REDES SOCIALES

16 horas en Ibiza, una noche en Pacha y ningún hotel: el viaje exprés de una joven británica que acabó en la playa

Mary-Anne viajó desde Gatwick con su novio y una amiga para salir de fiesta en Ibiza y regresó al Reino Unido tras dormir unas horas en la playa
El viaje exprés de una joven británica que acabó en la playa
El viaje exprés de una joven británica que acabó en la playa

Viajar a Ibiza, pasar apenas 16 horas en la isla y hacerlo sin reservar una habitación de hotel. Ese fue el plan elegido por Mary-Anne, una joven británica amante de los viajes y la moda que decidió realizar una escapada exprés junto a su novio y su mejor amiga, Paris.

El viaje tenía un objetivo principal: acudir a Pacha para ver a Disclosure y Kaytranada. Para conseguirlo sin dedicar más de un día a la escapada, los tres tomaron un vuelo desde el aeropuerto londinense de Gatwick inmediatamente después de terminar su jornada laboral.

Mary-Anne documentó posteriormente la experiencia en Instagram mediante un vídeo titulado ‘Esta es tu señal para ir a Ibiza por 24 horas’. «Voy a Ibiza por menos de 24 horas y vas a venir conmigo», comienza explicando la joven en la publicación. El plan no contemplaba alojamiento. En lugar de pasar la noche en un hotel, el grupo encadenó el vuelo, la discoteca, el amanecer y unas horas de sueño en la playa antes de regresar al aeropuerto para volar de nuevo al Reino Unido.

La fiesta comenzó antes de aterrizar en Ibiza

El ambiente que marcaría las siguientes horas empezó ya durante el vuelo desde Gatwick. Según el relato de Mary-Anne, la fiesta comenzó prácticamente en el avión, con pasajeros bebiendo y música durante el trayecto. «Todo el mundo bebía, tocaba música. Fue muy divertido», relata sobre el vuelo hasta Ibiza.

Una vez en la isla, el grupo se trasladó directamente hasta Platja d’en Bossa. Allí dejaron en una consigna las bolsas que llevaban, en las que habían guardado bañadores y ropa para cambiarse.


Después continuaron hacia Pacha, donde llegaron alrededor de las dos de la madrugada. El viaje había sido organizado precisamente alrededor de esa noche de fiesta. Disclosure y Kaytranada eran el motivo principal de una escapada diseñada para aprovechar cada una de las pocas horas disponibles antes del vuelo de regreso.

Una noche en Pacha hasta las seis de la mañana

Mary-Anne valoró positivamente su paso por la conocida discoteca ibicenca, aunque también destacó la intensidad del ambiente que encontró durante la madrugada. «Pacha es un gran club. Fue muy agitado, pero nos divertimos mucho», asegura.

La noche continuó y, hacia las cuatro de la madrugada, el cansancio todavía no parecía afectar al grupo. La joven británica reconoce en su vídeo hasta qué punto estaba disfrutando de esas horas en Ibiza: «Honestamente, estaba pasando la mejor noche de mi vida».

La estancia en Pacha terminó prolongándose hasta las seis de la mañana, cuatro horas después de haber llegado al establecimiento. La propia Mary-Anne admite que inicialmente no esperaba aguantar hasta tan tarde dentro de la discoteca. «No pensaba que pudiera estar en la discoteca hasta las 6 de la mañana, pero el tiempo pasó tan rápido», explica. Después de varias horas de fiesta llegó el momento de abandonar el club. Fue entonces cuando los tres viajeros se encontraron con el principal contratiempo de su escapada exprés.

El problema para conseguir un taxi tras salir de Pacha

A la salida de la discoteca había una gran cantidad de personas esperando para conseguir transporte. De acuerdo con el relato de Mary-Anne, encontrar un taxi resultó complicado.

La joven asegura además que algunos coches pretendían cobrar precios muy elevados por recorridos de apenas unos minutos. «La gente estaba tratando de cobrar 150 euros por un viaje de ocho minutos. No lo hicimos», señala.

Ante esa situación, el grupo descartó pagar esa cantidad y optó por alejarse caminando de la zona. Después de recorrer a pie durante unos minutos, realizaron un nuevo intento para encontrar transporte. Esta vez, el resultado fue completamente diferente. «Caminamos ocho minutos y conseguimos un taxi por 15 euros», explica Mary-Anne.

Amanecer en Platja d’en Bossa y dormir sobre la arena

Después de conseguir transporte, los tres regresaron a Platja d’en Bossa, donde habían dejado sus pertenencias antes de comenzar la noche. Recogieron las bolsas y, en lugar de dirigirse a un hotel, fueron directamente hasta la playa. Allí pudieron contemplar el amanecer después de haber pasado toda la madrugada despiertos. «Vimos salir el sol y fue muy bonito», relata Mary-Anne.

El siguiente paso estaba condicionado por una de las principales particularidades del viaje: no habían reservado ningún alojamiento en Ibiza. Después del vuelo y de permanecer en Pacha hasta las seis de la mañana, decidieron descansar directamente sobre la arena: «Luego era hora de dormir en la playa».

Mary-Anne consiguió dormir allí durante unas horas. Alrededor de las nueve de la mañana volvió a despertarse y salió a buscar agua, comida y un café. Todavía quedaban algunas horas antes de regresar al aeropuerto, aunque el cansancio de la noche comenzaba a hacerse evidente.

Una paella antes de emprender el regreso

Dos horas después de despertarse, aproximadamente a las once de la mañana, la joven británica decidió que necesitaba volver a comer. «A las 11 de la mañana estaba muy hambrienta. Necesitaba comida», explica. El grupo eligió entonces una de las comidas más reconocibles de la gastronomía española: una paella.


Para entonces, la energía con la que había comenzado el viaje estaba prácticamente agotada. Después de salir directamente del trabajo, volar desde Gatwick, pasar varias horas en Pacha y dormir en la playa, Mary-Anne reconoce que empezaba a pensar únicamente en regresar. «Ya estaba muy cansada y quería volver a casa», señala. Aun así, antes de abandonar Ibiza grabaron algunos vídeos destinados a TikTok. Después se dirigieron directamente al aeropuerto para iniciar el viaje de vuelta al Reino Unido.

El final de una escapada a Ibiza sin hotel

El tramo final estuvo marcado por el agotamiento acumulado durante las aproximadamente 16 horas que duró la experiencia en la isla. «No tenía energía», cuenta Mary-Anne al describir esos últimos momentos del viaje. Una vez de regreso en el Reino Unido, los tres continuaron en tren hasta casa y finalmente se despidieron de Paris.

Terminaba así una escapada construida alrededor de una única noche en Ibiza: vuelo desde Gatwick después del trabajo, llegada a Platja d’en Bossa, varias horas de fiesta en Pacha, dificultades para encontrar transporte, amanecer junto al mar, unas horas durmiendo en la playa, una paella y regreso al aeropuerto.

Todo ocurrió sin que el grupo reservara una habitación. Mary-Anne y sus acompañantes habían llegado con bañadores y ropa de recambio guardados en unas bolsas, pero sin alojamiento para pasar la noche.

El resultado fue un viaje de apenas 16 horas en Ibiza que comenzó inmediatamente después de una jornada laboral en Reino Unido y terminó, tras una noche completa sin hotel y unas horas de descanso sobre la arena, con los tres nuevamente camino de casa.

Scroll al inicio
logo bandas