SANT JOAN

Así será el famoso Vial J de Ibiza: adoquín, muros de piedra y velocidad a 20 km/h para la calle que Sant Joan lleva dos años tramitando

El Ayuntamiento de Sant Joan sacó este viernes a licitación las obras del Vial J, que conectará la calle d'Eivissa con la calle d'es Port en Sant Miquel de Balansat. El proyecto lleva en el planeamiento general desde 1977 y sale a concurso por 2.082.308,83 euros con un plazo de ejecución de 14 meses.
La proyección del Vial J en Sant Miquel

El Ayuntamiento de Sant Joan sacó este viernes a licitación las obras de apertura, urbanización y dotación de servicios del Vial J, la infraestructura que conectará la calle d’Eivissa con la calle d’es Port en el casco urbano de Sant Miquel de Balansat, tal como había avanzado La Voz de Ibiza.

La licitación se publica de forma conjunta con la de la EDAR provisional de Portinatx, en un paquete de inversión que suma 4.323.158,76 euros.

El proceso arrancó en noviembre de 2024, cuando el pleno aprobó por unanimidad el plan inicial y una partida de 2.500.000 euros que implicó la expropiación de diez parcelas del núcleo urbano de Sant Miquel.

En abril de este año se firmaron las actas de ocupación con los vecinos y titulares afectados. Ahora, con el expediente de contratación aprobado, el proyecto sale a concurso con un presupuesto base de licitación de 2.082.308,83 euros1.446.148,23 euros de Presupuesto de Ejecución Material— y un plazo de ejecución de 14 meses. Las empresas interesadas tienen hasta el 31 de agosto para presentar sus ofertas.

El proyecto fue redactado por el arquitecto Daniel Roig Riera (Ibiline Arquitectura) y es ahora público en la Plataforma de Contratación del Sector Público, lo que permite conocer por primera vez el detalle técnico de una calle proyectada en el planeamiento general de Sant Joan desde 1977.

El presupuesto base de licitación, de 2.082.308,83 euros, equivale a un coste aproximado de 1.042,74 euros por metro cuadrado de superficie de actuación, tomando como referencia los 1.996,97 m² que el proyecto fija para el Vial J.

Se trata de una cifra que responde menos al acabado superficial de la calle —adoquín, losas y bordillos— que al volumen de obra oculta bajo ella: la renovación completa de las redes de saneamiento, abastecimiento y pluviales, el soterramiento de las líneas eléctricas y de telecomunicaciones, y sobre todo los muros de contención de hasta 4,80 metros de altura que exige el desnivel del terreno hacia el suelo rústico.

Aunque el proyecto no indica de forma explícita la longitud total del vial en metros lineales, sí puede estimarse a partir del ancho de plataforma previsto: con los 8 metros de sección que fija la memoria descriptiva —repartidos entre acera, aparcamiento y calzada— y los 1.996,97 m² de superficie de actuación, el Vial J tendría una longitud aproximada de 250 metros, a los que se sumaría el tramo adicional del nuevo acceso proyectado a la vivienda situada en suelo rústico.

La proyección del Vial J en Sant Miquel

Ocho metros repartidos en tres tramos

El vial tendrá un ancho total libre de 8 metros, dividido de poniente a levante en tres franjas con materiales y funciones diferenciadas. El tramo peatonal (2 metros) se pavimentará con losas de 40×60 y 40×40 cm en tono «CMIX Arena» de Paviments Lloseta, con variante podotáctil.

El tramo de aparcamiento (2,5 metros) y el de circulación (3,5 metros) llevarán adoquín «Nexus Silent colormix autum» de 15×22,5×10 cm, en espina de pez, en tonos gris y ocre. En las bocacalles, el pavimento cambia a aglomerado asfáltico porfídico «para evitar el desgaste de la zona de rodadura», según recoge la memoria constructiva.

