Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

CRISIS EN FORMENTERA

Penas de hasta cuatro años de cárcel: Córdoba denuncia la filtración de las conversaciones con Alcaraz y Sa Unió ante la Guardia Civil

El presidente no adscrito admite haber interpuesto la denuncia por "responsabilidad": "El presidente del Consell de Formentera tiene la obligación de poner en conocimiento de las autoridades cualquier hecho delictivo"
alcaraz cordoba saunio
José Manuel Alcaraz, Llorenç Córdoba y Javier Serra celebrando la victoria en las pasadas elecciones. (Foto: Sa Unió)

La crisis política sin fin que vive Formentera desde el mes de noviembre ha entrado en una nueva dimensión. Y es que el presidente no adscrito, Llorenç Córdoba, ha decidido judicializar finalmente la grabación de dos conversaciones con miembros de Sa Unió filtradas posteriormente a Periódico de Ibiza con el objetivo de allanar la deseada moción censura con Gent per Formentera y PSOE. 

A lo largo de la crisis política sin precedentes que vive la isla, Llorenç Córdoba había venido asegurando en todo momento no tener intención de presentar querella alguna contra José Manuel Alcaraz, presidente del PP de Formentera, ni el resto de consellers de Sa Unió por la grabación y difusión de conversaciones privadas. Y ha cumplido su palabra en parte.

Según ha confirmado el presidente no adscrito a La Voz de Ibiza, Córdoba ha interpuesto una denuncia sobre los hechos ante la Guardia Civil para que «haga su trabajo, investigue y si lo considera oportuno, traslade diligencias al juzgado».

Córdoba ya avanzó en el Pleno celebrado el 21 marzo a preguntas del secretario general del PSOE de Formentera, Rafa Ramírez, que había puesto en conocimiento de la Guardia Civil los hechos. En realidad había optado por interponer una denuncia, según confirmó ayer a preguntas de este medio.

«Por responsabilidad»

Llorenç Córdoba negó haber cambiado de opinión al interponer finalmente la denuncia. «Siempre había dicho que no me había planteado interponer una querella. Finalmente, me recomendaron actuar porque es la responsabilidad de quien tiene conocimiento de un posible delito ponerlo en conocimiento de las autoridades. Y, como presidente del Consell de Formentera, me pareció que lo correcto era denunciar los hechos», aclaró.

La denuncia fue interpuesta algunos días antes del citado Pleno. Desde entonces, el presidente asegura no haber tenido conocimiento de la evolución de las diligencias abiertas por la Guardia Civil ni del estado de la investigación.

Dos grabaciones

De lo que no hay duda es de que se registraron al menos dos conversaciones, de que el responsable de la grabación de una de ellas es José Manuel Alcaraz, y de que finalmente fueron filtradas sin que produjeran los efectos deseados porque el contenido ya había sido ampliamente relatado y estaba descontado en el debate político. Ni Córdoba dio muestras, como en toda la crisis de tener intención de dimitir, ni la oposición, al menos en ese momento, de negociar una moción de censura.

Código Penal

Tampoco alberga dudas que la grabación de conversaciones está tipificado con penas desde uno a cuatro años y multas de 12 a 24 meses. Así lo estable el punto 1 del artículo 197 del Código Penal (Ley Orgánica 10/1995). 

«El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses», dice textualmente el citado punto.

También se enfrenta a riesgo de penas de entre dos y cinco años aquel que sin grabar la conversación la haya filtrado.

Hechos probados

Periódico de Ibiza difundió varios extractos de las grabaciones de dos conversaciones protagonizadas por Llorenç Córdoba. La primera se celebró el 4 de noviembre entre el presidente y su entonces vicepresidente tercero, José Manuel Alcaraz. Las tiranteces venían de lejos a cuenta del destino de la asignación parlamentaria que recibe Córdoba. 

Ese fue el día en el que Córdoba solicitó a Alcaraz un sobresueldo de hasta 4.000 euros

El propio Alcaraz admitió en el BNP de la TEF haber sido el autor de la grabación, confesión innecesaria de todas formas, ya que solo estaban reunidos los dos protagonistas. «Yo grabo la conversación porque ya no me fío de él (Córdoba). No me fío de su palabra porque me ha mentido durante meses», fue el testimonio del líder del PP de Formentera quien aseguró en ese momento no haber pasado la grabación a nadie.

Alcaraz mantenía bajo siete llaves la grabación. Aunque fueron numerosas las personas que pudieron escucharla durante las semanas iniciales a la crisis. Y de hecho, Alcaraz se ofreció en varias ocasiones a reproducir la conversación a la oposición con el objetivo de eliminar cualquier atisbo de duda sobre la veracidad de sus palabras.

No está clara la autoría de la grabación o de las grabaciones de la segunda conversación, la que se produjo el viernes 1 de diciembre entre Córdoba y sus entonces ocho compañeros de Sa Unió, de la que también fueron reproducidos algunos fragmentos. Fue un encuentro maratoniano en el que Córdoba no logró convencer a sus compañeros con sus argumentos.

Descartado que fuera Córdoba quien grabara la conversación y la filtrara, cualquiera de los ocho consellers de Sa Unió pudo haber grabado el maratoniano encuentro.

Córdoba no tiene la certeza de que fuera Alcaraz quien registrara el encuentro. De hecho, sospecha de otro conseller con un papel activo en esta crisis como el autor material de la grabación.

Obviamente, quién filtró las conversaciones íntegras o los fragmentos editados que fueron reproducidos solo lo pueden saber los responsables implicados de Sa Unió y del medio de comunicación cuyos periodistas tienen derecho a acogerse al secreto profesional para no revelar las fuentes. 

A raíz de sus explicaciones, PP de Formentera y Compromís amb Formentera reunieron a sus ejecutivas y tomaron la decisión de hacer estallar la bomba el día de la Constitución al convocar una rueda de prensa en la que desvelaron con pelos y señales las peticiones de Córdoba quien, por lo tanto, había fracasado en el primero de los numerosos intentos fallidos de pasar página.

Días antes del citado encuentro del viernes 1, concretamente el lunes 27 de noviembre, Córdoba lanzó el críptico comunicado en el que amenazaba con romper el apoyo incondicional a Marga Prohens en el Parlament con el que se desencadenó la crisis sin fin.

Scroll al inicio
logo bandas