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Cova des Culleram: el santuario donde se veneraba a Tanit, la diosa más famosa de Ibiza

Mucho antes de convertirse en un símbolo presente en joyas y recuerdos, Tanit fue objeto de culto en esta cueva del noreste de la isla, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Mediterráneo occidental
Cova des Culleram, la cueva de la diosa Tanit
Cova des Culleram, la cueva de la diosa Tanit

La figura de Tanit aparece hoy en camisetas, colgantes, cerámicas y escaparates de toda Ibiza. Sin embargo, muy pocas personas saben que el lugar donde realmente se rendía culto a esta divinidad sigue existiendo y puede visitarse de forma gratuita. Se trata de la Cova des Culleram, una cueva situada en el municipio de Sant Joan, a pocos kilómetros de Cala Sant Vicent, que durante tres siglos funcionó como santuario religioso de la cultura púnica.

Lejos de las playas más concurridas, este enclave arqueológico permite descubrir el origen histórico de uno de los grandes símbolos de Ibiza y conocer cómo era la religión practicada por los antiguos habitantes de la isla mucho antes de la llegada de los romanos.

Quién era Tanit y por qué esta cueva fue un lugar sagrado

Tanit fue la principal diosa del mundo cartaginés, vinculada a la fertilidad, la protección y la prosperidad. Su culto llegó a Ibiza con los fenicios y, a partir del siglo IV a.C., encontró en la Cova des Culleram uno de sus principales centros religiosos.

Antes de ello, el santuario había estado dedicado a Resef-Melkart, otra divinidad fenicia. Durante aproximadamente tres siglos, los fieles ascendían hasta esta cueva situada a unos 200 metros de altitud para depositar ofrendas y realizar ceremonias religiosas en sus distintas salas.

Todo cambió en 1907, cuando la Societat Arqueològica Ebusitana descubrió el yacimiento. Los arqueólogos localizaron unas 600 figuras completas de terracota, más de un millar de cabezas, cerámicas votivas y un pequeño león elaborado en hueso o marfil. El hallazgo fue extraordinario, aunque las técnicas arqueológicas de la época, que incluso recurrieron a la dinamita para acceder a determinadas zonas, provocaron la pérdida o rotura de numerosas piezas.

Años después, en 1917, apareció además una placa de bronce con inscripciones púnicas que menciona tanto a Resef-Melkart como a Tanit. Esa pieza, una de las más importantes del yacimiento, se conserva actualmente en el Museo Arqueológico Provincial de Alicante, mientras que las figuras de terracota forman parte de la colección permanente del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF).

Qué se ve hoy en la Cova des Culleram

Quien visite la cueva no encontrará las famosas figuras de Tanit, ya que todas fueron trasladadas al museo para garantizar su conservación. Lo que permanece es el escenario donde se desarrolló uno de los cultos religiosos más importantes de la Ibiza púnica.

El recorrido permite contemplar las distintas salas naturales modeladas por el agua, separadas por grandes cortinas de estalactitas y estalagmitas, además de paneles informativos que explican la historia del santuario y las excavaciones arqueológicas.

Ofrendas a la diosa Tanit en la entrada de Cova des Culleram
Ofrendas a la diosa Tanit en la entrada de Cova des Culleram

Uno de los detalles más curiosos es que muchos visitantes siguen dejando pequeñas ofrendas en la entrada. Flores, monedas o figurillas aparecen con frecuencia junto al acceso, reproduciendo de manera espontánea un gesto muy parecido al que realizaron miles de personas hace más de dos mil años.

Para contemplar las piezas originales es imprescindible acercarse posteriormente al Museo Monográfico del Puig des Molins, en Ibiza ciudad. Allí se exhiben las características figuras femeninas de cuerpo acampanado y brazos cruzados sobre el pecho, algunas decoradas con una delicada capa de pan de oro, una singularidad prácticamente única en el Mediterráneo occidental.

Durante el verano resulta muy sencillo combinar ambas visitas: la Cova des Culleram abre por la mañana y el MAEF ofrece horario de tarde, permitiendo completar el recorrido histórico en una misma jornada.

Cómo llegar y qué debes saber antes de ir

La Cova des Culleram se encuentra en la finca de Can Quintals, muy cerca de Sant Vicent de sa Cala. Desde Sant Joan basta con seguir la carretera en dirección a Sant Vicent y continuar unos 900 metros más allá del pueblo hasta encontrar el desvío señalizado hacia la cueva.

La carretera asciende entre curvas hasta una pequeña zona de aparcamiento, desde donde parte un sendero de unos diez minutos que conduce a la entrada. El camino no presenta grandes dificultades, aunque no existen servicios en los alrededores, por lo que conviene llevar agua, especialmente durante los meses de verano.

La cueva abre del 1 de abril al 31 de octubre, de martes a sábado entre las 9.30 y las 13.30 horas. Los lunes y domingos permanece cerrada. La entrada es gratuita y el acceso está gestionado por un guarda que abre y cierra diariamente el recinto.

Quienes deseen profundizar en la historia del yacimiento también pueden participar en las visitas guiadas organizadas por el Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera, que incluyen transporte desde Ibiza ciudad en determinadas fechas mediante reserva previa.

Mucho más que una excursión arqueológica

Visitar la Cova des Culleram permite entender el verdadero origen de uno de los símbolos más representativos de Ibiza. Lo que hoy aparece reproducido en miles de objetos turísticos nació aquí como una práctica religiosa documentada durante siglos.

Por eso, la experiencia resulta especialmente interesante cuando se completa con la visita al Museo Monográfico del Puig des Molins, donde se conservan las piezas originales encontradas en la cueva. Juntas, ambas visitas ofrecen una de las mejores aproximaciones al pasado fenicio y cartaginés de la isla y ayudan a comprender por qué Tanit sigue siendo, más de dos mil años después, uno de los grandes iconos de Ibiza.

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