Una sandía, un poco de agua del mar y una botella de alcohol han provocado la reacción de Guillermo Martín, farmacéutico y creador de contenido conocido en las redes sociales como Farmacia Enfurecida. El divulgador ha analizado un vídeo grabado en Ibiza en el que un joven presenta su particular método para conseguir, según afirma, que una sandía «hidrate de verdad».
La escena comienza con el protagonista sin camiseta, sosteniendo un trozo de sandía en una mano y una botella de alcohol en la otra. Desde una playa de Ibiza, explica ante la cámara una práctica que asegura realizar habitualmente cuando visita la isla. «Estamos en Ibiza y aquí la gente suele salir de fiesta, pero les voy a enseñar una cosa que hago yo siempre que vengo a Ibiza», comienza diciendo.
La imagen no pasa desapercibida para Martín, que desde el primer momento responde con su habitual ironía: «Un tío sin camiseta… La cosa promete», comenta. A partir de ahí, el vídeo avanza hacia una explicación sobre la composición de la sandía y una demostración que lleva al joven hasta unas rocas junto al mar.
El particular método con una sandía en una playa de Ibiza
El protagonista comienza su explicación ofreciendo una serie de porcentajes sobre la composición de la fruta que tiene entre las manos. «La sandía es 96% agua, 3% azúcar y 1% proteína, grasa y algún mineral», asegura. Tras exponer esos datos, explica que su intención es añadir electrolitos a la sandía. Para conseguirlo, se aproxima a unas rocas situadas junto al mar y moja el trozo de fruta en un pequeño charco de agua marina.
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El vídeo muestra también el paisaje de la playa ibicenca antes de que el joven pruebe la sandía después de haberla pasado por el agua salada. Su conclusión llega inmediatamente después. «Mmm… ahora sí hidrata de verdad», sentencia satisfecho. Es en ese punto cuando Guillermo Martín vuelve a intervenir para cuestionar el razonamiento expuesto en las imágenes.
«Resulta que la sandía, que es un 96% agua, ahora deshidrata»
El farmacéutico comienza su respuesta retomando precisamente los datos que acaba de utilizar el protagonista del vídeo. «A ver si he entendido. Resulta que la sandía, que es un 96% agua y que, por cierto, sí que tiene electrolitos, ahora resulta que deshidrata», señala Martín, mostrando su sorpresa ante la explicación.
Pero el contenido de la sandía no es el único elemento que llama la atención del divulgador. Martín también pone el foco en la botella de alcohol que el hombre lleva mientras explica su método y contrapone ambas imágenes para construir su crítica.
«Esto te lo dice un tío que con una mano está bebiendo agua del mar y con la otra está bebiendo alcohol», ironiza. La combinación de ambos elementos sirve al creador de Farmacia Enfurecida para ampliar su crítica y abordar un tipo de contenido que, según expone, aparece en las redes sociales alrededor de determinados alimentos, productos y sustancias.
Farmacia Enfurecida carga contra los «gurús ancestrales»
Guillermo Martín cuestiona especialmente los discursos que presentan determinados alimentos, sustancias o productos como perjudiciales por considerarlos artificiales o «químicos», mientras pasan por alto otros hábitos. El farmacéutico resume su posición con una reflexión dirigida a lo que define como «gurús ancestrales».
«A mí esto de los gurús ancestrales que te meten miedo con todo lo que nos rodea, que es supertóxico y que los químicos son malísimos, pero que luego se aprietan cervezas, me lo tenéis que explicar con mucha calma», afirma. Su reacción mantiene el tono irónico con el que habitualmente analiza este tipo de contenidos en redes sociales.
Martín desarrolla precisamente su labor divulgativa bajo el nombre de Farmacia Enfurecida, un perfil con el que se ha hecho conocido por analizar con humor vídeos relacionados con la salud y tratar de combatir los mitos y la desinformación en este ámbito. El vídeo grabado en Ibiza le proporciona en esta ocasión material para cuestionar tanto la explicación sobre la sandía como la contradicción que aprecia entre ese discurso y la presencia del alcohol.
«¿Que la sandía tiene azúcares? Pues nos drogamos»
La crítica de Guillermo Martín alcanza uno de sus momentos más contundentes cuando vuelve a poner frente a frente la preocupación del joven por la composición de la sandía y el alcohol que aparece en las imágenes. «O sea, todo es tóxico menos el alcohol. ¿Que la sandía tiene azúcares? Pues nos drogamos», afirma. La frase resume el enfoque con el que Farmacia Enfurecida analiza la escena: ironía para cuestionar las afirmaciones que aparecen en el vídeo y poner el foco en aquello que considera una contradicción.
El farmacéutico no se limita, por tanto, a reaccionar al momento concreto en el que el joven moja la fruta en el agua del mar. Su comentario se extiende hacia el tipo de mensajes que, según su valoración, generan temor alrededor de aquello que se presenta como artificial, tóxico o químico. Todo ello a partir de una escena sencilla: un joven en una playa de Ibiza, una sandía, agua marina y una botella de alcohol.
El vídeo llega justo cuando preparaba una recopilación
La publicación ha aparecido, además, en un momento especialmente oportuno para Guillermo Martín. El creador de Farmacia Enfurecida ya había anunciado que estaba preparando una recopilación de los consejos más disparatados que había encontrado durante los últimos meses.
Cuando prácticamente tenía preparado ese contenido, se encontró con el vídeo grabado en Ibiza. Martín relató posteriormente en sus historias cómo había vivido la coincidencia. «De verdad que parece que lo hacen adrede. He anunciado que haré un vídeo de los mayores iluminados del verano, pero cuando he montado el vídeo aparece este y sube el vídeo más estúpido de los últimos meses», escribió.











