La obra paralizada en la Venda de sa Talaiassa, en la Mola, dentro de un espacio protegido de la Red Natura 2000 en Formentera, tiene detrás a uno de los empresarios más poderosos y controvertidos de España: Víctor Madera Núñez, presidente de Quirónsalud y propietario de un vasto imperio inmobiliario extendido por las Islas Baleares.
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Paralizan las obras de una vivienda en suelo protegido en la Mola cuya licencia tardó 17 años en tramitarse
El Consell Insular de Formentera ha confirmado a La Voz de Ibiza la paralización de la obra cuya licencia urbanística arrastró un litigio judicial. No fue hasta junio de 2023 que el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) le dio la razón al promotor y obligó al Consell a otorgar la licencia de obras para la construcción de una vivienda unifamiliar aislada que había sido solicitada en diciembre de 2006 y denegada en primera instancia en septiembre de 2016.
Esa licencia había sido transferida el 14 de noviembre del año pasado -según consta en el acta de la Junta de Gobierno del Consell- a favor de Condominio Once de Noviembre S XXI S.L, cuyo administrador único es Víctor Manuel Madera Núñez.

Quién es Víctor Madera
Madera Núñez nació en Oviedo en 1961 y se ha convertido en el gran magnate de la sanidad privada en España. Médico de formación especializado en traumatología, dio el salto a la gestión hospitalaria desde una pequeña clínica asturiana de la Cruz Roja. Con apenas 31 años ya dirigía el hospital donostiarra María Cristina.
Su gran salto empresarial llegó cuando fundó Ibérica de Diagnóstico y Cirugía (IDC), una empresa que compraba clínicas privadas para operar pacientes de las listas de espera de la sanidad pública, lo que generó ya entonces una primera oleada de críticas por la incursión del capital privado en el sistema público. Vendió ese proyecto al grupo sueco Capio y se convirtió en presidente de su rama sanitaria en España.

En 2014 negoció la fusión de IDC con el histórico Grupo Quirón, dando origen a Quirónsalud, el principal grupo hospitalario privado de España.
En 2016 cerró la venta del grupo al gigante alemán Fresenius por más de 5.000 millones de euros, operación por la que recibió 6,1 millones de acciones valoradas en unos 400 millones de euros. Desde 2023 volvió a ponerse al frente del grupo como consejero delegado.
Su fortuna se calcula actualmente entre los 600 y los 1.000 millones de euros, con la sede operativa de sus empresas radicada en Luxemburgo, a través de la sociedad HCI SA.
Las polémicas en Madrid
El nombre de Madera no ha estado exento de controversia en la capital. Por caso, el presidente de Quirónsalud está construyendo un hospital privado en Madrid en antiguos terrenos del Estado, gracias a un cambio del Plan Urbanístico de la capital aprobado en 2023 por el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, tras un informe favorable de la Consejería de Sanidad que descartó construir allí ningún equipamiento para la red sanitaria pública.
El futuro Hospital Aire, promovido por la sociedad Bosetia Investments, 100% de Madera, se ubicará en el solar del antiguo Hospital Militar del Aire, en Arturo Soria, que compró en 2019 al Ministerio de Defensa por 22,6 millones de euros.
Se presenta, además, como un centro de salud deluxe. El nuevo centro sanitario estará listo en 2027 y espera generar más de 100 millones de euros en beneficios.

Además, Quirónsalud lleva facturados más de 5.000 millones de euros en Madrid entre 2019 y 2024 por la gestión de hospitales públicos y la atención de pacientes derivados, una cifra que se acerca a los 1.000 millones anuales. Sus críticos denuncian que el modelo permite a grandes corporaciones obtener beneficios millonarios a partir de dinero público, aunque sus defensores argumentan que la colaboración público-privada reduce las listas de espera.
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Conflicto con una empresa ibicenca
El escándalo político rodea también a Quirón Prevención, la filial del grupo especializada en prevención de riesgos laborales.
Esta empresa fue adjudicataria de un contrato del Ministerio de Sanidad que ha acabado en los tribunales, después de que la empresa ibicenca, Servicios de Prevención de Riesgos Laborales Mare Nostrum S.L., llevara a la Audiencia Nacional su exclusión del mismo concurso.
En su demanda, Mare Nostrum sostiene que fue apartada sin trámite de audiencia previa y que la cláusula de subcontratación del pliego fue aplicada de forma desproporcionada. La Audiencia Nacional ha admitido a trámite el recurso.

La dimensión política del caso se amplía por la vinculación de Alberto González Amador —pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso— con el Grupo Quirón, para el que trabaja y factura a través de sus sociedades.
González Amador se encuentra investigado por un juzgado de Madrid por presunto fraude fiscal y falsedad documental, y la Fiscalía y la Abogacía del Estado solicitan casi cuatro años de prisión. En paralelo, el juzgado ha abierto una pieza separada para investigar sus relaciones empresariales con Fernando Camino, directivo del Grupo Quirón.
Su apetito por Baleares: de Menorca a Ibiza y Formentera
Tras la venta de Quirón, Madera redirigió buena parte de su fortuna hacia las Islas Baleares, donde varias fuentes contabilizan hasta 25 propiedades.
En Menorca es considerado el principal terrateniente de la isla: a través de la sociedad Encantos de Menorca SL ya es propietario de al menos el 2% de todo su territorio. Sus posesiones menorquinas incluyen los llocs Torre del Ram, Santa Anna, Son Vivó, Son Vell, Son Ermità, Binidelfà, Tirant Vell, Son Rubí, el Hort del Lleó, Fontanilles y la Illa d’en Colom, un enclave de 58 hectáreas dentro del parque natural de s’Albufera des Grau, zona núcleo de la Reserva de Biosfera.


Fuera de Menorca, sus operaciones en el archipiélago se extienden a Ibiza —donde posee una mansión en la urbanización Caló de Real de San José de Sa Talaia—, Formentera —donde promueve un paradero privado en Can Jordi—, Llucmajor, Valldemossa y Palma, donde ha adquirido la Clínica Planas y el antiguo cine Rialto, cedido por los jesuitas por 70 años con el anunciado propósito de convertirlo en una residencia medicalizada.
Para agrupar todas sus adquisiciones bajo un mismo sello, creó Vestige Collection, una empresa dedicada a la adquisición de activos inmobiliarios para su rehabilitación y posterior conversión en alojamientos de lujo. Su filosofía declarada es rescatar edificios históricos deteriorados respetando su arquitectura original.
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