que incluía las condiciones adicionales que rechazaba Córdoba— con el convencimiento de que así se desencallaría la situación.
Antes de la votación, el vicepresidente Javier Serra explicó que durante el largo receso «hemos intentado llegar a un acuerdo con esta propuesta para que salga adelante. Todas las sugerencias que hemos ido haciendo se las hemos ido consultando, señor Córdoba, las hemos ido consultando de forma constante para ver si eran viables», arrancó.
Por eso, Sa Unió se mostró dispuesto a eliminar íntegramente el segundo punto del acuerdo, tal como había pedido Córdoba: «Nosotros estamos dispuestos a eliminar el segundo punto y luego entrar a negociar si se deben incorporar algunas medidas adicionales. Esto permitiría desbloquear esta propuesta, que saliera adelante, y que la gente pudiera empezar a beneficiarse de esta medida que, señor Córdoba, tanto usted como nosotros compartimos y entendemos en el mismo sentido».
El vicepresidente también defendió el fondo de la amnistía con un argumento de responsabilidad institucional: «Tenemos la realidad de que estas edificaciones existen y no se pueden derribar. No se pueden. Y tampoco es gratuito ponerlas en condiciones. Deben cumplir una serie de requisitos y pagar unas tasas. No es un agravio comparativo porque estas construcciones tienen una especie de penalización por haberse hecho mal». Y fue más allá: «No solo hay que culpar a la ciudadanía, también la administración debe asumir su responsabilidad por no haber hecho su trabajo».
Serra cerró su intervención con una apelación directa: «Le pido al señor Córdoba que intente llegar a un acuerdo con todo lo que nos ha solicitado. Le traigo una propuesta sobre la mesa, retirando el punto 2, para poder intentar alcanzar un acuerdo y seguir adelante».
El giro de último momento de Córdoba
Pero llegada la votación, Córdoba votó no. Todo a pesar que había presentado en este mismo pleno una reclamación para que el «Consell Insular de Formentera impulse la aplicación en la isla del procedimiento extraordinario de legalización previsto en la disposición adicional séptima de la Ley 7/2024, una posibilidad que otros consells insulares ya han activado y que, en el caso de Formentera, solo será posible si el Pleno adopta el acuerdo correspondiente».
Para Córdoba, resulta incomprensible que, «mientras otras islas ya han dado pasos claros en esta dirección, en Formentera el equipo de gobierno de Sa Unió todavía no haya sido capaz de llevar una propuesta formal a aprobación«.
No obstante, esta mañana argumentó su voto en contra al explicar que durante la propia negociación se había dado cuenta de que las cosas no estaban suficientemente claras: «Han aceptado lo que yo pedía. Gracias. Lo que sí sé es que ha habido muchos esfuerzos, pero durante esta negociación me he dado cuenta de que han cambiado las circunstancias. No teníamos tan claro de qué iba todo».
El conseller no adscrito reconoció las dudas que le surgieron sobre la aplicación del Plan Territorial Insular: «Como las aplicaciones del PTI, lo que acaba de decir el señor secretario. Según qué puntos era obligatorio aprobarlo como Consell, pero podría hacerse como municipio».
Y concluyó: «Creo que en este momento no tenemos las cosas lo suficientemente claras como para que mañana ya se empiecen a solicitar licencias. Mi voto en contra de esta idea es que lo mejor es aclararlo, aprovecharlo con el resto de grupos y consejeros. Lo que no podemos hacer es aprobarlo y empezar a aplicarlo de inmediato».
La oposición, entre la crítica y la propuesta
En los bancos de la oposición, el conseller de Gent per Formentera, Rafa González, no ahorró críticas al vicepresidente: le afeó que lleve propuestas de este tipo «sin tener claro que no cuenta con la mayoría para aprobarlas si no llega a acuerdos con la oposición».
Sobre el fondo, González no rechazó la amnistía pero condicionó su apoyo: «Es algo de lo que queremos hablar, pero teniendo el aval de técnicos y abogados que nos digan que se puede hacer en cada caso». Por eso emplazó al gobierno a crear una mesa de trabajo «para debatir, negociar y posiblemente llegar a un entendimiento».
El conseller del PSOE, Rafa Ramírez, mantuvo la postura crítica de su partido hacia la medida, al considerar que genera la impresión de que «incumplir pueda salir rentable cuando lo que es mejor es respetar las normas».
Formentera, la única isla sin amnistía
El resultado del pleno deja a Formentera en una situación que se arrastra desde hace casi dos años. Mallorca aprobó la amnistía urbanística el 18 de junio de 2024, Menorca el 15 de julio e Ibiza el 28 de junio. Formentera la tenía en el horizonte para este jueves, pero el giro de Córdoba lo ha vuelto a frustrar.
Ahora queda por ver si Sa Unió acepta la propuesta de la oposición de crear una mesa de trabajo para buscar el consenso que hasta ahora no ha encontrado en el pleno.













