La asociación de taxistas Élite Corsaris d’Eivissa ha difundido en sus redes sociales una nueva denuncia contra lo que considera una irregularidad en el sector del transporte con conductor. Según el colectivo, un vehículo estaría ejerciendo como VTC y trabajando para la plataforma Uber sin reunir las condiciones que la normativa exige a los coches de sustitución, en un contexto de creciente presión del taxi que ha forzado controles a las plataformas.
El elemento central de la denuncia es la matrícula. La asociación señala que el vehículo lleva las placas blancas propias de un turismo particular atornilladas, mientras exhibe una matrícula azul —el distintivo reglamentario de las VTC autorizadas— apoyada sobre el salpicadero. Élite Corsaris subraya que esa placa azul no coincide con las blancas del coche.
Qué reclama la asociación
El colectivo sostiene que los vehículos empleados para sustituir temporalmente a una VTC deben cumplir los mismos requisitos que se exigieron al vehículo al que se otorgó la autorización, y que el más visible es precisamente la matrícula trasera azul. A juicio de la asociación, este coche no la cumple.
«No vamos a permitir esta tomadura de pelo», han advertido desde Élite Corsaris. Desde la asociación contemplan además que la colocación de la placa azul en el salpicadero respondería a la mecánica de la propia aplicación: los usuarios de Uber identifican el vehículo que los recoge por la matrícula, de ahí que —según el colectivo— el conductor la exhiba a la vista. La asociación añade que, si el vehículo dispusiera de la autorización correspondiente, la aplicación mostraría directamente su matrícula al usuario sin necesidad de exhibir otra placa. El colectivo plantea también dudas sobre si el seguro del vehículo es el que legalmente corresponde a una VTC, aunque no aporta documentación al respecto.
Un fenómeno puntual pero no nuevo
El portavoz de la asociación, Lolo Ruiz, sostiene que se trata de un caso aislado, aunque enmarcado en una práctica ya detectada con anterioridad. «Es algo muy puntual. Pero hasta qué punto pueden hacer eso las VTC pensando que no se las va a pillar», señala. Ruiz recuerda que el año pasado el colectivo llegó a detectar tres vehículos que utilizaban coches de sustitución sin la placa azul.
El portavoz incide en la dificultad de identificar estos casos: «Es difícil detectarlos. Si tienen la matrícula blanca no podemos saber si son VTC». Según explica, la asociación los advierte en ocasiones por el factor humano, al reconocer a conductores que habitualmente operan como VTC y que aparecen de pronto con matrícula blanca. Ruiz precisa que el vehículo denunciado encadenó varios servicios entre la zona de Figueretas y el entorno de Ushuaïa, con viajes continuos a lo largo del lunes.
Denuncias desde el propio sector VTC
Ruiz apunta que parte de los avisos no proceden del taxi, sino de propietarios de VTC que trasladan a la asociación estas irregularidades. «Muchos fueron chivatazos de propietarios de VTC que denunciaban que había quienes trabajaban con matrículas blancas», sostiene el portavoz, que sitúa varios de estos contactos durante el año pasado.
En su comunicado, la asociación contrasta esta situación con las exigencias que recaen sobre el taxi. Enumera, entre los requisitos del sector, el color blanco, la condición de híbrido, el rotulado exterior, la instalación de taxímetro, impresora y luminoso, la ITV a servicio público, el permiso de circulación a servicio público y el seguro correspondiente. Esa misma asimetría es la que taxistas y VTC vienen denunciando ante un arranque de temporada con más piratas.
A partir de ese contraste, Élite Corsaris exige un mayor control sobre los vehículos VTC y, en particular, sobre los que operan como vehículos de sustitución.
Una infracción del Reglamento de Circulación
Desde el Consell de Ibiza precisan que el asunto de la matrícula constituye una infracción del Reglamento General de Circulación y de Vehículos, cuya vigilancia corresponde a la Policía o la Guardia Civil, y no al área de Transportes de la institución insular. La aclaración delimita la competencia sobre este tipo de irregularidades y la sitúa fuera del ámbito directo del Consell en lo relativo a la placa, lo que remite la persecución del caso a los cuerpos con potestad sobre el tráfico.
Por otra parte, el Consell no ha facilitado hasta ahora nuevas informaciones sobre cuándo se implementará el sello del transporte verificado, la iniciativa que anunció este año en FITUR para combatir el intrusismo en el transporte, especialmente en el sector de las VTC.











