La Semana Santa ha dejado un balance razonable para la restauración de Ibiza, aunque lejos todavía de una imagen de plena temporada. Así lo resume Miguel Costa Tur, presidente de Pimeef Restauración, al explicar que en estas fechas “tenemos un poco más de la mitad de la planta de restauración, bares y cafeterías abierta”.
El dirigente empresarial sitúa ahí la principal clave del comportamiento del sector. “Este año la Semana Santa ha venido muy pronto”, señala, y eso ha hecho que “tanto hoteles turísticos como establecimientos de restauración todavía faltan bastantes por abrir”. En ese contexto, evita comparaciones lineales con otros ejercicios y matiza que “en términos relativos no hay quizá tanta gente como el año pasado, pero los establecimientos que han abierto, como todavía hay pocos, han trabajado razonablemente bien”.
«Teniendo en cuenta que este año Semana Santa viene a principios de abril, ha habido trabajo para hacer las fechas en las que estamos”, resume el presidente de Pimeef Restauración.
Dónde ha despegado la actividad
Donde mejor se ha sostenido el movimiento, según Costa Tur, ha sido en las zonas urbanas. “Sobre todo los establecimientos que están dentro de la zona urbana o cerca de la zona urbana han trabajado razonablemente bien”, afirma. En cambio, en los enclaves más ligados al turismo vacacional el ambiente ha sido menor: “Las zonas que son eminentemente turísticas han trabajado un poquito menos, porque todavía faltan muchos hoteles por abrir”.
El empresario concreta que ese frenazo se ha notado especialmente en las áreas de playa y en los negocios que dependen más directamente de la apertura hotelera. “Hay muchos hoteles que van a abrir a partir del 20 o el 1 de mayo. Entonces, los restaurantes que están o viven de este tipo de establecimientos todavía no han abierto. Ahí sí que se nota más que ha faltado ambiente”, explica. En cambio, “en lo que es zonas urbanas, San Antonio, Ibiza, Santa Eulalia y alrededores, ha funcionado relativamente bien”.
El empuje de eventos y turistas nacionales
A esa actividad han contribuido varios factores. Entre ellos, las reservas de última hora y algunos eventos concretos celebrados en la isla. Costa Tur apunta que “los eventos siempre suelen funcionar” y pone como ejemplo dos citas con impacto en Sant Antoni: “ha estado la Vuelta a Cicloturista, que era 25 aniversario, y también ha habido la Ruta de la Sal, y esto se ha notado”.
Otro rasgo de esta Semana Santa, añade, ha sido el mayor peso del mercado nacional. “Hemos notado también que, proporcionalmente, ha habido más turista nacional que turista internacional”, asegura. A su juicio, ese comportamiento encaja con un inicio de campaña todavía muy temprano: “El turista extranjero está empezando a venir, pero no en la misma proporción”.
Con la vista puesta en las próximas semanas, Costa Tur describe una apertura escalonada de la temporada, más que un arranque brusco. “Yo te diría que el pistoletazo de salida es ahora”, señala. Aun así, precisa que “durante todo el mes de abril se irá abriendo gradualmente todos los establecimientos” y que la previsión es que “para el 1 de mayo la gran mayoría esté en marcha”.
La conclusión del sector, por tanto, es prudente pero sin dramatismos: no ha sido una Semana Santa de máximos, pero tampoco una mala antesala. En palabras de Costa Tur, los locales abiertos han encontrado trabajo suficiente para el momento del año, aunque la fotografía general siga marcada por un arranque todavía parcial de la temporada.













