TURISMO

El equipaje de mano cambia en Europa: los aeropuertos donde los botes de 100 ml empiezan a quedar atrás

Los nuevos escáneres permiten llevar recipientes de hasta dos litros en algunos aeropuertos, pero la histórica restricción sigue vigente en muchos controles
Turista.

Viajar en avión con líquidos en el equipaje de mano empieza a ser diferente en algunos aeropuertos europeos. La conocida limitación que obliga a distribuir champús, geles, cremas, colonias y otros productos en recipientes de un máximo de 100 mililitros comienza a desaparecer en determinados controles de seguridad gracias a la incorporación de nuevos escáneres.

La nueva tecnología permite que algunos aeropuertos admitan recipientes de líquidos de hasta dos litros. Sin embargo, el cambio todavía está lejos de aplicarse de manera uniforme. La posibilidad depende del aeropuerto, de la terminal e incluso del control de seguridad por el que se pase.

Esto significa que la regla de los 100 ml continúa vigente en numerosos aeropuertos, incluidos algunos de los principales puntos de salida y llegada de Europa. La implantación progresiva de los nuevos sistemas obliga, por tanto, a diferenciar entre aquellos aeropuertos que ya cuentan con los equipos necesarios y los que siguen utilizando los controles tradicionales.

Los aeropuertos de Europa que ya permiten llevar hasta dos litros

Entre los aeropuertos europeos en los que ya es posible encontrar controles que permiten transportar hasta dos litros de líquidos en el equipaje de mano figuran Viena, Dublín, Roma Fiumicino, Milán Linate y la Terminal 1 de Malpensa.

También existen aeropuertos de Reino Unido que han avanzado en la implantación de estos sistemas. Entre ellos se encuentran instalaciones aeroportuarias de Londres, Birmingham, Bristol, Liverpool y Edimburgo.

Italia es otro de los países que ya ha apostado por la nueva tecnología, con presencia de estos equipos en Roma y Milán. Asimismo, Irlanda, Suiza y Alemania han comenzado a incorporar los nuevos escáneres.

El proceso también está avanzando fuera de Europa, donde otros aeropuertos han empezado a adoptar la misma tecnología.

La consecuencia práctica es que los tradicionales botes pequeños de viaje comienzan a perder protagonismo en determinados aeropuertos. Hasta ahora, preparar los líquidos podía obligar a repartir productos de uso habitual en envases reducidos para cumplir las exigencias de seguridad.

Los nuevos escáneres 3D están detrás del cambio

La modificación es posible gracias a la instalación de escáneres 3D de tomografía computarizada, también denominados escáneres C3. Estos equipos generan imágenes tridimensionales del interior del equipaje y permiten analizar con mayor detalle su contenido.

Con esta tecnología, los responsables de los controles pueden observar el interior de las maletas sin necesidad de abrirlas y analizar tanto los líquidos como los dispositivos electrónicos. Una de las ventajas del sistema es precisamente que permite efectuar el control sin que sea necesario sacar los aparatos electrónicos ni los recipientes del equipaje.

La llegada de estos equipos, sin embargo, se está realizando progresivamente. Por ese motivo, que la tecnología exista y esté operativa en algunos aeropuertos europeos no implica que se haya producido una eliminación generalizada de la normativa anterior.

La regla de los 100 ml todavía sigue vigente

El principal elemento que condiciona esta transición es que la normativa aplicada no es uniforme en todos los controles. Mientras determinados aeropuertos ya pueden admitir recipientes de mayor capacidad, otros continúan exigiendo el sistema tradicional.

Cuando el aeropuerto de origen no dispone de los escáneres 3D avanzados necesarios, se mantiene el límite de envases de 100 mililitros introducidos en una bolsa transparente con una capacidad de un litro. Las diferencias pueden aparecer incluso dentro de un mismo aeropuerto, ya que la disponibilidad de la tecnología puede depender de la terminal o del filtro de seguridad concreto.

Esta circunstancia también resulta relevante en los viajes que incluyen escalas. La posibilidad de salir desde una instalación que admita recipientes de hasta dos litros no garantiza que un control posterior disponga de las mismas condiciones.

Qué ocurre actualmente en los aeropuertos de España

En España tampoco se ha eliminado de manera general la restricción tradicional. Por tanto, no todos los aeropuertos españoles permiten transportar botes de hasta dos litros en el equipaje de mano.

Palma de Mallorca es el único aeropuerto de la red de Aena que dispone de carriles completamente validados para permitir los recipientes de hasta dos litros en su totalidad. El resto de instalaciones está comenzando a trabajar en la incorporación de los nuevos escáneres.

Al mismo tiempo, en aeropuertos como Madrid y Barcelona continúa vigente el límite tradicional de 100 mililitros, de acuerdo con la información recopilada por Euronews. La misma situación se mantiene en París.

La implantación desigual explica por qué la desaparición de los pequeños envases no puede considerarse todavía una realidad generalizada en España ni en el conjunto de Europa.

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