Los taxistas de Ibiza encaran la temporada alta con inquietud por la desaparición de los asistentes de parada en algunos de los puntos con más movimiento de la isla, después de que la Federación Insular del Taxi de Ibiza (FITIE) haya confirmado que este año no prestará ese servicio. A las puertas de una nueva campaña turística, la falta de este apoyo en paradas estratégicas reabre la preocupación en el sector por la organización del servicio en los momentos de mayor demanda. Mientras taxistas de algunos municipios han solicitado a las administraciones que intervengan para garantizar el correcto funcionamiento de las paradas durante el verano, en otros casos, como en Vila, se baraja contratar este tipo de servicio por parte de la asociación.
Hasta la última temporada, la FITIE había contratado los servicios de RM Servicios. Esta empresa se encargaba de aportar personal para organizar las colas en paradas de gran afluencia, ordenar la carga de pasajeros y avisar cuando faltaban vehículos en determinados puntos calientes de la isla.
La función de estos asistentes era ordenar la fila y garantizar la carga por turno en paradas especialmente sensibles, además de avisar cuando faltaban vehículos. Su cometido consistía en asignar correctamente cada taxi al cliente siguiendo el orden de la cola, evitar que algunos conductores eligieran los trayectos más rentables y hacer cumplir la orden de carga, que permite a taxis de otros municipios cargar solo cuando hay cola. Ese trabajo se desarrollaba en enclaves estratégicos y era visto por parte del sector como una herramienta de organización del servicio.
Según informó La Voz de Ibiza, el Ayuntamiento denunció el año pasado a la compañía por supuestas irregularidades laborales y trasladó el caso a la Inspección de Trabajo. En paralelo, desde la Agrupación de Autotaxis de Baleares reclamaban que contratar estos servicios costaba a la FITIE 120.000 euros anuales y que ese gasto se trasladaba injustamente a la cuota del GPS.
El presidente de la FITIE, Toni Roig, ha confirmado a La Voz de Ibiza que la federación no contratará este año los servicios de la empresa. Consultado por este medio sobre si la decisión responde al impacto en la cuota del GPS, Roig lo ha negado y se ha limitado a decir que el cambio obedece a “otras circunstancias”. También ha aclarado que taxistas de todos los municipios estaban desde hace tiempo al tanto de la falta de este servicio para esta temporada.
Inquietud en los municipios
Mariano Torres, presidente de la asociación de taxistas de Vila, prefiere hablar de “asistentes de parada” y no de controladores. Según explica, “se encargaban exclusivamente de la fila, de gestionar la fila y de informar de cualquier situación de parada”, como falta de coches o incidencias en puntos de gran demanda. Torres sostiene que el sistema tenía una lógica insular porque el coste se repartía entre todos los taxistas a través de la federación y eso hacía que también contribuyeran quienes luego se beneficiaban de cargar en cualquier punto de la isla de Ibiza.
Ahora, sin la cobertura insular de la FITIE, cada municipio tendría que buscar su propia salida. En el caso de Vila, Torres admite que barajan contratar como asociación a los mismos asistentes que trabajaban hasta el año pasado contratados por la FITIE en las zonas más frecuentadas del municipio.
Aunque esta opción no está descartada, Torres advierte de que sería muy difícil sostenerla solo con aportaciones locales. No por una cuestión de costes —calcula que cada uno de los 330 socios debería pagar unos 72 euros por la temporada para cubrir las paradas más calientes—, sino porque, si Vila paga el servicio, también acabarán aprovechándolo taxistas de otros municipios que no habrían contribuido. A juicio de Torres, ese desequilibrio hace muy difícil que una sola asociación asuma en solitario un servicio del que se beneficia, en la práctica, buena parte del conjunto del taxi insular.
En paralelo, Torres marca distancias con la polémica del año pasado: asegura que no tiene constancia de irregularidades en esa empresa y añade que, al menos en su municipio, “trabajaban muy bien”.
El caso del aeropuerto
Desde una óptica más amplia, Toni Riera, expresidente de la FITIE y actual responsable de la asociación de titulares de Sant Josep, sostiene que la federación llevaba años asumiendo un gasto elevado por los controladores del aeropuerto y de las paradas más importantes, y que en otras ciudades españolas ese coste suele recaer en la administración competente.
Según explica, la federación trasladó esa posición a las administraciones en un contexto de subida general de costes y tiene la impresión de que algunas podrían terminar asumiendo esa responsabilidad, aunque por ahora no hay confirmación oficial.
También subraya que en otros aeropuertos españoles ese servicio lo paga AENA, mientras que en Ibiza esa cobertura recaía hasta ahora sobre la federación. Riera confía en que la autoridad aeroportuaria se encargue de garantizar el orden en la parada de Es Codolar, uno de los puntos clave de la isla en verano.
De momento, ni los ayuntamientos ni AENA han aclarado si pondrán en marcha un servicio alternativo. Con la temporada ya en ciernes, esa falta de definiciones mantiene la incertidumbre sobre quién asumirá la tarea de ordenar algunas de las paradas con más presión de usuarios de toda la isla.