La superficie de actuación del Vial J es de 1.996,97 m², a los que se añaden 133,40 m² de un nuevo acceso que el proyecto debe abrir a una vivienda en suelo rústico identificada en los planos como la vivienda «de Anita», cuyo camino actual queda cortado por el trazado de la nueva calle.

La zona de actuación en el núcleo urbano de Sant Miquel

Muros de piedra para camuflar el desnivel junto al BIC de la iglesia

La pendiente del terreno, descendente de poniente a levante, obliga a construir muros de contención en todo el lado de levante del vial.

El proyecto define dos tipologías: un muro tipo 1 de hasta 2,50 metros de altura y 30 cm de espesor, y un muro tipo 2 de hasta 4,80 metros y 50 cm de espesor, ambos de hormigón HA-30-F/30-X0 sobre cimentación corrida.

Para reducir el impacto visual, los muros «irán forrados con mampostería de piedra del lugar, quedando así lo más mimetizados posible con el entorno inmediato», según la memoria descriptiva.

El motivo del cuidado estético no es menor: los primeros 75,50 metros del trazado quedan dentro del radio de protección de 250 metros del BIC que constituye la iglesia de Sant Miquel de Balansat.

El informe del Consell que obligó a rehacer los accesos

Antes de llegar a licitación, el proyecto tuvo que sortear un informe técnico del Servicio de Infraestructuras Viarias del Consell de Ibiza que exigía la subsanación de ocho puntos relacionados con los dos accesos del vial a las carreteras EI-400 (hacia Sant Joan) e EI-341 (hacia el puerto de Sant Miquel).

El organismo consideró que los radios de giro eran excesivos y podían permitir maniobras simultáneas de dos vehículos con riesgo de conflicto viario.

El nuevo vial en Santa Eulària.

El proyecto recalculó los radios tomando como vehículo patrón un autobús rígido de 15 metros, obteniendo un radio de giro exterior de 11,55 metros y uno interior de 9 metros, con distancias de seguridad calculadas para una velocidad de 40 km/h —el límite vigente en ambas carreteras—.

El informe reconoce, sin embargo, que el acceso norte a la EI-400 no puede cumplir estrictamente con la pendiente longitudinal máxima del 3% exigida por la normativa, dada la topografía existente y las viviendas ya construidas.

Como contrapartida, el vial se define como interurbano con velocidad limitada a 20 km/h y prioridad para los peatones.

Redes de saneamiento y agua «sin canalizar» hasta ahora

Bajo la nueva calle se sustituirán por completo las redes de servicios existentes, actualmente de fibrocemento. El saneamiento recibirá una nueva red de PVC de 400 mm de diámetro con pozos de registro cada 25 metros.

El abastecimiento de agua se resolverá con dos tuberías de polietileno de alta densidad en sustitución de la tubería de fibrocemento que gestiona Aqualia, con una longitud total de 456 metros lineales.

La red de pluviales, inexistente hasta ahora —«a día de hoy las aguas pluviales en la población de Sant Miquel discurren en superficie y no están canalizadas», admite la memoria—, contará con un colector de PVC de 500 mm y 147 metros lineales que conectará con el proyecto de evacuación ya ejecutado por el Ayuntamiento en 2019. Las líneas aéreas eléctricas y de telecomunicaciones se soterrarán.

Farolas, bancos y moreras

Una vez urbanizada la calle, se instalarán 14 farolas con luminaria LED de 41 W y temperatura de color de 3.000 K sobre báculos de acero galvanizado pintado en negro de entre 3,5 y 4 metros de altura; 7 papeleras de acero modelo «Desigual» de Urbes 21; bancos de piedra cenia abujardada; un aparcabicicletas de fundición de aluminio acabado en cortén; y 10 alcorques de acero cortén de 80×80 cm en los que se plantarán moreras fruitless de 20-25 cm de porte.

El pliego incluye además una cláusula de mantenimiento poco habitual: la empresa adjudicataria estará obligada a rellenar la totalidad de las juntas del adoquinado con arena de sílice en revisiones a los 6, 12 y 18 meses desde la recepción de las obras.

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