La calle Cala Llonga baja por Cas Mut hasta el muro contra el que chocó Daniel Fernández Ferrer, de 16 años, durante la madrugada del domingo. Hoy, sobre esa pared, alguien ha escrito «T’estimem Dani» y la fecha de su muerte. Hay unas flores y varias velas. Delante se ven pivotes verdes; a un lado continúa la calzada por la que los vecinos llevan tiempo denunciando que se circula demasiado deprisa.
No hablan solo de coches. En diálogo con La Voz de Ibiza, aseguran que por esta vía de unos 400 metros bajan a gran velocidad motos, bicicletas y patinetes, y que la situación se repite en otras calles del barrio por sus desniveles. Según relatan, durante la noche hay jóvenes que acuden a la zona y se han producido carreras. Para quienes viven allí, el riesgo no comienza ni termina en el punto donde Dani sufrió el accidente: dicen que tienen que estar atentos al salir de casa y al caminar por la calle.
«Da miedo de verlo. El peligro, además, está en la bajada», ha comentado uno de los vecinos.
La preocupación ya había llegado al Ayuntamiento de Ibiza antes del domingo. Señalan que han utilizado la Línea Verde para avisar de carreras de coches por la noche en la calle Cala Llonga durante años. También destacan que se ha solicitado reductores de velocidad, pero las incidencias acabaron marcadas como caducadas o aún figuran como pendientes.
«Ya ha habido varios accidentes»
Los vecinos sostienen que el hecho del domingo no fue el primero. Uno de ellos relata que, días antes, un niño de 12 años que iba en patinete también se golpeó contra el muro. Es un episodio descrito por residentes de la zona, del que no han trascendido más datos.
Sus peticiones incluyen badenes que obliguen a moderar la velocidad y una barrera de protección junto al muro. Este lunes se colocaron pivotes verdes en el lugar del accidente, aunque los vecinos se preguntan qué función cumplen frente al problema que vienen denunciando. Reclaman una solución para toda la bajada y una respuesta a los avisos que presentaron.
Dani chocó con su bicicleta alrededor de las 1.50 horas del domingo. El impacto le provocó una parada cardiorrespiratoria. Los sanitarios del 061 lograron reanimarlo y lo trasladaron en estado crítico a la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, donde falleció horas después. Su muerte ha conmocionado a la comunidad educativa del IES Sa Colomina, que le rindió homenaje el lunes.
Todavía no se sabe por qué perdió el control de la bicicleta. Las denuncias vecinales sobre la velocidad no permiten establecer la causa de su accidente. Sí muestran que la seguridad de la calle Cala Llonga llevaba tiempo siendo motivo de preocupación en Cas Mut. Los vecinos quieren saber ahora qué hará el Ayuntamiento con una petición que habían planteado mucho antes de que el nombre de Dani apareciera escrito en el muro.










