«Es una bomba de relojería». Así describieron agentes de la Guardia Civil a vecinos de Talamanca la situación que encontraron en ses Feixes des Prat de ses Monges durante una inspección realizada después de las denuncias presentadas ante el SEPRONA, según explican a La Voz de Ibiza los denunciantes.
Las imágenes ayudan a entender la preocupación. Basura entre la vegetación, residuos acumulados en parcelas, zonas abandonadas, cañas y vegetación seca y canales con agua oscura y estancada forman parte actualmente del paisaje de un enclave que no es un solar cualquiera: se trata de uno de los espacios de mayor valor ambiental, etnológico y paisajístico de Ibiza.
La situación vuelve a quedar en primer plano después de que la Asociación de Vecinos de Talamanca y sus Zonas haya denunciado ante el SEPRONA tanto posibles vertidos de aguas fecales como la existencia de fincas utilizadas como vertederos.
En una de esas denuncias advertían expresamente del riesgo de incendio provocado por la acumulación de residuos. Y el fuego ya ha demostrado hasta dónde puede llegar el peligro.

El incendio que encendió todas las alarmas
El pasado 13 de julio, un importante incendio declarado en el Prat de ses Monges obligó a movilizar a los Bomberos del Parque Insular y cortar los accesos a Talamanca. Las llamas avanzaron rápidamente por una zona de vegetación seca y llegaron a encontrarse a poca distancia de establecimientos de la zona.
Según la vecina Ana Lledó, una de las impulsoras de las denuncias, una de las parcelas que los vecinos habían identificado previamente como una «finca vertedero» fue el origen de aquel incendio.
La vecina recuerda especialmente la dirección que tomaron entonces las llamas y lo que podría haber ocurrido si las condiciones hubieran sido diferentes.
«Por suerte el viento iba para Jesús porque, si no, se nos hubiesen quemado las casas», asegura.
La preocupación adquiere otra dimensión porque meses antes del incendio los propios vecinos ya habían advertido formalmente al SEPRONA de que la acumulación de residuos estaba provocando daños sobre la vegetación, los cauces y la fauna y suponía «riesgo de incendio». También habían puesto en conocimiento de esta situación al Ayuntamiento.

Botellas, latas, bolsas y agua estancada
El incendio no es el único síntoma del deterioro. La Voz de Ibiza mostró este mismo fin de semana el estado de los canales de ses Feixes a partir de un vídeo grabado por un lector desde la pasarela de madera que atraviesa el humedal.
Las imágenes mostraban botellas de plástico, latas, envases y bolsas flotando sobre el agua oscura y estancada, residuos atrapados entre cañas secas y vegetación muerta y hasta bolsas de basura abandonadas sobre la propia pasarela.
Y no se trataba de una única acumulación localizada. Durante el recorrido del canal se repetían residuos en las orillas, espuma amarillenta sobre la superficie y agua prácticamente sin circulación.

Ahora, las denuncias presentadas ante el SEPRONA amplían la fotografía. Los vecinos sostienen que existen además parcelas donde se acumulan escombros, electrodomésticos, motocicletas, bicicletas, maderas, basura y carritos, entre otros residuos.
Mucho más que unos terrenos abandonados
La imagen contrasta con el grado de protección del enclave. Ses Feixes des Prat de ses Monges es Bien de Interés Cultural (BIC) por su valor etnológico desde 2003, cuando el Consell protegió más de 700.000 metros cuadrados por el valor de su histórico sistema de riego de origen andalusí, que permitió convertir el humedal en terrenos de huerta durante siglos.
El enclave dispone además de un Plan Especial de Conservación, Protección y Recuperación, redactado por el Consell en 2015 y aprobado por unanimidad por el pleno del Ayuntamiento de Ibiza en noviembre de 2021 después de seis años de tramitación.

El plan contempla actuaciones de los ayuntamientos de Ibiza y Santa Eulària, y el Consell acordó con ambas administraciones municipales un primer paquete de inversiones de 320.000 euros, financiado al 50% por la institución insular.
A esa protección se pretende sumar otra figura. En octubre de 2025, el Consell, los dos ayuntamientos, WWF y la Alianza por el Agua acordaron impulsar la incorporación del humedal a la Red Natura 2000 y elevar la petición al Govern balear.
Casi un año después no consta que el Govern haya resuelto esa incorporación.
Setenta propietarios y parcelas abandonadas
Uno de los grandes problemas para recuperar ses Feixes está bajo sus propios terrenos: la fragmentación de la propiedad.
El Prat de ses Monges está repartido entre alrededor de 70 propietarios, con parcelas que oscilan aproximadamente entre los 1.000 y los 7.000 metros cuadrados. Muchas llevan décadas abandonadas y existen terrenos cuyos propietarios ni siquiera son conocidos por los propios vecinos, según explicaba el pasado febrero a este medio el payés encargado de gestionar las primeras fincas cedidas para su recuperación.
La situación dificulta exigir actuaciones de limpieza en los terrenos privados.

Las administraciones han comenzado a mover algunas piezas. El pasado febrero, coincidiendo con el Día Mundial de los Humedales, el alcalde de Ibiza, Rafa Triguero, presentó los dos primeros convenios de custodia del territorio mediante los cuales propietarios ceden parcelas a la Asociación de Productores de Agricultura Ecológica (APAEEF) para avanzar en su recuperación.
También existe desde 2025 una mesa de participación impulsada por WWF. En una de sus sesiones ya se abordaron problemas como los vertidos de residuos, los cambios de uso del suelo y las ocupaciones ilegales.
Pero mientras avanzan planes, convenios y proyectos de recuperación, las imágenes actuales muestran otra realidad sobre el terreno: basura, agua estancada, parcelas abandonadas y vegetación seca.










