El aeropuerto de Ibiza vuelve a ser foco de conflicto en plena temporada. La Policía Local de Sant Josep está multando a taxis de otros municipios pese a registrarse una cola inmensa de viajeros en la terminal, según ha podido constatar La Voz de Ibiza. Mientras se acumulaban las filas de pasajeros, varios taxis de otras localidades se veían obligados a abandonar el aeropuerto, en una estampa que repite las largas colas para coger taxi del arranque de las aperturas.
La escena reproduce, con un nuevo episodio, una disputa que se arrastra desde el arranque de la temporada y que cada verano convierte una de las paradas más rentables de la isla en un campo de batalla entre taxistas de distintos municipios.
Taxistas consultados por este medio, que piden no ser identificados para evitar represalias, sostienen que «se está liando gorda» y cuestionan que no se está respetando la orden de carga y descarga. Una situación repetida desde el inicio de la temporada, pero que queda más expuesta a medida que aumenta el tráfico en Es Codolar.
Preguntado por este medio, el Ayuntamiento de Sant Josep ha justificado el proceder de la Policía Local, que está actuando «en cumplimiento de la señalización existente en la zona». El Consistorio se remite así a los carteles instalados en la bolsa de taxis —que reservan el estacionamiento a vehículos del municipio—, una señalética que el propio Ayuntamiento colocó al inicio de la temporada y que ya entonces generó la protesta de los taxistas del resto de la isla.
Precisamente esa señalización es el centro de la discordia: taxistas de Ibiza advirtieron desde su instalación de que choca con el decreto-ley del Govern, ya que los carteles no distinguen si hay o no personas esperando en la parada.
Qué dice la orden de carga
El régimen que regula la recogida de viajeros en la isla está fijado en el Decreto-Ley 5/2022, de 16 de mayo, del Govern balear. Su punto 2.1 establece que, cuando hay gente esperando en la parada, los taxis recogen a los pasajeros por estricto orden de llegada, con independencia del municipio al que pertenezcan.
El punto 2.3 matiza que los taxis pueden permanecer en espera en paradas que no sean de su municipio siempre que no haya taxis de la localidad correspondiente, debiendo abandonarla cuando llegue uno de esa localidad.
En el caso concreto del aeropuerto, la ordenanza municipal de Sant Josep regula su funcionamiento en el artículo 30, que distingue dos espacios: la parada A, en la línea de salida de la terminal y con capacidad para una veintena de coches, y la parada B —conocida en el sector como «la bolsa»—, donde aguardan los taxis que quieren incorporarse a la parada A.
La clave, en cualquier caso, es si hay o no pasajeros esperando: si la parada está vacía de viajeros, los taxis foráneos no tendrían por qué permanecer en una bolsa que es de Sant Josep; pero si hay cola, la norma obliga a cargar por orden de llegada sin distinguir municipios.
Taxis vacíos con la parada llena
En ocasiones, taxistas de Sant Josep y de otros municipios han chocado al interpretar que un leve movimiento de turistas en la parada puede interpretarse como que hay gente esperando. Sin embargo, filas como las que se registran en vídeos a los que ha accedido La Voz de Ibiza exhiben una imagen surrealista: taxis circulando vacíos con la luz verde encendida mientras la parada se llena de viajeros. Se trata, a su vez, de un caos que el propio sector ha descrito como caldo de cultivo para los piratas del aeropuerto.
Más allá de la respuesta oficial, desde el sector de Sant Josep se ha venido sosteniendo que el conflicto no responde a un abuso de los locales, sino a que la zona de descarga queda en medio de la parada y de la bolsa, lo que —denuncian— aprovechan algunos taxis foráneos para «coger la delantera» a quienes ya aguardan en la bolsa, e incluso para descargar en la zona de autobuses con el fin de adelantarse.
El conflicto no es nuevo. El Consell Insular ya convocó hace tiempo a taxistas y ayuntamientos para abordar precisamente este tipo de roces recurrentes en las paradas, aunque la institución insular ha señalado que se trata de una competencia municipal. En una línea similar, Aena ha sostenido reiteradamente que la situación excede sus competencias.










