AYUNTAMIENTO DE VILA

El impacto de la obra del Mercat Nou: más de 15.000 camiones para retirar 62.500 m³ de tierra y un riesgo arqueológico «irreversible»

El Estudio de Impacto Ambiental, ya en exposición pública, prevé tres sótanos de aparcamiento, exige vigilancia arqueológica por la presencia de restos romanos e islámicos y calcula un aumento de las emisiones de CO₂ durante la explotación del mercado.
Render que proyecta el aspecto del futuro Mercat Nou de Ibiza.

Más de 62.000 metros cúbicos de tierra removida que equivalen a casi 30.500 trayectos de camiones circulando durante año y medio por el centro de Ibiza. Un yacimiento arqueológico de villas romanas y necrópolis bajo el solar elegido. Y una subida de emisiones de CO2 que, para compensarse, exigiría reforestar 157 hectáreas de pinar ibicenco cada año.

Estas son algunas de las cifras que arroja la documentación técnica del nuevo Mercat Nou —el mercado que sustituirá al actual junto al parque de la Paz— que se encuentra en exposición pública y en plazo oficial para presentar alegaciones al proyecto.

Período de exposición pública

El anuncio del Boletín Oficial publicado la semana pasada recoge los acuerdos adoptados por el Pleno del Ayuntamiento de Ibiza en su sesión del 25 de junio, y detalla la documentación completa sometida a exposición pública: el estudio de viabilidad económico-financiera de la concesión de obra pública (con previsión de nuevas tarifas desde el primer año de contrato), el Anteproyecto de obras redactado por el arquitecto municipal —acompañado de los estudios geotécnico, de movilidad e hidrológico—, el anteproyecto de explotación municipal de la concesión, y el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) con sus anexos de incidencia paisajística, consumo energético y el Programa de Vigilancia Ambiental (PVA).

Los planos del proyecto del Mercat Nou.

El acuerdo fija dos plazos distintos de exposición pública. Por un lado, el estudio de viabilidad, el anteproyecto de obras y el anteproyecto de explotación quedan expuestos durante un mes, a contar desde el día siguiente a la publicación en el BOIB, conforme a los artículos 247.3 y 248.3 de la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público (LCSP).

En tanto, el Estudio de Impacto Ambiental, junto a sus anexos de incidencia paisajística y consumo energético, y el Programa de Vigilancia Ambiental, se someten a 30 días hábiles, en aplicación del artículo 36 de la Ley 21/2013 de evaluación ambiental y del artículo 21.2 del Decreto Legislativo 1/2020 balear.

El acuerdo incluye además una cláusula que conviene subrayar: si durante el plazo de información pública no se presenta ninguna reclamación o sugerencia, el proyecto se dará por aprobado definitivamente sin necesidad de un nuevo acuerdo expreso del Pleno.

Es decir, el silencio administrativo juega a favor de la aprobación automática, lo que convierte esta ventana de alegaciones en el momento en que la oposición vecinal, como la petición ya activa en Change.org contra el traslado del mercado, tendría que traducirse en alegaciones formales dentro del expediente para tener recorrido legal real.

Los tres niveles de aparcamiento subterráneo.

Más de 62.000 metros cúbicos de tierra a transportar

El anteproyecto contempla la construcción de tres plantas de aparcamiento subterráneo bajo el nuevo mercado, lo que exige remover un volumen considerable de tierra.

Según la Tabla 40 del EIA, el desglose de los materiales de excavación es el siguiente:

  • Excavación de sótanos: 41.800 m³
  • Excavación de losa de cimentación: 3.800 m³
  • Excavación de muros pantalla: 3.078 m³
  • Excavación de zanjas para murete guía del muro pantalla: 47,25 m³
  • Otros: 5.630,75 m³

El total de tierras de excavación asciende a 54.356 m³. Aplicando un coeficiente de esponjamiento del 15%, el EIA cifra en 62.509,4 m³ el total de tierras que deberán transportarse fuera de la ciudad, con destino a una cantera con plan de restauración aprobado.

El documento precisa que estas tierras no podrán reutilizarse en la propia obra.

