La aplicación hotelera STAY, fundada por el ibicenco Joan Lladó, ha sido vendida a la compañía estadounidense RealTime Reservation, especializada en soluciones tecnológicas para hoteles y resorts. La operación, confirmada por Lladó a La Voz de Ibiza, supone la venta de las acciones de la compañía, aunque no implicará cambios inmediatos ni en la marca, ni en la plataforma, ni en el equipo.
“Lo que se ha vendido son las acciones de la compañía”, explica Lladó, que seguirá vinculado al proyecto como presidente de Europa dentro de la nueva estructura empresarial. El fundador de STAY señala que los detalles económicos son confidenciales y evita situar la cifra de la transacción, aunque el alcance de la compañía permite medir la dimensión del movimiento: STAY trabaja actualmente con 1.600 hoteles, más de 400.000 habitaciones y presencia en más de 80 países.
RealTime Reservation es una empresa estadounidense centrada en ayudar a hoteles y resorts a generar ingresos más allá de la habitación, mediante la gestión de reservas de servicios como restaurantes, wellness, actividades, aparcamiento, ocio, piscina o cabañas. La compañía se presenta como una plataforma para conectar inventario, huéspedes e ingresos en torno a esas experiencias adicionales.
El complemento entre ambas empresas
La lógica de la compra está en la complementariedad entre ambas plataformas. Según Lladó, RealTime Reservation y STAY se especializan en distintos servicios que hacen a la experiencia de un cliente.
“RealTime Reservation tiene mucha fuerza en la preestancia y en la venta de servicios adicionales antes de que el huésped llegue al hotel. STAY domina la estancia en sí, la experiencia del huésped una vez está dentro. Juntos cubrimos todo el viaje del huésped, de principio a fin”, resume el fundador ibicenco.
El sector hotelero lleva años intentando aumentar los ingresos no vinculados directamente a la habitación, pero muchas veces lo hace con sistemas separados para spa, restaurantes, hamacas, actividades, reservas o pagos. La adquisición busca precisamente unir esas capas tecnológicas en una experiencia más integrada para hoteles y huéspedes.
«Estados Unidos era nuestra asignatura pendiente»
Para STAY, el principal salto estratégico está en Estados Unidos. Lladó reconoce que la compañía ya tenía una presencia internacional relevante, pero que el mercado estadounidense seguía siendo una asignatura pendiente. La entrada en RealTime Reservation cambia esa posición.
“En mercados internacionales ya teníamos una presencia fuerte, en más de 75 países. Pero Estados Unidos era nuestra asignatura pendiente. Teníamos presencia, pero testimonial. Esta operación nos da acceso directo a uno de los mercados hoteleros más grandes del mundo”, afirma.
La marca STAY continuará existiendo. Lladó asegura que no habrá ruptura para clientes ni trabajadores y que el proceso previsto será una integración progresiva de ambas soluciones. “Para nuestros clientes y para nuestro equipo, todo sigue igual. La marca, la plataforma, las personas”, sostiene.
La salida de Matutes
La venta supone también la salida de los primeros inversores que acompañaron a STAY desde sus inicios, entre ellos Abel Matutes Prats. El empresario ibicenco había entrado en el capital de la tecnológica en las primeras rondas de financiación de la compañía, que levantó inicialmente 100.000 euros y después otros 275.000 euros.
STAY trabaja con más de 70 cadenas hoteleras, entre ellas Hyatt, Radisson, Meliá, Palladium, RIU o Barceló. La compañía se ha especializado en digitalizar la relación entre el huésped y el hotel durante la estancia, con herramientas para pedidos, cartas digitales, solicitudes, comunicación, reservas, incidencias y medición de la experiencia del cliente.
La operación confirma la proyección internacional de una tecnológica nacida desde Ibiza y vinculada al turismo. Lladó fundó STAY junto a su hermano después de detectar, en 2009, que la relación entre hoteles y huéspedes acabaría pasando por el móvil. Más de dieciséis años después, la compañía queda integrada en un grupo estadounidense que aspira a cubrir el viaje completo del cliente hotelero: antes, durante y después de su estancia.












