El Ministerio de Sanidad ha confirmado los primeros cuatro casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) registrados en España en 2026. Tres corresponden a Salamanca y uno a Ciudad Real, una situación que vuelve a poner el foco sobre una enfermedad transmitida principalmente por determinadas garrapatas y que ha sido clasificada como “emergente”.
España es el único país de Europa occidental con casos autóctonos. La presencia del virus, perteneciente a la familia Bunyaviridae y al género Nairovirus, ya había sido descrita en el país en 2010, cuando fue detectado en garrapatas capturadas en la provincia de Cáceres. Durante los años posteriores se han registrado casos aislados en humanos.
El último caso confirmado en Salamanca corresponde a un hombre de 71 años que se encontraba temporalmente en la provincia. El paciente fue atendido en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA) por presentar un cuadro clínico compatible con esta enfermedad. «Posteriormente, se le realizaron las pruebas habituales ante este tipo de casos y dio positivo en FHCC por lo que, tras los resultados, fue trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid», detalló el organismo autonómico.
El paciente de 71 años permanece ingresado en Madrid
El hombre continúa ingresado en el Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde se sigue la evolución de la enfermedad debido a la gravedad clínica asociada a esta patología. Se mantienen además las correspondientes medidas de aislamiento y protección de los profesionales sanitarios previstas para estos casos.
Cuando se estableció la sospecha, se activó el protocolo de actuación y coordinación entre las autoridades sanitarias del Ministerio de Sanidad y de Castilla y León. Las muestras sanguíneas fueron enviadas al Centro Nacional de Microbiología de Majadahonda, en Madrid, perteneciente al Instituto de Salud Carlos III. Los análisis confirmaron posteriormente que se trataba de una infección por el virus de Crimea-Congo.
La Sección de Epidemiología del Servicio Territorial de Sanidad de la Junta de Castilla y León en Salamanca, en colaboración con profesionales del CAUSA, también ha identificado a los contactos de la persona afectada para establecer su seguimiento. El protocolo contempla vigilar periódicamente la temperatura corporal y comunicar al epidemiólogo de referencia cualquier modificación en el estado de salud.
Tres casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Salamanca
El diagnóstico del paciente de 71 años supone el tercer caso registrado durante 2026 en la provincia de Salamanca.
El segundo correspondió a un hombre de 84 años, de Ciudad Rodrigo, que había sido atendido en el CAUSA después de una picadura de garrapata. Las pruebas realizadas dieron positivo en FHCC y posteriormente fue trasladado desde su domicilio hasta el Hospital Gómez Ulla de Madrid. El hombre falleció en Madrid el pasado 10 de julio.
El primer caso del año en Salamanca había sido confirmado en junio. Se trataba de un hombre de 68 años atendido también en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca con un cuadro compatible con la enfermedad. Posteriormente fue trasladado al Hospital Gómez Ulla, centro de referencia para estos casos.
A estos tres diagnósticos en Salamanca se suma otro caso registrado en Ciudad Real, hasta alcanzar los cuatro comunicados en España durante 2026.
Qué es la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo está provocada por un virus transmitido por determinadas garrapatas. De acuerdo con la información aportada, la enfermedad es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia.
Su nombre procede de dos brotes aparecidos en diferentes momentos y lugares, uno en Crimea y otro en Congo, que posteriormente se comprobó que correspondían al mismo virus.

La enfermedad presenta una tasa de letalidad del 40% y, además de la transmisión asociada a las garrapatas, puede pasar entre personas bajo determinadas circunstancias.
El Instituto de Salud Carlos III señala que “el diagnóstico precoz y la terapia de soporte mejoran la supervivencia”.
Cómo puede transmitirse el virus
Existen tres vías de transmisión señaladas. La más frecuente es la picadura de una garrapata infectada, especialmente del género Hyalomma.
Otra posibilidad es el contacto con animales infectados durante o después de la matanza, circunstancia por la que la enfermedad aparece vinculada habitualmente a trabajadores de la industria ganadera. Uno de los brotes más conocidos a nivel mundial se produjo en un matadero de avestruces de Sudáfrica.
La tercera posibilidad es la transmisión entre seres humanos por contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos de una persona infectada.
Esta vía resulta especialmente relevante para el personal sanitario cuando no dispone de la protección adecuada. Precisamente por ello se identifican y vigilan los contactos después de confirmarse determinados casos. El Ministerio de Sanidad recalca, no obstante, que no existe transmisión por “contacto casual”.
Cuáles son los principales síntomas
Entre los síntomas asociados a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo se encuentran fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, mareos, rigidez de cuello y dolor muscular.
También pueden aparecer irritación ocular, hipersensibilidad a la luz, vómitos, náuseas, diarrea, taquicardia y erupciones.
El periodo de incubación varía en función de la vía de contagio. Después del contacto entre personas es de cinco o seis días, con un máximo de 13, según la OMS. Después de la picadura de una garrapata se sitúa entre uno y tres días, con un máximo de nueve. Los fallecimientos se producen generalmente durante la segunda semana.
Qué tratamiento existe para la enfermedad
Actualmente, la principal alternativa consiste en tratar los síntomas. En algunos casos se ha utilizado el antiviral ribavirina, que requiere prescripción médica.
No existe una vacuna para personas ni para animales, por lo que la prevención y el diagnóstico precoz adquieren especial relevancia.
“La única manera de reducir la infección humana es la sensibilización sobre los factores de riesgo y la educación de la población acerca de las medidas que pueden adoptarse para reducir la exposición al virus”, señala la OMS.
Las zonas donde se refuerza la vigilancia
El Ministerio de Sanidad menciona Ávila, Badajoz, Cáceres, Córdoba, León, Salamanca y Toledo entre las zonas donde resulta necesario reforzar la vigilancia debido a la detección del virus o de vectores compatibles.
Las medidas preventivas se concentran especialmente en evitar las picaduras de garrapatas. Para los trabajadores del campo, considerados entre los colectivos más expuestos, se recomienda utilizar manga larga, llevar el pantalón largo dentro del calcetín, emplear ropa clara que permita detectar estos artrópodos y aplicar repelente.
Las autoridades sanitarias también recuerdan la importancia de utilizar ropa y calzado adecuados durante las salidas al campo, transitar por caminos y emplear repelentes tanto en personas como en animales de compañía.
Cuando una garrapata ya se ha fijado, debe retirarse lo antes posible y de forma adecuada, preferentemente por profesionales sanitarios. Para el personal sanitario también están contempladas medidas específicas de protección ante posibles casos de una enfermedad cuya circulación vuelve a quedar bajo vigilancia tras las confirmaciones registradas en España durante 2026.











