El sindicato UGT se ha movilizado este viernes en Ibiza para denunciar el impacto negativo que podría tener el nuevo convenio estatal de comercio en los trabajadores del sector de la moda en Baleares.
La concentración ha tenido lugar a las 11, en la avenida Bartolomé Rosselló, frente a Zara Home, donde delegados sindicales y trabajadores han visibilizado su rechazo al acuerdo.
La protesta se enmarca en el rechazo al preacuerdo impulsado por la patronal Arte y respaldado por CCOO y Fetico, que permitiría a grandes cadenas abandonar el convenio balear para acogerse a uno estatal con condiciones menos favorables. Según UGT, esta medida podría traducirse en importantes recortes salariales y pérdida de derechos laborales.
La secretaria general de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT en las Pitiüses, Guadalupe López, ha advertido de que se trata de “un preacuerdo a nivel estatal que perjudica mucho».
En esa línea, la secretaria del Sector de Comercio y Grandes Almacenes de UGT, Belén Córdoba, ha alertado durante otra manifestación que se realizó en Palma de que una dependienta con un salario medio anual de unos 21.000 euros podría pasar a cobrar poco más de 18.000 euros. Además, ha advertido de que se reduciría a la mitad el valor de las horas trabajadas en domingos y festivos.
Córdoba ha mostrado su preocupación por el impacto sobre cerca de 10.000 trabajadores en el archipiélago. “Nos afecta de lleno porque todas las personas que vivimos aquí conocemos el elevado coste de la vida, la insularidad y el grave problema de acceso a la vivienda”, ha señalado.
El preacuerdo también introduce cambios relevantes en la organización del trabajo. Entre ellos, que los fijos discontinuos solo tendrían garantizados tres meses consecutivos de actividad, mientras que el resto del año podrían ser llamados por periodos mínimos de 15 días y con un preaviso de 48 horas.
Asimismo, se contempla la eliminación de complementos como el plus de desplazamiento de 120 euros mensuales, ayudas de estudios y el premio de jubilación. También se reducirían las vacaciones de 31 a 30 días, el descanso semanal podría dejar de ser consecutivo y algunos tiempos de descanso dejarían de computar como jornada efectiva.
Estas condiciones afectarían a establecimientos con presencia en Baleares y al menos otras dos comunidades autónomas, más de 3.000 metros cuadrados o más de 400 empleados.
UGT ha advertido que, si el acuerdo se formaliza —con el respaldo mayoritario de CCOO en la mesa estatal—, no descarta endurecer las movilizaciones e incluso convocar una huelga en el sector.
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