La baliza V16 afronta su primer verano como elemento obligatorio para los conductores españoles en sustitución de los tradicionales triángulos de emergencia, pero su implantación ha abierto un nuevo debate sobre qué debe ocurrir después de que uno de estos dispositivos sea activado en una carretera.
La Dirección General de Tráfico (DGT) trabaja en una instrucción para que agentes de la Guardia Civil acudan cuando un conductor encienda una baliza V16. El planteamiento supondría un cambio respecto a lo señalado por el propio director de Tráfico, Pere Navarro, cuando el dispositivo se convirtió en obligatorio en enero.
Entonces, Navarro explicó que, en principio, en el resto de España no acudiría automáticamente una patrulla por cada activación. El conductor tendría que avisar al 112 y explicar qué estaba ocurriendo para que los servicios correspondientes pudieran actuar en función de las circunstancias.
Solo unos meses después, la DGT estudia modificar ese procedimiento. La posibilidad ha generado inquietud entre representantes de la Guardia Civil, que consideran materialmente imposible atender todas las activaciones con los efectivos disponibles, especialmente en jornadas de elevada movilidad.
Más de 3.100 alertas de balizas V16 en un solo día
El volumen de avisos constituye uno de los principales obstáculos para la aplicación de la medida. En pleno verano se han registrado días punta en los que la central de la DGT ha recibido más de 3.100 alertas de balizas V16 en una sola jornada. Otra de las informaciones aportadas sitúa el volumen habitual en alrededor de 3.000 avisos diarios.
La cifra plantea dudas sobre la capacidad de las patrullas para desplazarse físicamente hasta cada vehículo desde el que se haya activado el dispositivo. España cuenta actualmente con unos 9.000 agentes en activo, mientras que en algunas demarcaciones de carretera únicamente hay dos parejas patrullando, según la información facilitada desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Es precisamente esta diferencia entre el número de avisos y los recursos disponibles la que ha llevado a representantes de los agentes a cuestionar el planteamiento.
Pere Navarro prepara una nueva instrucción
El director de la DGT ha explicado que el organismo trabaja en una instrucción destinada a que las patrullas de la Guardia Civil acudan ante la activación de las balizas V16. Al abordar la cuestión, Pere Navarro resumió su posición con una frase: «A los agentes lo que más les gusta es ayudar». La intención sería que los agentes puedan comprobar sobre el terreno cuál es la causa del aviso y garantizar que la incidencia se encuentra atendida.

Sin embargo, todavía será necesario esperar a conocer los términos concretos de la instrucción de la DGT para determinar exactamente cómo se aplicará y en qué circunstancias se movilizará a los efectivos. La situación presenta además un precedente diferente dentro de España. En el País Vasco, la implantación de la V16 ha seguido un modelo particular, ya que la Ertzaintza acude cada vez que un conductor activa uno de estos dispositivos.
La Guardia Civil considera inviable acudir a todos los avisos
Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles han expresado sus reservas ante la posibilidad de convertir cada activación en un desplazamiento de una patrulla. Carlos Cantero, coordinador nacional de tráfico de AUGC, ha sido especialmente contundente al valorar el proyecto. En declaraciones a El Debate aseguró que es «imposible plantear que acudan a todos estos avisos». Cantero calificó además las declaraciones de Pere Navarro como un «brindis al sol», al considerar que los medios actualmente disponibles no permitirían atender semejante volumen de incidencias.
El miembro de la Guardia Civil también ha resumido el problema con otra afirmación directa: “No podemos acudir cada vez que alguien enciende una baliza V16”. La preocupación no se limita al elevado número de activaciones. Según Cantero, las patrullas ya encuentran dificultades para atender todas las incidencias que se producen actualmente en las carreteras españolas.
Las patrullas ya tienen limitaciones para determinados accidentes
La situación de los efectivos destinados a tráfico constituye otro de los argumentos planteados contra una movilización automática. Cantero recuerda que existe una instrucción para que los agentes no tengan que acudir a determinados siniestros menores ocurridos en carreteras secundarias, precisamente debido a las limitaciones de recursos. En ese contexto, incorporar miles de potenciales desplazamientos derivados de las balizas V16 supondría una carga adicional.
La AUGC señala que en algunas demarcaciones únicamente hay dos parejas patrullando, circunstancia que, según su planteamiento, haría materialmente imposible atender de manera presencial cada aviso generado por estos dispositivos.
La cuestión pendiente es determinar si la futura instrucción establecerá algún sistema para diferenciar las activaciones que realmente requieren la presencia inmediata de una patrulla de aquellas derivadas de incidencias que puedan resolverse de otra manera.
Qué ocurre cuando se activa una baliza V16
La V16 ha sustituido a los tradicionales triángulos de emergencia como elemento obligatorio para señalizar la presencia de un vehículo detenido en carretera. Además de advertir de la incidencia, el dispositivo incorpora un sistema de geolocalización mediante el cual puede transmitir la ubicación del vehículo a los sistemas de información de tráfico.
Una de sus principales características es que permite señalizar una emergencia sin que el conductor tenga que abandonar el vehículo para colocar los triángulos, reduciendo de esta forma el riesgo de atropello asociado a esa maniobra.

La geolocalización hace posible que los servicios conozcan que una baliza ha sido activada y sepan dónde se encuentra. Sin embargo, los representantes de los agentes señalan que recibir una ubicación no implica necesariamente que la situación requiera la presencia inmediata de la Guardia Civil. Una activación puede producirse por diferentes circunstancias y, según este planteamiento, sería necesario comprobar primero qué está ocurriendo antes de decidir la movilización de una patrulla.
Del aviso al 112 a una posible movilización de agentes
El debate supone un cambio respecto al escenario planteado al comienzo de la obligatoriedad de las balizas. Cuando la V16 se convirtió en obligatoria en enero, Pere Navarro señaló que no estaba previsto que una patrulla acudiera automáticamente cada vez que se encendiera una. La responsabilidad de comunicar las circunstancias recaería también sobre el conductor, que tendría que contactar con el 112 y explicar la situación.
Ahora, la instrucción en la que trabaja la DGT abre la posibilidad de un procedimiento diferente y coloca en el centro del debate la capacidad real de la Guardia Civil para responder al enorme volumen de activaciones.
La discusión adquiere especial relevancia durante el verano. Con más de 3.100 alertas registradas en algunas jornadas punta, los representantes de los agentes consideran inviable convertir cada señal emitida por una baliza en un desplazamiento obligatorio.
Por el momento, será necesario esperar a la publicación de la instrucción para conocer cómo pretende articular la DGT la respuesta de las patrullas, qué condiciones establecerá y si finalmente se movilizarán agentes cada vez que se active una V16.











