Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Ibiza culminó la semana pasada con la detención de dos personas de origen argelino como presuntos autores de un delito de favorecimiento a la migración ilegal. Ambos patroneaban una «patera-taxi» —una embarcación de ida y vuelta— que llegó a las costas de Formentera con 19 inmigrantes a bordo tras una peligrosa persecución marítima que puso en riesgo la vida de sus ocupantes.
La embarcación fue localizada por dos patrullas del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de las Islas Baleares mientras navegaba cerca de las costas de Formentera. Los agentes se aproximaron y requirieron en repetidas ocasiones al patrón para que detuviera la marcha, pero la patera emprendió la huida a gran velocidad, golpeando con fuertes y sucesivos impactos contra el mar.
Los agentes observaron que la embarcación estaba completamente abarrotada, con sus ocupantes agazapados y aferrados a los laterales para no caer al agua. A bordo viajaban diecinueve personas de origen argelino: once varones adultos, una mujer acompañada de su hijo menor de diez años y seis menores no acompañados.
Al detectar la presencia de un menor a bordo, los agentes redujeron la velocidad y siguieron la estela de la patera hasta el punto de desembarco: la Punta de Ses Pesqueres, junto al faro de la Mola, al sur de Formentera.
La maniobra de fuga
Una vez en tierra, los pasajeros emprendieron la huida a pie y comenzaron a desprenderse de su ropa para dificultar la identificación de los patrones.
A pesar de los esfuerzos de los agentes del Servicio Marítimo, no fue posible identificar a los pilotos en ese primer momento. Los diecinueve ocupantes quedaron a disposición de la Policía Nacional, cuya Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) inició los trámites de devolución para los adultos e investigó la identidad de los patrones.
Como resultado de esa investigación se produjeron las dos detenciones. Uno de los detenidos ya había entrado previamente en España en patera por Almería en 2021, utilizando otra identidad, una circunstancia que, según las fuerzas de seguridad, se da con frecuencia entre los patrones de este tipo de embarcaciones.
Qué es una «patera-taxi»
La embarcación, de unos seis metros de eslora, construida en fibra rígida de color blanco con una línea perimetral negra, consola central con volante y motor de 100 CV, responde al perfil habitual de las llamadas pateras-taxi o pateras de ida y vuelta: embarcaciones que realizan el trayecto desde las costas argelinas hasta Ibiza o Formentera y regresan rápidamente al punto de origen para poder repetir el viaje.
Este modelo de negocio resulta especialmente lucrativo para las organizaciones criminales porque permite reutilizar la misma embarcación en varios viajes, reducir el tiempo de travesía y cobrar tarifas más elevadas por el trayecto. En este caso, los ingresos obtenidos por la organización podrían ascender al equivalente de 85.000 euros.












