La Autoridad Portuaria de Baleares va cambiando sus posturas de acuerdo a la marea: a pesar de no contar con una fecha aproximada para la aprobación definitiva del Plan Especial del puerto de Ibiza -más bien todo lo contrario, ya que la tramitación se encuentra empantanada-, mantiene sus planes de avanzar con la concesión a largo plazo del muelle de ribera-poniente destinada a pequeñas y medianas esloras, el lugar histórico ocupado por el Club Náutico de Ibiza y hoy gestionado por Puertos y Litorales Sostenibles, SL (PyLS), conocida comercialmente como Port Nàutic Ibiza.
-
Un nuevo e inesperado retraso siembra incertidumbre en los plazos del Plan Especial del puerto de Ibiza
-
Cuenta atrás para el Plan Especial del puerto de Ibiza: la APB regaña al Ayuntamiento por el retraso y aprobación provisional inminente
Según han confirmado a La Voz de Ibiza, “a pesar de que no se apruebe el Plan Especial, la APB mantiene su calendario de trabajo y compromiso”.
Esto significa que en los próximos meses debería ponerse en marcha la maquinaria burocrática para iniciar el proceso de licitación de la instalación. A eso se le añade la última prórroga de la autorización administrativa para Port Náutic Ibiza, completando el plazo establecido en la Autorización de Ocupación Temporal (AOT) por tres años (1+1+1).
En mayo del año pasado, el Consejo de la Autoridad Portuaria de Baleares había acordado la prórroga hasta el 6 de mayo de 2026. Por eso, Port Nàutic Ibiza ahora se encamina a la última prórroga del plazo de vigencia de la autorización hasta 2027.
Con esto, la presión social del Club Náutico de Ibiza ha surtido efecto. Es que la APB cede a conceder un concurso a largo plazo sin contar con el Plan Especial aprobado. Este ordenamiento aún en discusión que prevé para esa zona grandes cambios: mayor edificabilidad y más amarres para la náutica social y deportiva, tras las alegaciones presentadas por el CNI.
Un nuevo criterio a la vista
Esta decisión de la APB va en dirección contraria a la tomada en las instalaciones de Botafoc. En abril del año pasado, el Consejo de Administración decidió otorgar a la empresa Ocibar una nueva autorización temporal por dos años y la posibilidad de un tercero a la espera del Plan Especial.
Entonces, explicaron que la falta del documento que ordene y gestione los usos portuarios colisionaba con los planes de una concesión a largo plazo. “Es por ello que la APB se ve obligada a convocar un concurso de autorización de ocupación de espacio por un plazo máximo de tres”, explicaban.
“El Plan Especial del Puerto de Ibiza está en tramitación, lo que condiciona e impide la convocatoria de un concurso para el otorgamiento de una concesión, con plazos largos de 20 a 30 años que permitan amortizar las importantes inversiones que esta instalación requiere. En concreto, la reordenación de los espacios de tierra y agua, la completa renovación de infraestructuras marítimas y edificaciones en tierra, de forma que se mejore la calidad de los servicios que se prestan en esta instalación”, argumentaban en diciembre de 2024.
-
La vieja sala de fiestas del Corso, clave de la maniobra para encajar el futuro Lío en el puerto de Ibiza
-
Semanas claves para el futuro de la joya de la corona del puerto de Ibiza
Por aquel entonces, la APB señalaba que “la tramitación del Plan Especial está muy avanzada, por lo que se espera que su aprobación pueda producirse en un corto plazo de tiempo”. Sin embargo, el procedimiento sigue sumando retrasos.
Una postura similar había tomado el Consejo de Administración con las instalaciones del varadero adyacente al muelle pesquero del puerto. A finales de 2023, la APB sacó a concurso la concesión para su gestión por un plazo de cuatro años prorrogables.
“El corto plazo de esta concesión viene motivado por la tramitación del Plan Especial del puerto, ya que se prevé que esta actividad portuaria será reubicada a otro muelle”, detallaban.
La explicación de la APB
Desde la Autoridad Portuaria han argumentado técnicamente esta diferencia de criterios respecto de las dos concesiones.
En tal sentido, explicaron a La Voz de Ibiza que «las instalaciones en tierra de Marina Botafoc requieren una reforma profunda, que está condicionada a lo que establezca el Plan Especial del puerto«. Por el contrario -siempre según la APB-,» las instalaciones en tierra vinculadas a la concesión de Port Nàutic Ibiza son muy limitadas».
«Por tanto, la principal diferencia entre ambas concesiones radica en el volumen de inversiones necesarias en las instalaciones terrestres de cada una», sostuvieron.