Casi 30.500 trayectos de camiones durante la obra

El EIA cuantifica la movilidad inducida por el transporte de materiales durante los dos años y medio de duración prevista de las obras. Según la Tabla 91:

  • Durante el conjunto de la obra (2,5 años): 15.214 portes de ida y vuelta, un total de 30.428 trayectos, con una media de 48 trayectos diarios.
  • Durante la «obra dura» —demoliciones, excavaciones y ejecución de la estructura, estimada en un año—: 14.811 portes de ida y vuelta, 29.628 trayectos, con una media de 118 trayectos diarios, equivalente a unos 15 vehículos pesados por hora en una jornada de ocho horas.
La cantidad de tierra que deberá ser extraída durante las obras.

Según detalla textualmente el informe, «la capacidad media de los vehículos pesados a emplear se considera en 8 metros cúbicos y 8 toneladas. Se estima que aproximadamente 15.214 vehículos de transporte serán necesarios durante la fase de obras».

Además, calcula que esos 15.214 portes de ida y vuelta para transportar estos materiales demandarán aproximadamente «30.428 trayectos a efectos de aumento de la IMD de las calles de la zona. Repartidos uniformemente en el periodo estimado de ejecución de la obra, dos años y medio, se estima que la media de trayectos diarios será aproximadamente de 48 trayectos al día de vehículos pesados (considerando 251 días laborables al año, 126 en un período de 6 meses)».

La mayor parte de los trayectos se producirán en la primera fase de la obra, demoliciones, excavaciones y construcción de la estructura del edificio. «Durante esta fase se estima que serán necesarios 14.811 porte de ida y vuelta. Esta fase puede tener una duración de aproximadamente 1 año, lo que determinaría unos 118 trayectos al día de vehículos pesados», detalla.

El trayecto que deberán hacer los camiones durante las obras.

A esto se suma el desplazamiento de los 20 trabajadores de la obra.

El propio estudio califica este impacto con la valoración más alta de toda la matriz ambiental: magnitud e importancia «muy alta», impacto «muy alto«, de carácter transitorio pero recuperable.

Zona de riesgo arqueológico

El ámbito de actuación se encuentra dentro de la zona arqueológica del Pla de Vila, protegida por su potencial arqueológico. Según el EIA, en las últimas décadas se han documentado en la zona villas periurbanas de época romana en el yacimiento de Sa Bodega —el mismo nombre de las pistas deportivas que serán demolidas—, sectores de necrópolis antigua (entorno de la iglesia de Santa Cruz y Hort des Llimoners), restos de época islámica (avenida España) y elementos etnológicos como «sénies» y casas payesas.

El documento advierte que la obra implica excavar 3.800 m² hasta unos 12 metros de profundidad «en una zona de gran potencial arqueológico», y es explícito: sin las medidas adecuadas, «podrían provocarse daños irreparables sobre el patrimonio«.

Riesgo alto y alerta de daños arqueológicos «irreversibles».

La valoración es «alto», persistente e irreversible. Como medida preventiva, se exige un estudio arqueológico previo y vigilancia arqueológica durante la ejecución de las obras, tramitado ante el Departamento de Patrimonio del Consell de Ibiza.

A menos de 125 metros, dentro del propio parque de la Paz, se encuentra el Mausoleo de la familia Cornelius, monumento funerario romano de finales del siglo I o principios del II d.C., trasladado a su ubicación actual para su musealización tras ser hallado en la reforma de la avenida Isidoro Macabich.

Los planos del proyecto del Mercat Nou.

Aumento «alto» de emisiones de CO2 durante el funcionamiento

El EIA valora como impacto «alto» —persistente e irreversible— el incremento de emisiones una vez el mercado esté en funcionamiento: 1.065,3 toneladas adicionales de CO2 al año, equivalentes al 18,7% de las emisiones de los ámbitos que dependen del Ayuntamiento de Ibiza (inventario de referencia de 2018).

Compensar esa cifra mediante absorción forestal exigiría reforestar unas 157 hectáreas de pinar-sabinar ibicenco cada año.

Además, también confirma el riesgo técnico ya apuntado en el Estudio de Movilidad: el nivel freático se sitúa, según el estudio geotécnico de EGE S.L., a 3,90 metros de profundidad, con riesgo de «asentamientos perimetrales» en edificios colindantes por el drenaje durante la excavación de los tres sótanos.

Los detalles del futuro Mercat Nou.

Proyecto «ambientalmente viable»

Pese a los impactos señalados, el EIA concluye que, aplicando las medidas correctoras propuestas, el anteproyecto «es ambientalmente viable«, criterio sometido ahora a la Dirección General de Armonización Urbanística y Evaluación Ambiental del Govern Balear — sin perjuicio del plazo de alegaciones que el BOIB acaba de abrir formalmente.

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