Las reservas hídricas en Ibiza y Formentera han experimentado un descenso durante el mes de marzo, según los últimos datos disponibles informado por la Conselleria del Mar y Ciclo del Agua. En el caso de Ibiza, los niveles de agua subterránea han pasado del 62% en febrero al 58%, mientras que Formentera también se encuentra entre las unidades de demanda que han registrado una evolución negativa.
En el conjunto de Baleares, los acuíferos se sitúan actualmente al 54% de su capacidad, reflejando una situación desigual en el archipiélago.
Situación hídrica en el archipiélago
A pesar de este descenso, tanto Ibiza como Formentera se mantienen en escenario de normalidad, junto a otras zonas como Tramuntana Nord y Tramuntana Sud en Mallorca, representando el 29,1% del territorio balear.
Sin embargo, la mayor parte de la comunidad autónoma, un 60,7%, se encuentra en situación de prealerta, mientras que el 10,2% restante ya está en alerta, evidenciando la presión sobre los recursos hídricos.
En cuanto a la evolución por unidades de demanda, las Pitiusas se suman al grupo de zonas con descensos, junto a Migjorn, es Pla, Palma-Alcúdia y las áreas de Tramuntana, frente a incrementos registrados en Menorca, Artà y Manacor-Felanitx.

Un marzo húmedo pero insuficiente
Paradójicamente, el descenso de reservas se produce tras un mes de marzo calificado como húmedo o muy húmedo en las Pitiusas. Ibiza registró 33 litros por metro cuadrado, mientras que Formentera alcanzó los 31,2 l/m².
En términos interanuales, las precipitaciones en ambas islas se sitúan en el 115%, lo que indica valores por encima de la media. No obstante, estas lluvias no han sido suficientes para revertir la tendencia a la baja en los acuíferos.
Temperaturas y previsiones
Marzo también ha sido un mes ligeramente frío, con una temperatura media en Baleares de 12,0 ºC, lo que supone una anomalía de -0,3 ºC respecto a los valores habituales.
De cara a abril, las previsiones apuntan a un ligero aumento de las reservas hídricas en el conjunto del archipiélago, aunque sin cambios significativos en los escenarios actuales de sequía.
La evolución de los recursos hídricos en las Pitiusas continúa siendo un indicador clave de cara a la temporada alta, en un contexto donde la gestión del agua sigue siendo uno de los principales retos estructurales para las islas.