Esto a pesar que la APB habilitó aumentar los 2.059,50 metros cuadrados de superficie edificable en el área en la que se encuentra actualmente Port Nàutic Ibiza hasta los 3.059,50 metros cuadrados. Es decir, 1.000 metros cuadrados adicionales “que permitan albergar gimnasio, vestuarios, aulas de formación”.
Sin embargo, no han respondido si se utilizará el mismo criterio que en el puerto de la Savina, en donde los pliegos para la futura marina unificada contempla los lineamientos del Plan Especial en trámite.
Los planes para la náutica social
Además, la decisión de la APB de mantener la intención de una concesión de largo plazo toma relevancia por la proyección del Plan Especial para esa zona: una apuesta por la náutica social y deportiva en pleno centro de la ciudad.
Es que se han aceptado las dos alegaciones que en su momento presentó el Club Náutico de Ibiza que reclamaban más amarres y más metros cuadrados construidos en el edificio de la sede social.
Ambas fueron aceptadas por el Consejo de Administración de Autoridad Portuaria e incorporadas a la segunda versión del documento sin que el Ayuntamiento de Ibiza haya hecho prescripción alguna al respecto del formidable incremento de un 33% de la edificabilidad, al contrario de lo que ha sucedido en Marina Ibiza.
La idea para extender la actividad de la náutica social en el puerto de Ibiza en futuras concesiones de Autoridad Portuaria pasa por invadir el Área 2, el espacio que actualmente ocupa el tráfico entre Ibiza y Formentera y que será trasladado al muelle pesquero.
El Plan Especial prevé eliminar el tráfico Ibiza-Formentera que acoge actualmente. Al liberar esta línea de atraque, se acogerán usos náutico-deportivos y tráfico local.
Además, allí se propone la demolición del edificio de la actual Estación Marítima Ibiza-Formentera para construir una o varias edificaciones de una sola planta, sin superar la edificabilidad existente y situar en estos usos asociados al tráfico local (taquillas de venta de billetes y servicios para la dársena náutico-deportiva de poniente).
Asimismo, se prevé renovar el paseo en el muelle de la ribera de poniente y la incorporación de 150 metros cuadrados de pérgolas para potenciar el espacio como lugar de estancia. Además, se realizará un nuevo carril bici para dar continuidad al de los muelles sur y del paseo de Juan Carlos I.
En el análisis realizado por la APB, se detalla que el Plan Especial propone “dedicar el Área 2, una vez se liberen los muelles del tráfico Ibiza-Formentera, y en consonancia con los usos que hay en las dos áreas contiguas, principalmente al uso náutico-deportivo, compatible con el comercial asociado a tráficos locales y/o excursiones marítimas (chárter), y complementario, todo ello en coherencia con la DEUP (Delimitación de Espacios y Usos Portuarios)”.
Según la DEUP su uso es, como el del Área 1, mixto 2 que engloba los usos: comercial, náutico-deportivo y complementario.
Por lo tanto, la APB establece que en el Plan Especial “no hay ninguna limitación a dedicar parte de estos espacios que se liberan en el Área 2 a la náutica deportiva, para la que en esta área se reserva hasta un 60% de la edificabilidad fija”.
Por eso, la APB observa que se puede mejorar la explicación de los usos que puede acoger en un futuro el Área 2: “En concreto la definición del concepto náutica social, normalmente asociada a embarcaciones con base en el puerto, de pequeñas esloras y para actividad deportiva (principalmente embarcaciones de vela), y explicitar en la Memoria del Plan que nada impide que una eventual concesión del Área 3 se extienda en parte al Área 2”.
Más edificabilidad
El Club Náutico de Ibiza, por otra parte, planteó también la necesidad de ampliar la superficie edificable que propone el Plan Especial al considerar “insuficiente (la actual) para disponer de unas instalaciones mínimas para ejercer el deporte de la vela en una ciudad como Ibiza”.
En su alegación, establece aumentar los 2.059,50 metros cuadrados de superficie edificable hasta los 3.059,50 metros cuadrados, es decir, 1.000 metros cuadrados adicionales “que permitan albergar gimnasio, vestuarios, aulas de formación”.
Así pues el futuro edificio de la concesión tendrá un tercio más de tamaño que el actual.
La Autoridad Portuaria no ha encontrado oposición a la propuesta, siempre manteniendo la altura máxima de las edificaciones.
Asimismo, el Ayuntamiento de Ibiza no ha visto problema alguno en dicho incremento de edificabilidad, al contrario que en la zona de Marina Ibiza, donde le ha parado los planes a Autoridad Portuaria y ha frenado el incremento de edificabilidad propuesto y que en realidad es consolidar la edificabilidad actual de edificios fijos y desmontables, exceptuando Roto.













