El presidente del Consell de Ibiza firmó el pasado 2 de julio un decreto que declara la isla de Ibiza como zona de emergencia cinegética temporal para la paloma torcaz (Columba palumbus), publicado este sábado en el Boletín Oficial de las Islas Baleares.
La medida responde a un doble problema que lleva años agravándose: los daños que la especie causa en los cultivos agrícolas y el riesgo creciente que su presencia supone para la seguridad operacional del aeropuerto de Ibiza.
El Servicio de Caza del Consell ha constatado durante los últimos años «un incremento sostenido tanto de la abundancia como de la distribución territorial de las poblaciones de paloma torcaz presentes en la isla, así como la persistencia de los daños ocasionados sobre diferentes cultivos agrícolas», lo que ha obligado a conceder de forma reiterada autorizaciones excepcionales de control poblacional a petición de los afectados.
La magnitud del problema ha llevado al Consell a declarar la emergencia cinegética temporal como herramienta de gestión de carácter extraordinario.

El aeropuerto, en el punto de mira
El elemento que añade mayor urgencia a la declaración es el impacto sobre la seguridad aérea. La información técnica aportada por los responsables del Aeropuerto de Ibiza y por el Servicio de Coordinación Técnica de Fauna en una reunión celebrada el pasado 5 de mayo pone de manifiesto «una evolución desfavorable de los indicadores relacionados con la presencia de palomas torcaces dentro del entorno aeroportuario y con el riesgo de colisión con aeronaves».
El decreto subraya como especialmente relevante «el aumento de las observaciones de ejemplares en las proximidades de las pistas y zonas de maniobra, así como el incremento de las colisiones registradas durante el último periodo analizado, incluyendo incidentes con participación simultánea de varios ejemplares».
La conclusión del Consell es que existe «un riesgo objetivo, actual y creciente para la seguridad operacional del Aeropuerto de Ibiza», y que la declaración de emergencia cinegética temporal se configura como «la medida de gestión más adecuada, necesaria y proporcionada» para reducir tanto los daños agrícolas como el riesgo de interacción entre las palomas y las aeronaves, coincidiendo precisamente el periodo de máxima abundancia de la especie con el mayor volumen anual de tráfico aéreo.
Diez jornadas de caza entre julio y agosto
La emergencia cinegética temporal se extenderá del 20 de julio al 23 de agosto de 2026, con diez jornadas de caza autorizadas: los días 19, 23, 26 y 30 de julio, y el 2, 6, 9, 13, 16 y 20 de agosto.
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La única modalidad autorizada es la caza con escopeta, con o sin perro, respetando en todo momento la normativa vigente en materia de horarios, zonas de seguridad y documentación requerida.
Los titulares de cotos de caza que deseen adherirse deben comunicarlo al Consell de Ibiza antes del 19 de julio. Los cazadores participantes deberán llevar, junto a su documentación habitual, «autorización expresa del titular del coto que les habilite para participar en las actuaciones de control derivadas de la presente declaración de emergencia cinegética».
Una vez finalizada la campaña, los cotos participantes deberán presentar un resumen de capturas por jornada antes del 15 de septiembre.
La propuesta fue presentada ante el Consell de Caza de Ibiza el pasado 28 de mayo y, «una vez valorados los antecedentes, la justificación técnica de la medida y los resultados favorables obtenidos durante la campaña anterior, no suscitó ninguna objeción por parte de sus miembros».











